La Unió pide más presupuesto europeo para la sanidad vegetal

La organización agraria critica que el presupuesto anual de la Comisión Europea para medidas fitosanitarias es solo de 8 millones

Xylella

La Unió ejemplifica la magnitud del problema con la gestión del brote de Xylella fastidiosa en la provincia de Alicante, una plaga clasificada como prioritaria cuya contención ha requerido inversiones cercanas a los 7,5 millones de euros anuales. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

La Unió Llauradora ha puesto el foco en la escasa dotación económica que la Unión Europea destina a la sanidad vegetal. Según denuncia la organización, el presupuesto anual de la Comisión Europea para medidas fitosanitarias se situó en apenas 8 millones de euros en los dos últimos ejercicios conocidos, 2023 y 2024. De esa cantidad, alrededor de 6 millones —en torno al 75%— se destinaron a las denominadas plagas prioritarias, lo que a juicio de La Unió evidencia la falta de recursos para una política eficaz de prevención y control.

Ante esta situación, la organización agraria ha solicitado un incremento presupuestario y una serie de aclaraciones sobre el actual listado de plagas prioritarias de la UE. Estas demandas se han trasladado mediante un escrito dirigido al director general de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG Sante), Bernard Van Goethem.

La organización agraria ha solicitado un incremento presupuestario y una serie de aclaraciones sobre el actual listado de plagas prioritarias de la UE

La Unió ejemplifica la magnitud del problema con la gestión del brote de Xylella fastidiosa en la provincia de Alicante, una plaga clasificada como prioritaria cuya contención ha requerido inversiones cercanas a los 7,5 millones de euros anuales. Esta cifra, subraya la organización, pone de relieve el elevado coste económico que supone actuar una vez la amenaza ya se ha establecido, en contraste con la limitada financiación disponible a escala comunitaria.

Para sectores como la citricultura, caracterizados por cultivos permanentes, una fuerte orientación al comercio internacional y una elevada sensibilidad a las restricciones fitosanitarias, la consideración de una plaga como prioritaria resulta, según La Unió, una herramienta clave de prevención y no solo un mecanismo de reacción ante crisis ya declaradas. Este estatus refuerza además la base técnica y jurídica de la UE para justificar medidas adicionales de mitigación del riesgo frente a terceros países cuando sea necesario, contribuyendo a una protección más sólida de la sanidad vegetal europea.

La organización valora positivamente que la DG Sante haya confirmado que las plagas evaluadas mantendrán su condición de plagas de cuarentena en la Unión Europea y que se conserven las actuales medidas de protección fitosanitaria. No obstante, advierte de que la experiencia práctica demuestra diferencias sustanciales entre las plagas de cuarentena prioritarias y las no prioritarias, pese a que jurídicamente todas estén sujetas a prohibición de introducción y a obligaciones de erradicación.

En concreto, La Unió destaca que las plagas clasificadas como prioritarias conllevan programas de vigilancia anual obligatoria en todos los Estados miembros, la elaboración de planes de contingencia específicos y la realización periódica de ejercicios de simulación. Además, cuentan con un acceso preferente a financiación europea para actividades de monitorización, erradicación e investigación, así como con una mayor coherencia y coordinación entre países frente a amenazas transfronterizas.

La Unió destaca que las plagas clasificadas como prioritarias conllevan programas de vigilancia anual obligatoria en todos los Estados miembros, la elaboración de planes de contingencia específicos y la realización periódica de ejercicios de simulación

Por el contrario, en el caso de las plagas de cuarentena no prioritarias, la vigilancia se realiza con carácter plurianual, lo que puede retrasar la detección temprana. A ello se suma una mayor dependencia de los recursos nacionales, que genera respuestas desiguales entre Estados miembros, y una disponibilidad limitada de financiación europea, dificultando la puesta en marcha de estrategias preventivas homogéneas.

Por todo ello, La Unió ha reclamado que en el próximo proceso de actualización del listado de plagas prioritarias se mantengan aquellas que ya han demostrado un elevado impacto sobre la citricultura europea, como el HLB (Candidatus Liberibacter spp.), Phyllosticta citricarpa, Thaumatotibia leucotreta y la propia Xylella fastidiosa. Asimismo, solicita que se evalúe favorablemente la inclusión de otras amenazas relevantes para el sector, como Xanthomonas citri y determinadas especies de moscas de la fruta no europeas, atendiendo a su riesgo agronómico y económico en la cuenca mediterránea.

El secretario general de La Unió Llauradora, Carles Peris, insiste en que “un enfoque preventivo sólido resulta mucho más eficaz y menos costoso que la gestión de crisis fitosanitarias una vez que las plagas ya se han establecido, especialmente en un mercado interior sin fronteras biológicas”. En su opinión, el sector agrario se enfrenta a una entrada constante de nuevas plagas y enfermedades derivada del comercio global, mientras que los protocolos de importación y los controles fronterizos siguen siendo insuficientes.

Peris subraya que la investigación, los programas de control y los estudios orientados a reducir pérdidas requieren una dotación presupuestaria muy superior a la actual. “Si la Unión Europea quiere proteger de verdad su agricultura, debe reforzar de manera decidida la inversión en sanidad vegetal y apostar por la prevención como eje central de su política fitosanitaria”, concluye.