El proyecto, denominado Gramola, está desarrollado por un grupo de cooperación y analizará durante dos años las fisiopatías del fruto con el fin de aplicar técnicas sostenibles para reducir el pardeamiento del arilo

El estudio realizará un seguimiento exhaustivo desde la floración hasta la recolección, analizando diferentes parcelas y comparando distintos manejos agronómicos. / GME
Valencia Fruits. Redacción.
El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), la Denominación de Origen Protegida (DOP) Granada Mollar de Elche y la empresa Hermanos Fuentes han puesto en marcha un grupo de cooperación para desarrollar el proyecto Gramola.
La iniciativa, que se desarrollará durante dos años, estudiará el pardeamiento del arilo de la granada Mollar de Elche con el objetivo de avanzar en el conocimiento de estas fisiopatías, aplicar técnicas agrarias sostenibles para reducir su incidencia en el fruto y mejorar la calidad de esta granada, la única del mundo con DOP.
Este grupo de cooperación (GC), que también cuenta con la colaboración de la Estación Experimental Agraria de Elche, está cofinanciado por la Unión Europea, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Conselleria d’Agricultura, Aigua, Ramaderia i Pesca de la Generalitat Valenciana a través de las ayudas de los fondos FEADER.
La iniciativa estudiará el pardeamiento del arilo de la granada Mollar de Elche con el objetivo de avanzar en el conocimiento de estas fisiopatías, aplicar técnicas agrarias sostenibles para reducir su incidencia en el fruto y mejorar la calidad de esta granada, la única del mundo con DOP
La investigadora de la Unidad de Agricultura Sostenible del IVIA, Belén Martínez Alcántara, co-responsable del proyecto junto con Ana Quiñones Oliver, ha señalado que “la iniciativa surge tras detectar en los últimos años distintos desórdenes fisiológicos en el fruto, especialmente el pardeamiento del arilo, en un contexto de cambio climático que está repercutiendo directamente en la calidad comercial de la granada”.
Ante esta situación, la parte pública, la iniciativa privada y la Denominación de Origen de la Granada Mollar de Elche han unido sus fuerzas para impulsar este proyecto con el objetivo de avanzar en el estudio de estas alteraciones para identificar su origen y poder establecer medidas sostenibles que permitan reducir su aparición y minimizar su impacto.
Mallas de sombreado o la aplicación de una arcilla para proteger a la granada del sol
El proyecto combinará el análisis científico con la aplicación de prácticas agrarias sostenibles en campo. Entre ellas, se ensayarán distintas estrategias como el uso de mallas de sombreado para reducir el impacto del sol o la aplicación de caolín, una arcilla natural utilizada en agricultura como protector frente al estrés térmico y la radiación solar, para modificar las condiciones de temperatura y humedad en las que se desarrolla el fruto.
“Queremos caracterizar esta fisiopatía a lo largo de todo el ciclo del fruto y comprobar si existe relación con factores como el estado nutricional de la planta o las condiciones ambientales”, señala Martínez Alcántara.
Para ello, el estudio realizará un seguimiento exhaustivo desde la floración hasta la recolección, analizando diferentes parcelas y comparando distintos manejos agronómicos. Además, se instalarán sensores para registrar variables como la temperatura y la humedad tanto en el ambiente y el suelo, como en el interior de la copa del árbol, lo que permitirá obtener información precisa sobre el microclima en el que se desarrolla el fruto.
El proyecto también incorporará análisis avanzados para profundizar en el origen de estas fisiopatías, incluyendo estudios del perfil nutricional, hormonal y metabolómico del fruto, así como el seguimiento de su evolución en diferentes momentos del ciclo productivo
Otro de los aspectos clave será evaluar el comportamiento de la fruta tras la recolección. En este sentido, se analizará cómo influyen las prácticas aplicadas en campo durante el proceso de conservación en frío y en su posterior comercialización, con el objetivo de comprobar su evolución postcosecha.
“Se trata de entender cuándo y por qué aparecen estas alteraciones para poder actuar con mayor precisión y ofrecer soluciones eficaces al sector”, apunta la investigadora.
Un trabajo constante para mejorar la calidad de la granada
Por su parte, el presidente de la Denominación de Origen Protegida Granada Mollar de Elche, Francisco Oliva, ha destacado la importancia de este tipo de iniciativas para el futuro del cultivo.
“Apoyar proyectos como GRAMOLA es fundamental porque nos permite conocer mejor el producto, poner remedio a los problemas y seguir garantizando la calidad de una fruta única en el mundo”, ha señalado.
En esta línea, Oliva ha subrayado que “la granada Mollar de Elche no solo forma parte de nuestro paisaje y de nuestra economía, sino también de nuestra identidad, y desde la Denominación de Origen trabajamos de forma constante para mejorar su calidad y proteger su valor diferencial”.
Asimismo, ha insistido en que “invertir en investigación es invertir en el futuro del sector, en la rentabilidad de los agricultores y en la confianza del consumidor”.
Con el desarrollo de este proyecto, el grupo de cooperación espera avanzar en la identificación de las causas de estas fisiopatías y establecer estrategias sostenibles que permitan reducir su incidencia, reforzando así la competitividad y la calidad de la granada Mollar de Elche.











