La organización valenciana alerta de un desperdicio alimentario superior al 40% y pide medidas para promover la comercialización de frutos con defectos estéticos sin afectar la calidad

La sectorial del kaki apoya, al igual que sucede con el plátano de Canarias, fomentar el consumo de frutos con rayas en la piel: “Son signo de naturalidad”. / AVA ASAJA
Valencia Fruits. Redacción.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad urgente de aprobar normas de comercialización específicas para el kaki, con el objetivo de reducir el elevado desperdicio alimentario que sufre este cultivo en la Comunitat Valenciana. La propuesta fue uno de los puntos centrales de la sectorial del kaki celebrada ayer en la Finca Sinyent, que congregó a un centenar de productores.
Según AVA-Asaja, la ausencia de una normativa específica obliga al kaki a acogerse a las normas genéricas de comercialización de frutas y hortalizas de la Unión Europea y de España, que no contemplan las particularidades de este cultivo. Como resultado, los operadores comerciales seleccionan únicamente los frutos que cumplen estándares estéticos estrictos, dejando en el suelo un volumen de kakis perfectamente comestibles que, en muchos casos, supera el 40% de la producción.
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, denunció que “mientras el Gobierno español no establezca estas normas y las eleve a la UE, los operadores continuarán decidiendo qué kakis se recolectan y cuáles se tiran. Esto es un crimen, una ruina para el productor y un desperdicio alimentario que no podemos seguir tolerando”.
La organización aboga por la creación de una interprofesional del kaki, que sirva para coordinar la producción, defender intereses sectoriales y promocionar un consumo más consciente
Además de reclamar normas propias, la organización aboga por la creación de una interprofesional del kaki, que sirva para coordinar la producción, defender intereses sectoriales y promocionar un consumo más consciente. “La piel del kaki no se come y unas simples manchas o rayas no pueden implicar su desperdicio. Al igual que se concienció con el plátano de Canarias, estas marcas son signo de naturalidad y frescura”, subraya AVA-Asaja.
Una campaña “agridulce”
Durante la sectorial, los productores también hicieron balance de la campaña 2025–2026, calificada como “agridulce”. A pesar de que en general el cultivo ha obtenido mayor rentabilidad, se registraron pérdidas significativas por fenómenos climáticos adversos como pedriscos y exceso de humedad en diciembre. Las primeras previsiones de aforo de 300.000 toneladas se redujeron aproximadamente un 20% debido a estos daños.
Las primeras previsiones de aforo de 300.000 toneladas se redujeron aproximadamente un 20% debido a los daños
El informe técnico destacó que las principales amenazas fitosanitarias continúan siendo el cotonet (Pseudococcus longispinus) y las moscas blancas, junto con enfermedades foliares y la reciente aparición del trips procedente de Sudáfrica. En este sentido, AVA-Asaja ha reclamado al Gobierno la autorización de más materias fitosanitarias y biológicas con eficacia contrastada y viabilidad económica.
Un ejemplo concreto es la cría y liberación del parasitoide Anagyrus fusciventris, altamente eficaz frente al cotonet, cuya autorización se encuentra bloqueada por el Ministerio para la Transición Ecológica al catalogarla como especie exótica, pese a estar presente en la región desde hace décadas. La organización considera que estas limitaciones obstaculizan la adopción de estrategias sostenibles de control biológico y aumentan los riesgos económicos y fitosanitarios para los productores.
Hacia una regulación más justa
Con más del 90% de la producción y comercialización española y europea concentrada en la Comunitat Valenciana, AVA-Asaja insiste en que una norma específica y la constitución de una interprofesional son herramientas clave para reducir el desperdicio, mejorar la competitividad y proteger los intereses de los agricultores. La organización insiste en que la salida comercial de frutos con defectos visibles, siempre que mantengan su calidad organoléptica, podría cambiar radicalmente la gestión de los campos y disminuir las pérdidas a pie de árbol.
Cristóbal Aguado concluye que “es fundamental que el Gobierno español actúe para dotar al sector de instrumentos legales y técnicos que permitan aprovechar la totalidad de la producción y evitar el desperdicio masivo. Solo así podremos garantizar la sostenibilidad económica y ambiental del cultivo de kaki en España”.







