El agricultor percibe un 47% más en cinco años mientras su gasto en insumos sube un 26%

Hortalizas, cítricos y frutas registran grandes incrementos en origen en un contexto marcado por el encarecimiento de fertilizantes y energía

Dentro del ámbito hortofrutícola, las hortalizas destacan con un incremento del 76,57% en sus precios en origen entre 2020 y 2025, situándose entre las producciones agrícolas con mayor crecimiento del periodo. / ARCHIVO

Efeagro.

Los precios que perciben agricultores y ganaderos por la venta de sus producciones han aumentado de media un 47% entre 2020 y 2025, frente a un incremento del 26% en los costes de los insumos necesarios para producir —sin incluir la mano de obra— durante ese mismo periodo. Así se recoge en los informes de precios percibidos y pagados correspondientes a diciembre de 2025 publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

El índice general de precios percibidos registra una subida del 47,37%, con una evolución más intensa en las producciones agrícolas (+49,61%) que en las ganaderas (+44,10%), lo que refleja la fuerte revalorización experimentada por buena parte de los cultivos en los últimos cinco años.

Hortalizas, frutas y cítricos impulsan las subidas agrícolas

Dentro del ámbito hortofrutícola, las hortalizas destacan con un incremento del 76,57% en sus precios en origen entre 2020 y 2025, situándose entre las producciones agrícolas con mayor crecimiento del periodo. También presentan aumentos las frutas no cítricas (+11,70%) y los cítricos (+16,58%), aunque con una evolución más moderada.

Otros grupos vinculados a la producción vegetal muestran igualmente avances significativos, como las leguminosas (+28,22%), las semillas (+22,80%) y las flores y plantas ornamentales (+28,27%). Por su parte, los cultivos forrajeros (+37,52%) y los cultivos industriales (+47,89%) —entre ellos remolacha azucarera, girasol, algodón y tabaco— se sitúan próximos a la media general del índice.

En el conjunto del sector agrario, las mayores subidas corresponden a distintas producciones ganaderas y al aceite de oliva, mientras que la lana constituye la única referencia que reduce su precio, con una caída del 68,07% desde 2020.

Los fertilizantes, principal foco de presión en los costes

En paralelo, los costes de producción continúan condicionados por el encarecimiento de los insumos, especialmente los fertilizantes, que acumulan un aumento del 60,75% desde 2020 y se consolidan como el componente más inflacionista para agricultores y ganaderos.

Dentro de esta categoría, los fertilizantes compuestos han subido un 74,21% y los simples nitrogenados un 73,93%, mientras que las enmiendas fertilizantes han reducido su precio un 7,95%

La conservación y reparación de maquinaria representa el segundo mayor incremento de costes (+37,16%). Asimismo, la energía se ha encarecido un 33,77%, impulsada por el aumento de carburantes (+36,58%), electricidad (+32,29%) y lubricantes (+15,44%).

El coste de los productos fitopatológicos ha aumentado un 28,90%, mientras que los piensos para ganado han subido un 22,15%. También se registran incrementos en conservación y reparación de edificios (+31,71%), material y pequeño utillaje (+22,17%), semillas (+20,15%), plantones (+24,17%) y servicios veterinarios (+10,28%).

Ligera variación interanual en 2025

La comparación entre diciembre de 2025 y el mismo mes de 2024 muestra una evolución más contenida. Los costes de los insumos aumentaron un 1,26% de media, mientras que los precios en origen apenas avanzaron un 0,15%, aunque con diferencias notables entre producciones.

En el ámbito vegetal, las mayores subidas interanuales se registraron en flores y plantas ornamentales (+18,75%), cultivos forrajeros (+13,30%) y hortalizas (+12,75%). Por el contrario, descendieron los precios de los tubérculos (-13,09%).

En cuanto a los insumos, los fertilizantes simples fosfatados lideraron los incrementos interanuales con un alza del 22,80%, mientras que el conjunto de fertilizantes anotó una subida del 9,87%. También aumentaron los costes de conservación y reparación de maquinaria (+10,28%).

Las principales reducciones de costes procedieron de la electricidad (-13,63%), los piensos compuestos para ovino (-6,69%) y las semillas (-3,60%), lo que contribuyó a moderar parcialmente la presión sobre las explotaciones agrarias.