El sector alerta de pérdidas de hasta el 50% de la cosecha mientras las regiones denuncian desventaja competitiva frente a países europeos que sí permiten su uso

Desde las regiones afectadas se advierte de que la evolución de la plaga amenaza con provocar una pérdida de superficie agrícola productiva. / UMH
Valencia Fruits. Redacción.
La expansión de la plaga del pulgón en cultivos agrícolas de gran parte del territorio nacional ha intensificado el enfrentamiento entre varias comunidades autónomas y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, al que once regiones reclaman la autorización excepcional de un plaguicida que consideran clave para frenar los daños en campo.
La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, Sara Rubira, denunció tras participar por videoconferencia en la Conferencia Sectorial que “la imposición ideológica del Gobierno central ha costado ya el 50% de la cosecha a los agricultores con cultivos afectados”, insistiendo en la necesidad de autorizar de manera temporal el uso del producto comercial Movento, cuya materia activa es Spirotetramat al 10%.
Según explicó la responsable autonómica, la Consejería solicitó hace semanas la autorización excepcional del producto y, tras su denegación por parte del Ministerio, ha presentado un recurso de alzada para que se reconsidere la decisión. Rubira recordó que este fitosanitario estuvo registrado durante años sin provocar crisis sanitarias ni ambientales, por lo que considera que la negativa carece de argumentos técnicos y legales.
La Consejería solicitó hace semanas la autorización excepcional del producto y, tras su denegación por parte del Ministerio, ha presentado un recurso de alzada para que se reconsidere la decisión
“La plaga está acabando con miles de hectáreas de cultivo y los propios agricultores han constatado que los productos actualmente autorizados no están siendo eficaces”, afirmó.
Petición conjunta de once autonomías
La solicitud inicial partió de Andalucía, Comunidad Valenciana y Región de Murcia, a las que posteriormente se han sumado Galicia, Cantabria, La Rioja, Aragón, Extremadura, Baleares, Castilla y León y Madrid, elevando a once el número de comunidades que reclaman al Ministerio una autorización temporal del plaguicida.
Rubira señaló que estas regiones solicitaron incluir el debate en el orden del día de la Conferencia Sectorial celebrada este viernes, aunque finalmente el asunto fue derivado al Consejo Consultivo. Según la consejera, tuvo que plantearlo en el turno de ruegos y preguntas para que constara en acta.
El problema, subrayó, no es exclusivo de una región, sino que responde a una falta generalizada de materias activas disponibles para la defensa fitosanitaria. En lo que va de 2026 se han solicitado 18 autorizaciones excepcionales, de las cuales únicamente tres han sido concedidas.
Desventaja frente a otros países de la UE
Las comunidades solicitantes advierten además de una pérdida de competitividad frente a productores europeos. Según Rubira, países como Francia, Italia, Alemania, Portugal, Grecia y Eslovenia sí han autorizado de forma excepcional el uso del Spirotetramat, lo que sitúa a agricultores y exportadores españoles en desventaja.
Países como Francia, Italia, Alemania, Portugal, Grecia y Eslovenia sí han autorizado de forma excepcional el uso del Spirotetramat, lo que sitúa a agricultores y exportadores españoles en desventaja
La consejera también reclamó que los acuerdos comerciales con terceros países incluyan cláusulas espejo que garanticen condiciones productivas equivalentes a las exigidas dentro de la Unión Europea, al considerar que actualmente “no todos están jugando con las mismas reglas”.
Alternativas insuficientes
Ante la negativa al uso del Spirotetramat, el Ministerio ha autorizado temporalmente otras materias activas bajo condiciones estrictas. La principal alternativa es el Sulfoxaflor (Isoclast), permitido de forma excepcional en cultivos como apio, cítricos y frutales de hueso.
Sin embargo, organizaciones agrarias y técnicos del sector consideran que estas soluciones resultan insuficientes. Argumentan que carecen de doble sistemia —ascendente y descendente— necesaria para alcanzar a los insectos que se refugian en el interior de cultivos como lechugas o cogollos, además de presentar riesgos para insectos polinizadores, especialmente las abejas.
Paralelamente, el Ministerio apuesta por reforzar la Gestión Integrada de Plagas (GIP) y el control biológico mediante la suelta de parasitoides. No obstante, técnicos agrícolas coinciden en que, ante una explosión poblacional del pulgón como la actual, el control biológico por sí solo resulta insuficiente para salvar las cosechas de primavera.
Riesgo económico
Desde las regiones afectadas se advierte de que la evolución de la plaga amenaza con provocar una pérdida de superficie agrícola productiva y sitúa especialmente al Levante español en una situación de elevada vulnerabilidad económica.
En este contexto, la consejera murciana instó al delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, a trasladar al Ministerio la urgencia de aprobar la autorización excepcional del producto para evitar mayores pérdidas en el campo español.









