AVA-Asaja alerta de cotizaciones por debajo de la rentabilidad en productos como alcachofa, lechuga, repollo, cebolla y patata y reclama controles ante posibles desequilibrios en la cadena alimentaria

El delegado de Meliana y el técnico de hortalizas de AVA-Asaja, Juanjo Romero y Sergio Navarro respectivamente. / AVA ASAJA
Valencia Fruits. Redacción.
El manto verde que caracteriza a la huerta valenciana en plena primavera contrasta con la complicada situación económica que atraviesan sus productores. La Asociación Valenciana de Agricultores advierte de que los precios percibidos por los agricultores por las hortalizas mantienen una clara tendencia a la baja durante las últimas semanas, hasta situarse en numerosos casos por debajo del umbral de rentabilidad, mientras que los precios en los supermercados permanecen estables o incluso al alza para los consumidores.
La organización agraria destaca especialmente la caída de las cotizaciones en origen de hortalizas de invierno como la alcachofa, la lechuga y el repollo, al tiempo que muestra su preocupación por los bajos precios registrados en el arranque de la campaña de cebollas y patatas. El responsable de la sectorial de hortalizas de AVA-Asaja, Vicente José Sebastià, señala que, aunque el mercado suele experimentar parones puntuales, “este año no hay suficientes argumentos objetivos que justifiquen unos precios tan ruinosos para los horticultores, sobre todo cuando los consumidores tienen la cesta de la compra más cara”.
La organización agraria destaca especialmente la caída de las cotizaciones en origen de hortalizas de invierno como la alcachofa, la lechuga y el repollo, al tiempo que muestra su preocupación por los bajos precios registrados en el arranque de la campaña de cebollas y patatas
La alcachofa, que mantiene una creciente aceptación tanto en el mercado nacional como europeo, inició la temporada con una rentabilidad razonable. Sin embargo, a partir de febrero, coincidiendo con la subida de temperaturas y la incidencia de vientos de poniente, el precio medio en origen cayó prácticamente a la mitad respecto al ejercicio anterior, situándose en torno a los 0,35 euros por kilo. En contraste, los precios en destino se han mantenido alrededor de los 1,80 euros por kilo, multiplicando casi por cinco el valor pagado al agricultor.
Los datos del observatorio de precios de Asaja reflejan diferencias aún mayores en otras hortalizas de temporada. La lechuga, por ejemplo, pasa de cotizar a 0,22 euros por kilo en campo a alcanzar hasta 2,83 euros en el punto de venta, multiplicando por doce su precio. En el caso del repollo de hoja lisa, el valor en origen se sitúa en torno a 0,29 euros por kilo frente a los 1,99 euros registrados en supermercados, casi siete veces más.
Preocupación por cebollas y patatas
Las mayores inquietudes del sector se centran ahora en las primeras operaciones comerciales de cebollas y patatas en la huerta valenciana. AVA-Asaja denuncia que los precios ofrecidos actualmente para la cebolla no permiten cubrir los costes de producción, incrementados en los últimos años por el encarecimiento de carburantes, fertilizantes y otros insumos agrícolas, situación agravada por el contexto internacional derivado del conflicto en Oriente Medio.
Además, la organización prevé una producción valenciana de cebolla limitada debido a los ataques de mildiu detectados en numerosas explotaciones. Esta enfermedad fúngica ya provocó la pasada campaña graves pérdidas, superiores al 80% en las fincas más afectadas, como consecuencia de las lluvias primaverales y la falta de soluciones eficaces para su prevención y control. “El año está siendo muy duro y, si no cambian las cosas, la campaña de la cebolla podría volver a ser desastrosa”, advierte Sebastià.
En cuanto a la patata, AVA-Asaja denuncia la competencia desleal procedente de países terceros, especialmente Egipto, Marruecos e Israel, así como la entrada de patata vieja procedente de Francia, factores que —según la organización— dificultan la comercialización del producto valenciano y español, caracterizado por su frescura, seguridad fitosanitaria y sostenibilidad ambiental, además de contribuir al mantenimiento de un espacio agrario singular como la huerta de Valencia.
La superficie cultivada de patata se mantiene estable en la Comunitat Valenciana y desciende alrededor de un 15% en el conjunto de España, por lo que el sector descarta una situación de sobreproducción que justifique la actual caída de precios en origen
Ante este escenario, la organización presidida por Cristóbal Aguado reclama al Gobierno que, a través de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), impulse una campaña intensiva de inspección para investigar posibles prácticas fraudulentas a lo largo de la cadena de valor alimentaria. Asimismo, solicita un refuerzo de los controles sobre las importaciones con el fin de evitar la entrada de producciones que contengan materias activas o residuos fitosanitarios prohibidos por la normativa europea, así como prevenir la introducción de nuevas plagas y enfermedades.
Por último, AVA-Asaja pide tanto a la Unión Europea como al Gobierno español la autorización, con carácter permanente o excepcional, de un mayor número de materias activas que permitan combatir eficazmente el hongo del mildiu y garantizar la viabilidad de las explotaciones hortícolas.











