Aumenta un 3,2% la facturación de las cooperativas agroalimentarias andaluzas en el último año

Las frutas y hortalizas lideran la facturación, ya que las 83 cooperativas hortofrutícolas han alcanzado un volumen de negocio superior a los 4.668 millones de euros

El tejido cooperativo andaluz agrupa a un total de 615 empresas, formadas a su vez por más de 250.000 agricultores y ganaderos profesionales. / ARCHIVO

Efeagro.

Las cooperativas agroalimentarias andaluzas aumentaron su facturación un 3,26% durante el pasado año 2025 hasta llegar a los 12.671.823.267 euros, en un contexto marcado por la incertidumbre climática, el aumento de los costes productivos, las dificultades de encontrar mano de obra y la presión de los mercados internacionales.

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha celebrado en Sevilla su asamblea general de socios, en la que la federación ha hecho balance económico e institucional del ejercicio 2025 y ha puesto de manifiesto el peso del modelo cooperativo en la economía, el empleo y en la vertebración del territorio.

El tejido cooperativo andaluz agrupa a un total de 615 empresas, formadas a su vez por más de 250.000 agricultores y ganaderos profesionales.

Además, el pasado ejercicio el modelo cooperativo ha creado 35.728 empleos directos en la comunidad, con una presencia de mujeres trabajadoras del 47%.

Respecto a las personas socias, las mujeres representan el 32% y los jóvenes menores de 41 años suponen el 9,5%.

En el repaso por sectores, las frutas y hortalizas lideran la facturación, ya que las 83 cooperativas hortofrutícolas han alcanzado un volumen de negocio superior a los 4.668 millones de euros.

Le sigue el olivar, donde el aceite y las aceitunas en conjunto han superado los 4.301 millones de facturación, sumando en total 332 cooperativas olivareras.

A continuación, se sitúan los suministros, con 1.413 millones de euros y 228 cooperativas; seguida de los sectores ganaderos, cuya actividad ha reportado 1.387 millones euros y engloba a 38 cooperativas. Estos cuatro ámbitos concentran el grueso del negocio de las cooperativas agroalimentarias andaluzas.

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres, ha señalado que estas cifras demuestran “la fortaleza de las empresas cooperativas”, pero ha aclarado que “lo importante no es solo facturar más, sino generar más valor para nuestros socios; que los agricultores y ganaderos puedan vivir dignamente de su trabajo y que la riqueza se quede en el territorio”.

Torres ha contextualizado lo que supone la globalización para el sector agroalimentario, pues “lo que ocurre a miles de kilómetros afecta ya al precio de nuestros productos, a nuestros costes y, en definitiva, a la rentabilidad de los agricultores y ganaderos”, según se ha informado en un comunicado.

Así, el presidente se ha referido a la preocupación existente en sectores como el arroz, por la competencia exterior; en el tomate, por el acuerdo con Marruecos; en la ganadería, por las negociaciones con Australia; o en el olivar por las tensiones arancelarias de Estados Unidos.

Pero, frente a este escenario, ha defendido que el cooperativismo andaluz no se puede limitar a lamentarse de la globalización, sino que debe prepararse para competir en ella con más dimensión, más profesionalización y más presencia internacional.

Ha exigido “competitividad para producir mejor, con menos costes, menos trabas, más innovación y más seguridad jurídica”.

Asimismo, ha reclamado una simplificación administrativareal, y ha subrayado que las administraciones tienen que entender que apoyar al cooperativismo no es apoyar a un sector más.

Torres ha reivindicado, además, el carácter arraigado de las cooperativas, “empresas que no se deslocalizan porque están donde están sus socios”.

A este respecto ha añadido que si queremos que nuestros pueblos sigan teniendo vida, “necesitamos agricultores y ganaderos más profesionales, más formados, más preparados y más conectados con el mercado”, ha enfatizado el presidente.

Torres ha recordado que los grandes retos del sector siguen siendo el agua, la mano de obra y el relevo generacional.

“Sin agua no hay agricultura ni ganadería”, ha sentenciado, antes de reclamar infraestructuras y soluciones adaptadas a las campañas agrarias, que permitan a los jóvenes ver futuro en el campo.