Entrevista al Director general de VSSE, Simon Schumacher

Simon Schumacher. / Archivo
Nerea Rodriguez. Redacción.
Tras varios años de ajustes en superficie y un fuerte incremento de los costes de producción, el sector del espárrago en Alemania entra en una fase de consolidación. Con motivo de la próxima edición de expoSE & expoDirekt, la feria alemana dedicada al espárrago y a la venta directa, Simon Schumacher, director general de VSSE, analiza la evolución del mercado alemán, el papel de las importaciones —especialmente del espárrago verde español— y los retos que afrontan las explotaciones en materia de mecanización, digitalización y disponibilidad de mano de obra.
Valencia Fruits. Tras varios años de ajustes en superficie, ¿puede decirse que el sector del espárrago en Alemania ha entrado en una fase de consolidación?
Simon Schumacher. Sí, el mercado alemán del espárrago está en proceso de consolidación. Lamentablemente, las explotaciones más pequeñas no han podido absorber el aumento de los costes de producción y han tenido que abandonar el cultivo. En los últimos cinco años, cerca del 16% de las explotaciones han dejado de producir espárrago.
Según la Oficina Federal de Estadística, la superficie cultivada sólo ha disminuido un 1,5% respecto al año anterior, hasta situarse en 22.484,4 hectáreas. Por el contrario, la superficie de plantaciones recientes ha aumentado un 6,6%, hasta alcanzar las 3.266,9 hectáreas en 2025. Esto demuestra que los productores apuestan por plantaciones eficientes y renovadas, también como forma de hacer frente a la presión económica.
En Alemania, la producción de espárrago presenta una gran diversidad en cuanto a los canales de comercialización. Hay explotaciones que producen exclusivamente para la distribución alimentaria, pero también otras que se basan totalmente en la venta directa. Lo más habitual es que una parte de la producción se destine al comercio, a los mercados mayoristas y a la restauración, mientras que otra se comercializa directamente.
A escala nacional, la venta directa (incluidos los mercados semanales) representa alrededor del 20%.
VF. Las últimas campañas han estado marcadas por heladas tardías, lluvias intensas y oscilaciones térmicas. ¿Está hoy el sector mejor preparado para gestionar estos riesgos?
SS. En Alemania, la gestión de las cubiertas plásticas —con film negro y blanco y mini túneles— está muy desarrollada. Esto permite a las explotaciones controlar mejor el inicio de la cosecha y los volúmenes de producción. Algunas siguen apostando por cosechas muy tempranas, aunque el consumo antes del inicio de la temporada principal sigue siendo bajo.
Gracias a las previsiones meteorológicas y al uso de estos plásticos, las explotaciones pueden afrontar bastante bien las heladas tardías y las oscilaciones de temperatura.
Frente a las lluvias intensas, en cambio, las posibilidades de actuación son más limitadas. Por ello se trabaja para mejorar la transitabilidad del suelo incluso durante periodos prolongados de lluvia. Con este objetivo, las explotaciones están invirtiendo en subsoladores, abonos verdes de raíz profunda, compost y cubiertas vegetales entre líneas de cultivo.
VF. ¿Se está consolidando entre los productores la idea de ajustar la oferta al mercado para evitar la sobreproducción?
SS. Debido al nuevo aumento de los costes de producción —el salario mínimo bruto por hora en Alemania se sitúa actualmente en 13,90 euros—, las empresas están prestando mucha atención a producir en función de las condiciones del mercado. En estas circunstancias, ya no pueden permitirse una sobreproducción.
VF. España es hoy el principal proveedor de espárrago en Alemania. ¿Preocupa la dependencia de importaciones en determinados momentos de la campaña?
SS. España suministra principalmente espárrago verde y, además, lo hace antes de que el producto alemán esté disponible en el mercado. La producción alemana tampoco es suficiente para cubrir la demanda interna de espárrago verde. En este contexto, las importaciones están justificadas desde el punto de vista comercial.
El problema surge cuando el espárrago español sigue presente en los lineales en un momento en el que ya hay suficiente espárrago alemán disponible. Debido a los costes laborales significativamente más bajos en España, el espárrago español puede ofrecerse en el mercado a un precio inferior al del producto alemán.
VF. El espárrago verde gana peso entre los consumidores jóvenes. ¿Puede cambiar esto el patrón de consumo o el espárrago blanco seguirá dominando el mercado alemán?
SS. Hemos observado que algunos consumidores jóvenes prefieren el espárrago verde frente al blanco por su sabor más intenso y por el menor tiempo de preparación. No obstante, la mayoría de la población sigue prefiriendo el espárrago blanco. En Alemania existe una tradición muy arraigada de preparar y consumir espárrago blanco en casa durante la temporada, una costumbre que se transmite de generación en generación.
Por ello, consideramos que el espárrago blanco —del que el 82% se produce y consume en el propio país— seguirá siendo la columna vertebral del mercado alemán en los próximos años.
Por supuesto, los productores también están respondiendo a la demanda de los jóvenes aficionados al espárrago verde y cada vez cultivan más esta variedad. Los minoristas, además, están solicitando activamente espárrago verde de origen alemán. Sin embargo, controlar la calidad y la cantidad del espárrago verde resulta más complejo que en el caso del espárrago blanco.
VF. En expoSE se habla cada vez más de robots de recolección. ¿Estamos ya ante soluciones comercialmente viables o todavía en fase experimental?
SS. Todavía nos encontramos en una fase inicial. Ya hay robots para la recolección de espárrago que se están utilizando en campo, como el robot selectivo Compact S9000 de la empresa neerlandesa AVL Motion, el Asparagus Harvester de Lommers o el L’AsperCut, otro robot selectivo desarrollado por el fabricante francés Sylektis. El sector está a la espera de que estos equipos puedan fabricarse en mayores volúmenes.
Con el salario mínimo en Alemania aumentando de forma constante, es sólo cuestión de tiempo que la inversión en robots de recolección resulte rentable.
VF. La venta directa sigue siendo clave para el espárrago alemán. ¿Cómo están influyendo la digitalización y los nuevos formatos de venta?
SS. La digitalización también está llegando a la venta directa, y eso es algo positivo. Hoy existen muchas fórmulas interesantes para aprovechar mejor el potencial de los clientes y compensar la falta de personal de venta: máquinas expendedoras, tiendas autónomas de autoservicio, tiendas online con entrega en la propia explotación o en puntos de recogida específicos o cajas de venta, entre otras opciones.
Estas soluciones no sustituyen el contacto directo con los clientes, pero sí amplían los horarios de apertura de las tiendas de las explotaciones o de los puestos de mercado y ofrecen a los consumidores la posibilidad de comprar espárrago fuera de esos horarios. Además, la digitalización simplifica en gran medida la contabilidad de los puestos de venta y la logística de las mercancías, y ayuda a los productores a llegar a públicos más jóvenes. A través de las redes sociales, las explotaciones también pueden informar a sus clientes sobre novedades, como ideas de recetas, fiestas en la finca o promociones, e incluso gestionar pedidos.
VF. ¿Cómo puede el sector reforzar el valor del espárrago regional ante los consumidores?
SS. Además de la sostenibilidad, la frescura y el valor nutricional siguen siendo argumentos importantes para que los consumidores compren espárrago regional. La pandemia y el aumento de los conflictos armados en distintas partes del mundo también han contribuido a reforzar la conciencia sobre la importancia de la producción alimentaria nacional y de mantener cierto grado de autosuficiencia para garantizar el abastecimiento de la población.
Por cuarta vez ponemos en marcha la Campaña Alemana del Espárrago, que culmina el 5 de mayo, Día del Espárrago Alemán.
A través de esta iniciativa ofrecemos información sobre el espárrago fresco, producido de forma justa y sostenible en Alemania.
VF. ¿Qué prioridades tiene hoy el sector europeo del espárrago para mantener su competitividad?
SS. Para seguir siendo competitivas en el mercado, las explotaciones deberán avanzar aún más en digitalización, mecanización y automatización. Los costes de producción seguirán aumentando, pero no será posible trasladar íntegramente ese incremento a los precios de venta.
La escasez de trabajadores para la recolección y de personal de venta también continuará, por lo que las soluciones que permitan ahorrar mano de obra y reducir las necesidades de personal serán cada vez más importantes.
Los robots de recolección de espárrago están cada vez más cerca de resultar rentables para su utilización en superficies amplias. Esta temporada probaremos varios robots destacados para evaluar sus fortalezas y debilidades en las operaciones de recolección, y esperamos poder debatir los primeros resultados en la próxima edición de expoSE & expoDirekt.
Acceso a la entrevista en la página 8 del dossier Espárrago en el ejemplar de Valencia Fruits.
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