La evolución de las últimas semanas refleja una progresiva mejora productiva impulsada por el buen tiempo, aunque la disponibilidad sigue condicionando el comportamiento comercial de fresa, frambuesa y arándano

La evolución reciente del mercado de frutos rojos confirma el peso determinante de la meteorología en el desarrollo de la campaña. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
La campaña de frutos rojos ha atravesado en las últimas semanas una fase de “reajuste” marcada por la vuelta del clima favorable. Tras un inicio condicionado por la incidencia del tren de borrascas, la mejora del tiempo ha permitido recuperar parcialmente los ritmos de recolección y dinamizar la presencia del producto en los mercados europeos. Sin embargo, la evolución ha sido desigual entre cultivos, manteniéndose un contexto general de oferta contenida que ha sostenido las cotizaciones en origen en niveles elevados.
Fresa
Según los datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, el mercado de la fresa ha experimentado una evolución progresiva, desde una situación inicial de limitada disponibilidad hacia una recuperación gradual de los volúmenes recolectados. La ausencia de precipitaciones y el aumento de la radiación solar han favorecido el incremento de la producción, permitiendo acelerar la recolección y mejorar la oferta disponible.
Aun así, la campaña ha continuado marcada por las dificultades meteorológicas registradas en España, Portugal y Marruecos, que han impedido alcanzar los niveles productivos inicialmente previstos. El sector ha avanzado por debajo de las expectativas y con un volumen comercializado inferior al de la campaña anterior, circunstancia que permitió la entrada de fruta procedente de otros orígenes europeos, principalmente Países Bajos y Bélgica, en los lineales comunitarios.
Con el avance de mes de marzo, los volúmenes comercializados comenzaron a aproximarse a los registros del año pasado, y el sector lo interpretó como una señal de estabilización del mercado. Sin embargo, la entrada en plena producción coincidió con episodios de elevada humedad ambiental que provocaron podredumbres y obligaron a intensificar la selección de fruta, moderando el crecimiento de la oferta en un momento clave de la campaña.
El aumento de la disponibilidad de fresa mediterránea —con presencia destacada de España, Italia y Grecia, junto a producciones neerlandesas— ha ejercido presión sobre los precios en los mercados internacionales. Pese a ello, la oferta sigue siendo corta, lo que ha permitido mantener cotizaciones en origen en niveles inusualmente altos para finales del invierno.
En esta última semana, el buen tiempo ha favorecido una recolección más abundante, aunque en mercados clave como Alemania la oferta local continua siendo limitada.
Frambuesa
La evolución de la frambuesa ha estado definida por una disponibilidad reducida y un comportamiento irregular de los volúmenes comercializados. Aunque las condiciones meteorológicas favorecieron el consumo y facilitaron la llegada del producto a mercados como Alemania y Francia, las cantidades comercializadas continuaron siendo moderadas.
En una fase de campaña en la que la producción debería haber aumentado con intensidad, los volúmenes incluso registraron retrocesos puntuales, reflejando las dificultades productivas del cultivo. Esta limitada oferta tuvo una traslación directa en las cotizaciones, que reaccionaron al alza ante cualquier tensión entre oferta y demanda.
En el contexto internacional, Marruecos ganó protagonismo comercial ante la menor disponibilidad de fruta procedente de la península ibérica. Además, episodios puntuales de incremento de la demanda, especialmente en periodos de mayor consumo, impulsaron subidas de precios que consolidaron niveles máximos de cotización.
Arándano
El arándano ha seguido una dinámica similar, caracterizada por una oferta contenida y una evolución comercial marcada por la limitada disponibilidad del producto. Aunque el buen tiempo permitió la entrada de pequeñas cantidades en los mercados europeos, la producción no alcanzó el crecimiento esperado para esta fase de la campaña.
Lejos de experimentar un incremento sostenido, los volúmenes comercializados llegaron a disminuir temporalmente, una circunstancia relevante al coincidir con el periodo habitual de expansión productiva. Esta restricción de la oferta reforzó la posición del producto en los mercados internacionales.
Con una demanda favorecida por condiciones climáticas propicias para el consumo, el arándano mantuvo cotizaciones elevadas durante todo el periodo analizado, cerrando con precios situados en niveles máximos.











