La organización detecta hurtos en más de 500 hanegadas de cítricos y kaki de Picassent y advierte de pérdidas de hasta el 80% de la producción

La instalación de estas trampas supone un desembolso de alrededor de 200 euros por hectárea para los agricultores. / AVA-ASAJA
Valencia Fruits. Redacción.
Nuevo contratiempo en el inicio de las campañas de cítricos y kaki. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) denuncia una oleada de robos de trampas destinadas al control de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata) en numerosos huertos de L’Horta Sud, especialmente en el término municipal de Picassent. La organización reclama una mayor vigilancia en las zonas rurales ante el coste que supone reponer estos dispositivos y el riesgo que implica su desaparición en un momento clave para contener la plaga.
La instalación de estas trampas supone un desembolso de alrededor de 200 euros por hectárea para los agricultores. Sin embargo, las consecuencias de no disponer de ellas pueden ser mucho mayores, ya que la expansión de la mosca puede provocar pérdidas de hasta el 80% de la producción.
La mosca de la fruta constituye una de las principales amenazas para los cultivos de cítricos y kaki, junto a otras plagas y enfermedades como ácaros, cotonets y trips. Para reducir sus poblaciones, los agricultores colocan dispositivos que incorporan productos fitosanitarios o atrayentes alimenticios, de forma que la presencia de la plaga se mantiene en niveles que permiten minimizar los daños en la fruta.
La mosca de la fruta constituye una de las principales amenazas para los cultivos de cítricos y kaki, junto a otras plagas y enfermedades como ácaros, cotonets y trips
El momento actual resulta especialmente importante para aplicar esta estrategia de control, ya que las variedades tempranas comienzan a cambiar de color y a incrementar su contenido en azúcar, condiciones que favorecen la incidencia de la mosca de la fruta.
Más de 500 hanegadas afectadas
La delegación de AVA-Asaja en Picassent está recopilando un listado de los agricultores afectados por el hurto de trampas. Por el momento, la organización ha detectado la desaparición de alrededor de un millar de dispositivos en más de 500 hanegadas de plantaciones de kaki, mandarinas y naranjas.
El delegado de AVA-Asaja en Picassent, Paco Laza, asegura que los responsables de los robos actúan de forma organizada y conocen el funcionamiento de las trampas. “Los ladrones saben muy bien lo que hacen, actúan como profesionales. Algunas veces dejan las trampas que están más a la vista y cuando te das cuenta de que han robado todas las del centro ya tienes el daño hecho. Hay campos que perderán más del 80% de la cosecha por culpa de la mosca”, señala.
Ante esta situación, la organización reclama a las administraciones que refuercen la vigilancia de los campos, especialmente durante las campañas de recolección, para evitar nuevos robos y detectar el destino de los dispositivos sustraídos.
“Los ladrones saben muy bien lo que hacen, actúan como profesionales. Algunas veces dejan las trampas que están más a la vista y cuando te das cuenta de que han robado todas las del centro ya tienes el daño hecho. Hay campos que perderán más del 80% de la cosecha por culpa de la mosca”
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, considera que la inseguridad en las zonas rurales está alcanzando “niveles indignantes” y lamenta que los agricultores tengan que afrontar también el robo de las herramientas utilizadas para combatir las plagas.
“Ya tenemos muchos problemas para prevenir y combatir las plagas, tras prohibirnos más de la mitad de las materias fitosanitarias, como para que ahora, en pleno pico de la mosca, venga una banda organizada a dejarnos totalmente desprotegidos”, afirma Aguado.
El presidente de la organización también expresa su preocupación por el posible destino de las trampas sustraídas y recuerda otros casos de robos de materiales empleados en el campo. “Nos preocupa que vendan las trampas en un mercado alternativo, como nos preocupa que desaparecieran varetas del ‘cucat’ del arroz para quizás ponerlas en otros sitios”, apunta.
AVA-Asaja reclama así un refuerzo de las fuerzas de seguridad y una mayor vigilancia en las zonas agrícolas para evitar que los robos de material de control de plagas se sumen a las dificultades que afrontan los productores al inicio de las campañas de cítricos y kaki.






