Chile mantiene su hegemonía en exportación mientras España irrumpe tras la apertura al mercado asiático

Más del 90% de la producción de cereza chilena tiene como destino el mercado asiático de China. / Freepik
Alba Campos. Redacción.
La exportación de cerezas chilenas a China continúa siendo el eje central de la fruticultura del país latinoamericano, concentrando entre el 90% y el 91% de sus envíos totales. Sin embargo, la campaña 2025-2026 está marcada por dos grandes cambios: la presión a la baja de los precios y la irrupción de España como nuevo competidor tras la apertura del mercado chino.
La temporada comenzó con fuerza gracias al uso intensivo del sistema logístico “Cherry Express”, un servicio marítimo especializado que permite transportar cerezas frescas desde los puertos de Valparaíso y San Antonio hasta China en apenas 22 o 23 días. Los primeros envíos de la campaña partieron a mediados del mes de noviembre de 2025, adelantándose incluso a los calendarios habituales.
Este modelo logístico, basado en buques refrigerados, ha sido clave para garantizar la frescura del producto durante el periodo de mayor demanda, especialmente en torno al Año Nuevo Chino. Además, el transporte marítimo resulta un 60% más barato que el aéreo, lo que ha contribuido a mejorar la competitividad del producto chileno.
Las previsiones apuntan a una producción récord de 655.000 toneladas durante la campaña 2025-2026, de las cuales más del 90% tendrá como destino el mercado chino, consolidando aún más la dependencia de este país asiático.
Precios a la baja
Pese al dinamismo en los envíos, el mercado chino está experimentando una caída significativa de los precios, según apuntan en la ECNS.cn (Servicio de Noticias de China). A comienzos de 2026, el valor de las cerezas chilenas en China ha descendido más de un 30% interanual, impulsado por el aumento de la oferta y la mejora de la eficiencia logística.
En mercados mayoristas como el de Baida Zhougudui, en la provincia de Anhui, las cerezas de calibre JJ se comercializan entre 100 y 130 yuanes por caja de 2,5 kilos, muy por debajo de los 160 a 180 yuanes registrados el año anterior. El adelanto de las llegadas, que comenzaron a finales del mes de noviembre, casi un mes antes de lo habitual, también ha contribuido a esta presión bajista. Aun así, la demanda continúa siendo sólida. En ciudades como Hefei, algunos supermercados venden más de 100 cajas diarias, con episodios puntuales de escasez durante periodos festivos.
Este nuevo escenario está transformando el posicionamiento del producto, que pasa de ser un artículo de lujo a una fruta más accesible. En paralelo, los consumidores comienzan a priorizar la calidad frente a la exclusividad, obligando a los exportadores a adaptar calibres, formatos y estándares.
España en China
En este contexto, España ha logrado un avance estratégico clave, la apertura del mercado chino a sus cerezas, formalizada en diciembre de 2024 tras años de negociaciones fitosanitarias. Esta autorización permite especialmente a regiones productoras como Aragón acceder a un destino de alto valor.Aunque el volumen español (en torno a 40.000 toneladas exportadas) está todavía lejos del chileno, su entrada introduce una nueva competencia, centrada principalmente en el segmento de alta calidad.
Chile mantiene ventajas claras en volumen, logística y reconocimiento de marca en China, especialmente durante el Año Nuevo Chino. Sin embargo, la presencia española contribuye a diversificar la oferta y a elevar los estándares del mercado.
Consumo
Mientras tanto, el mercado europeo sigue mostrando una evolución positiva. En 2024, el consumo de cerezas en la Unión Europea alcanzó las 629.000 toneladas, un 4,5% más que el año anterior, con un valor de mercado de 2.500 millones de dólares.
Italia, Polonia y España lideran el consumo, concentrando el 43% del total, mientras que países como Grecia, Alemania y Francia también desempeñan un papel relevante. En términos per cápita, destacan Bulgaria y Grecia como los mayores consumidores.
El sector global de la cereza se encuentra en plena transformación. Chile continúa dominando el mercado chino, pero enfrenta el reto de la sobreoferta y la caída de precios. Al mismo tiempo, nuevos actores como España comienzan a posicionarse en segmentos de mayor valor.
La combinación de avances logísticos, cambios en el consumo y creciente competencia dibuja un escenario más complejo, en el que la calidad, la diversificación y la eficiencia serán claves para mantener la competitividad en los próximos años.
Acceso a la noticia en la página 12 del dossier de Cereza en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.












