Sólo el 63,2% de la población consume fruta a diario y el 47,7% verdura, frente al 77,2% y 64,7% registrados en 2017

Aunque el consumo de frutas y hortalizas frescas continúa asociado a hábitos saludables, no todos los hogares presentan las mismas posibilidades de acceso a productos de calidad. / Archivo
Valencia Fruits. Redacción.
El consumo diario de frutas y verduras entre la población mayor de dieciséis años mantiene una tendencia descendente en España, según reflejan los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma el retroceso sostenido registrado en los últimos años.
Si en 2017 el 77,2% de la población consumía fruta a diario y el 64,7% ingería verduras, actualmente estos porcentajes han descendido hasta el 63,2% y el 47,7%, respectivamente, evidenciando un cambio progresivo en los hábitos alimentarios.
Inflación, cambios de hábitos y menor tiempo para cocinar
El Gobierno ya advertía en 2024 de esta evolución negativa, atribuyéndola a la coincidencia de varios factores. Entre ellos, el encarecimiento de los alimentos derivado del aumento de la inflación tras el inicio de la guerra en Ucrania, la creciente preocupación por el desperdicio alimentario —que ha llevado a los hogares a ajustar las cantidades compradas— y la proliferación de platos preparados, cuyo consumo ha aumentado ante la falta de tiempo y disposición para cocinar.
Aunque el consumo de frutas y hortalizas frescas continúa asociado a hábitos saludables, no todos los hogares presentan las mismas posibilidades de acceso a productos de calidad. De hecho, pese al descenso en la ingesta, el gasto medio ha aumentado en los últimos años, un fenómeno vinculado al incremento de precios provocado por la inflación alimentaria desde el comienzo del conflicto en Ucrania.
La pérdida de poder adquisitivo aparece así como uno de los factores determinantes, afectando especialmente a los hogares con menor renta.
El nivel de ingresos marca el consumo
Los datos del INE clasifican a la población en cinco quintiles según su nivel de ingresos, desde el grupo con peores condiciones económicas hasta el de mayor capacidad adquisitiva. Las diferencias entre segmentos resultan significativas.
Entre las personas pertenecientes al primer quintil, únicamente el 57,4% consume fruta a diario y el 46% verduras, porcentajes claramente inferiores a la media nacional. Estas cifras aumentan progresivamente conforme mejora la situación económica, hasta alcanzar el 68,9% y el 51,5%, respectivamente, en el quinto quintil.
Relación con sobrepeso y obesidad
La encuesta también pone de manifiesto la relación entre nivel de ingresos y hábitos alimentarios a través de los indicadores de salud. El sobrepeso afecta al 36,9% de la población con menores ingresos frente al 33,3% de quienes disponen de mayor renta, mientras que la obesidad alcanza al 17,3% del primer grupo frente al 10,8% del quintil con mejor situación económica.
Estos datos refuerzan la relación entre poder adquisitivo, acceso a alimentos frescos y calidad nutricional de la dieta, en un contexto marcado por el encarecimiento de los alimentos y la transformación de los patrones de consumo alimentario en España.











