Entrevista al Jefe de Operaciones de Cañamás Hermanos, Quico Peiró

De cara a la segunda parte de campaña, desde Cañamás Hermanos, su jefe de Operaciones Quico Peiró confía en “el buen comportamiento del consumo”. / CAÑAMÁS
Nerea Rodriguez. Redacción.
En un inicio de campaña marcado por la presión de las “easy peelers” del hemisferio sur, los solapamientos comerciales y un consumo europeo todavía frágil, Cañamás Hermanos ha tenido que navegar un escenario complejo, especialmente en las variedades de invierno. La compañía afronta la segunda parte del ejercicio con prudencia, apoyada en su modelo de aprovisionamiento propio y en una estrategia comercial basada en planificación y ajuste constante al mercado.
Valencia Fruits. La campaña 2025/2026 arrancó en un contexto de previsiones a la baja, pero con un mercado finalmente más equilibrado de lo esperado. ¿Qué balance hace Cañamás de esta primera parte en términos de aprovechamiento real de la fruta y comportamiento comercial?
Quico Peiró. Este inicio de campaña se ha caracterizado por la entrada en el mercado europeo, desde el hemisferio sur, de más de 40.000 toneladas de “easy peelers”; lo que ha provocado que las variedades tempranas europeas hayan sufrido una ralentización en su comercialización, con solapamientos y multitud de problemas de calidad, exceso de madurez y sobreoferta.
Todo ello ha desencadenado en un arranque de campaña muy complicado, a lo que se han unido los problemas meteorológicos durante los meses de noviembre y diciembre, con el consabido aumento de mermas y sobrecostes para las variedades de invierno.
Todas estas condiciones, unidas a un mercado europeo en crisis de consumo, han provocado que no estemos satisfechos con esta primera parte de la campaña. Aunque positiva, ha sido una campaña de invierno complicada.
“La planificación, la practicidad y ajustar los precios, han sido factores fundamentales para poder abordar con acierto las salvedades que se nos han presentado”
VF. En un escenario de costes todavía elevados y márgenes ajustados, ¿qué decisiones estratégicas han sido determinantes para sostener la rentabilidad en estos primeros meses?
QP. La planificación en el aprovisionamiento, la practicidad en las decisiones comerciales, el dinamismo en la oferta y ajustar los precios a la realidad de los mercados, han sido factores fundamentales para poder abordar con acierto las salvedades que se nos han presentado hasta ahora.
VF. La planificación de compra en campo es cada vez más compleja por la volatilidad climática y comercial. ¿Cómo se articula vuestra estrategia de aprovisionamiento para minimizar riesgos sin perder competitividad?
QP. Nuestro aprovisionamiento es muy atípico entre las estructuras del sector, ya que alrededor de la mitad de nuestro volumen son efectos productivos propios, con todo lo que eso conlleva; pero evidentemente nuestra producción también exige un alineamiento con el mercado de compra, aunque hay que reconocer que nos da un mayor porcentaje de aprovechamiento, lo que nos concede una ventaja estratégica sobre nuestro entorno.
VF. ¿Ha cambiado algo en la actitud de la distribución europea respecto a programas, compromisos o negociación de precios conforme ha avanzado la campaña?
QP. La distribución europea está muy centrada en servir el mejor producto y en las mejores condiciones, para dar la máxima satisfacción a los consumidores.
La actitud es siempre estable y continua, con programas y compromisos adaptados a sus necesidades, y una negociación de precios alineada con la situación de mercado que se está practicando.
VF. Con la renovación tecnológica del almacén de Oliva ya en marcha, ¿qué impacto real está teniendo esta inversión en eficiencia industrial, mermas y costes operativos?
QP. Estamos teniendo el efecto deseado en todo lo relativo a operatividad, control de calidad y capacidad de servicio. Estamos satisfechos con el funcionamiento de la planta y la nueva tecnología se ha acoplado muy bien a la operativa de la compañía.
“La segunda parte de la campaña está aún muy por definir”
VF. De cara a la segunda parte de la campaña, ¿qué variables le preocupan más: disponibilidad de producto, presión en precios, competencia de terceros países o evolución del consumo?
QP. La segunda parte de la campaña esta aún muy por definir, y aunque tenemos varios retos frente a nosotros, también tenemos una serie de fortalezas que hacen que seamos optimistas con las previsiones. Confiemos en el buen comportamiento del consumo, y lo demás se ira desarrollando con la naturalidad habitual.
“Los valores tradicionales son los que nos mantienen como la elección inteligente del consumidor. Somos el origen de calidad, seguridad alimentaria y servicio, con el mejor precio”
VF. El mercado internacional está en plena reconfiguración, con el avance de orígenes como Egipto y el norte de África. ¿Dónde debe reforzar su posición la citricultura española para no perder cuota en la UE?
QP. Los valores tradicionales son los que nos mantienen como la elección inteligente del consumidor. No nos traicionemos y perseveremos en ellos, desde el absoluto convencimiento en que somos el origen de calidad, seguridad alimentaria y servicio, con el mejor precio.
VF. Si tuviera que definir en una frase el principal reto de aquí a final de campaña, ¿cuál sería?
QP. Si supiera que es lo que va a pasar de aquí a final de campaña podría definir cuál va a ser el principal reto, pero como no lo sé, prefiero acabar diciendo que estoy animado y confiado en una segunda parte de la campaña porque tenemos un producto con una calidad gustativa excepcional, con el calibre adecuado para la oferta comercial, y con la capacidad de dar el servicio que necesita la distribución europea, para darle al consumidor todo lo que necesita.
Acceso a la entrevista en la página 26 del dossier de Cítricos en el ejemplar de Valencia Fruits.
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