Aragón aprueba medidas para paliar los daños por las crecidas del Ebro

Serán complementarias a las que adopte el Gobierno de España, que declaró zona catastrófica, por las inundaciones del Ebro, Navarra, La Rioja y Aragón

Pedro Sánchez y Javier Lambán visitaron algunas de las zonas inundadas. / JO

Javier Ortega. Aragón.

El Gobierno de Aragón aprobó la semana pasada un decreto-ley por el que se establecen medidas urgentes para reparar los daños y pérdidas causados en esta comunidad en agricultura e infraestructuras por las crecidas del río Ebro durante los pasados meses de diciembre y enero.

Se calcula que en la riada de diciembre resultaron afectadas unas 12.000 hectáreas de cultivos y en la de enero otras 4.000. Según explicó el consejero de Agricultura, Joaquín Olona, entre otras medidas, se establecen subvenciones para la restauración de explotaciones agrícolas y ganaderas, para la implantación de aprovechamientos de mayor resiliencia a las inundaciones y para los costes financieros de los préstamos que se suscriban para hacer frente a los problemas de liquidez financiera. Estas medidas serán complementarias a las que adopte el Gobierno de España que declaró zona catastrófica por los efectos de las inundaciones del Ebro en Navarra, La Rioja y Aragón.

Olona añadió que para la puesta en marcha de estas medidas se habilitará la partida “necesaria”, pues aún se sigue trabajando en la valoración de los daños. Precisó que en las convocatorias de las ayudas se concretarán las partidas, pues, según el consejero, “no queremos infravalorar para no quedarnos cortos ni tampoco sobrevalorar; la partida será la necesaria”. El decreto contempla medidas destinadas a paliar los daños materiales en explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales, entre ellas, subvenciones para su restauración y para los daños en las producciones.

Asimismo, se implementan medidas destinadas a la reparación de infraestructuras y servicios públicos de riego y por daños medioambientales, así como subvenciones a entidades locales para actuaciones de refuerzo de diques y motas de protección.

También habrá ayudas para la restaurar los terrenos mediante la realización de plantaciones para producción maderera, aprovechamientos forestales o usos de carácter ambiental en las parcelas afectadas. Según Olona, las choperas son el caso más típico, pero no se trata de convertir toda la ribera en una plantación forestal, sino de aportar una fórmula productiva a las parcelas que reiteradamente se inundan y sufren daños importantes, de manera voluntaria, “en absoluto con carácter general”.

El Departamento de Agricultura ejecutará las obras precisas para reparar los daños causados en las redes principales de las infraestructuras públicas de riego, incluidas las de las comunidades de regantes y ejecutará las obras para reparar los daños al medio natural y a sus infraestructuras de gestión y uso público.