La agricultura de captación de carbono crece en España

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Las dos principales prácticas de esta “agricultura de carbono”, son las cubiertas vegetales en cultivos leñosos, que ocupan ya una superficie de 1,35 millones de hectáreas agrícolas

La siembra directa ha alcanzado una implantación que equivale al 12% de la superficie total del cultivo. / AB

Efeagro.

Las técnicas agrícolas que ayudan a la captación neta de carbono de las tierras se han expandido en España en la última década hasta ocupar de forma combinada más de 2,2 millones de hectáreas, ha informado este jueves el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Las dos principales prácticas de este tipo de agricultura, denominada “agricultura de carbono”, son las cubiertas vegetales en cultivos leñosos, que ocupan ya una superficie de 1,35 millones de hectáreas agrícolas, y la siembra directa, que ha alcanzado las 845.000 hectáreas.

La cubierta vegetal ha aumentado un 15% y la siembra directa un 65% en la última década

Así se desprende de un informe elaborado por el MAPA a partir de los datos de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos de España (Esyrce), en la que se detalla que la cubierta vegetal ha aumentado un 15% y la siembra directa un 65% en la última década.

Sobre el total de superficie de cultivos leñosos, las cubiertas vegetales suponen ya el 25%, con la cubierta espontánea la técnica mayoritaria, especialmente en el olivar, con 781.026 hectáreas (el 28% de la superficie de este cultivo). A su vez, la siembra directa ha alcanzado una implantación que equivale al 12% de la superficie total del cultivo.

La comparativa de los rendimientos obtenidos en parcelas de siembra directa frente a las de siembra convencional apuntan a que en el quinquenio 2017-2021 las diferencias medias son pequeñas.

El MAPA considera que estos resultados confirman “la viabilidad agronómica de estos sistemas de manejo del suelo” y que “existe todavía un amplio margen de expansión”

En el caso de los cereales de invierno, los rendimientos fueron superiores tan solo en un 0,6% con la siembra convencional en terrenos de secano y en un 1,4% con la siembra directa en los de regadío. El MAPA considera que estos resultados confirman “la viabilidad agronómica de estos sistemas de manejo del suelo” y que “existe todavía un amplio margen de expansión”.

El Departamento ha destacado que el Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PAC) de España prevé nueve ecorregímenes que incluyen cuatro prácticas que se encuadran en el ámbito de la agricultura de carbono: el pastoreo extensivo, la agricultura de conservación con siembra directa, las cubiertas vegetales espontáneas o sembradas y las cubiertas inertes de restos de poda.

La captación neta de carbono en tierras agrarias puede llegar a compensar hasta el 4% de las emisiones antropogénicas anuales medias de gases de efecto invernadero a nivel mundial durante el resto del siglo, según el MAPA.

La Comisión Europea (CE) ha propuesto un objetivo de eliminación neta para 2030 de 310 millones de toneladas equivalentes de CO2 en el sector del uso de la tierra, la silvicultura y la agricultura, para alcanzar la neutralidad climática en todo el sector de aquí a 2035.