Entrevista al Director de ventas de Patatas Córdoba, Joaquín Córdoba Jiménez

Joaquín Córdoba explica que el sector de la patata en España sigue fuerte, y con buenas perspectivas de futuro. / Alba Campos
Alba Campos. Alquerías.
La campaña de patata arranca este año marcada por una menor producción debido a las adversidades meteorológicas, aunque con buenas perspectivas en calidad. En este contexto, Joaquín Córdoba Jiménez, director de ventas de Patatas Córdoba, explica que el aumento de los costes debido a la guerra en Oriente Medio y la evolución del consumo configuran un escenario complejo, pero con oportunidades para el sector “el futuro es positivo”, afirma el director de ventas de la compañía.
Valencia Fruits. ¿Cómo está siendo la campaña de patata este año en términos de producción y calidad?
Joaquín Córdoba. Este año estamos viendo una falta de kilos debido a una meteorología muy adversa. No hemos tenido unas condiciones climáticas normales, se han registrado vientos muy fuertes cuando la planta ya tenía un desarrollo importante, lo que ha afectado a la producción. Aun así, esperamos una buena calidad, aunque con menor volumen.
En cuanto a la patata de importación, especialmente la procedente de Francia, nos encontramos con precios muy bajos. Esto está condicionando el mercado, ya que contiene el precio de la patata nueva. Actualmente, los precios son bajos tanto para la patata de importación como para la de conservación, aunque prevemos una evolución positiva para la patata nueva.
Uno de los motivos de este optimismo es el retraso en las siembras en Sevilla, debido a las lluvias continuadas, que han impedido trabajar con normalidad. Esto ha provocado un importante atraso en la campaña, por lo que esperamos buenos resultados en precios para la patata temprana de Cartagena.
A nivel internacional, la producción de Francia influye en el mercado español debido a sus bajos precios, que impulsan el consumo de producto más económico. Respecto a la calidad, las perspectivas son positivas. Las lluvias han sido beneficiosas para el desarrollo de los cultivos ya sembrados, por lo que esperamos un buen resultado en este aspecto.
“La reducción de volumen puede ser favorable para el mercado, ya que contribuirá a mantener los precios estables”
VF. ¿Qué diferencias destacaría respecto a la campaña anterior?
JC. Considero que esta campaña estará marcada por una menor producción en kilos. Esta reducción de volumen puede resultar favorable para el mercado, ya que contribuirá a mantener los precios en niveles más estables.
VF. ¿Qué variedades de patata están teniendo mejor comportamiento esta campaña?
JC. Las variedades que mejor están funcionando son las habituales, como la Monalisa, Soprano, Lucinda y Colomba, que siguen siendo las más comercializadas. En patata roja destaca la variedad Rudolph, mientras que en el segmento de patatas especiales sobresalen Agria y Lady Amarilla. Actualmente existe una diferencia de precio considerable entre la patata nueva y la de conservación, lo que también condiciona el mercado. Mientras la patata nueva puede situarse en torno a los 70 céntimos por kilo, la de conservación se mueve entre 20 y 25 céntimos, lo que supone una brecha importante que influye en las decisiones de compra.
VF. ¿En qué medida considera que afecta la competencia desleal de países terceros en la campaña de patata?
JC. La situación es complicada, ya que estamos viendo una fuerte entrada de patata procedente de Egipto. Este producto está teniendo una presencia constante en el mercado y contribuye a mantener los precios contenidos justo en el momento previo a la salida de la patata nueva nacional. Además, se trata de una oferta continua, con descargas semanales en puertos como Algeciras, Valencia, Cartagena o en el norte, especialmente en Galicia. Esto hace que la patata de importación esté plenamente asentada en el mercado, dificultando la comercialización en condiciones más favorables para el producto nacional.
“Por el momento, no estamos repercutiendo el incremento de los costes de producción a los precios de venta de nuestros clientes, pero si esta tendencia continúa, será inevitable hacerlo”
VF. Tras la guerra en Oriente Medio, ¿se están empezando a apreciar las consecuencias en cuanto a costes de producción?
JC. Sí, ya se están notando efectos, especialmente en el encarecimiento de los carburantes y de los derivados del petróleo, que influyen directamente en materiales como el plástico y en los costes de combustible. Se trata de una situación incierta, ya que no sabemos si será algo puntual o si se prolongará en el tiempo en función de la duración del conflicto. Por el momento, no estamos repercutiendo estos incrementos en los precios a nuestros principales clientes (supermercados y plataformas de distribución), pero si esta tendencia continúa, será inevitable hacerlo. De hecho, los costes logísticos ya han aumentado de forma significativa, en torno a un 20%, lo que está impactando directamente en nuestra estructura de costes.
VF. ¿Cómo se espera el consumo a nivel nacional e internacional?
JC. En cuanto a los mercados, prevemos un comportamiento desigual. Confiamos en que el turismo en la zona del Mediterráneo sea fuerte este año, especialmente en el sur y sureste de España, lo que podría favorecer el consumo. La inestabilidad en otras regiones puede hacer que más turistas opten por destinos nacionales, lo que repercutiría positivamente en las ventas.
Sin embargo, en el ámbito europeo no esperamos una gran demanda. Países productores como Bélgica, Holanda o Francia cuentan con suficiente stock, tras una campaña con mayor producción que la anterior. Esto hará que la salida de patata nueva española no encuentre una demanda especialmente dinámica al inicio de la campaña.
VF. ¿En qué medida Patatas Córdoba está alineada con la sostenibilidad?
JC. En Patatas Córdoba estamos firmemente comprometidos con la sostenibilidad. En este sentido, hemos apostado por la inversión en energías renovables, especialmente mediante la instalación de sistemas de energía fotovoltaica. Esta medida nos permite reducir nuestra huella de carbono y avanzar hacia un modelo de producción más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
VF. Patatas Córdoba amplió sus instalaciones el año pasado ¿se está notando la inversión?
JC. Sí, la inversión ya se está notando. Nuestro objetivo es aumentar las ventas en canales como supermercados, Horeca y plataformas de distribución, y estamos orientando el futuro de la empresa hacia esos segmentos, con una implicación total.
El año pasado llevamos a cabo una ampliación importante de nuestras instalaciones. Hemos incorporado una nueva línea de patata lavada, tres búnkers de recepción de mercancía y nueva maquinaria de envasado. En definitiva, hemos realizado una transformación significativa que nos permite incrementar nuestra capacidad de trabajo y el volumen de kilos procesados.Además, esta evolución también responde a las mayores exigencias del mercado, especialmente por parte de la gran distribución. En este sentido, contamos con la certificación IFS Food, que garantiza a nuestros clientes que nuestras instalaciones cumplen con los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria.
VF. ¿Cómo ve el futuro del sector de la patata en España?
JC. El futuro del sector es positivo. Es cierto que venimos de varios años con precios elevados, pero el mercado tiende a equilibrarse en función de las circunstancias de cada campaña. Cuando no hay adversidades meteorológicas y la producción se desarrolla con normalidad, aumenta la oferta y los precios se ajustan. Aun así, los agricultores mantienen su compromiso con el cultivo y continúan plantando cada año, independientemente de que haya más oferta o más demanda en una campaña concreta. En general, considero que el sector de la patata en España sigue fuerte, sigue siendo sólido y con buenas perspectivas de futuro.
Acceso a la entrevista en las páginas 8-9 del dossier de Patatas, ajos y cebollas en el ejemplar de Valencia Fruits.
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