Una campaña de aguacate compleja

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El vicepresidente de la Asociación Mundial del Aguacate, Michael Horney, señala que los problemas logísticos han complicado la temporada latinoamericana

aguacate

El aguacate es un alimento habitual en las cestas de la compra de Europa y América. / ARCHIVO

Angélica Quintana. Efeagro.

Los problemas de logística producidos por la crisis de la covid y acentuados por la geopolítica han provocado que esta última campaña de aguacate haya sido “la más compleja de todas”, según el vicepresidente de la Asociación Mundial del Aguacate (WAO, por sus siglas en inglés), Michael Horney.

En una entrevista por videoconferencia, Horney, desde Perú, ha reconocido las dificultades que ha supuesto la crisis de la covid en todo el mundo y que ha marcado “años complejos” en la comercialización del aguacate americano en Europa y Asia.

Pero con las consecuencias de la invasión rusa en Ucrania, que ha tenido “reflejo en el precio de los fertilizantes, de los que no hay la disponibilidad que se requiere”, la mayor preocupación se centra en el valor de los fletes marítimos para el aguacate latinoamericano. Y es que —ha sentenciado— “en 2022 se ha pagado por ellos el doble que en 2021”.

Esta situación no ha ocurrido con la misma intensidad en los países productores de aguacate de África, ha puntualizado.

“Creo que la situación con las navieras a nivel mundial es muy grave, por cómo se han aprovechado de las coyunturas para subir sus márgenes”, ha aseverado antes de añadir que “los productores agrícolas, sobre todo los más pequeños, son los que están sufriendo más” con la subida de los costes de fletes marítimos.

Una fruta que gana mercados y consumidores

Respecto a los efectos de la inflación en el consumo del aguacate, ha explicado que la producción mundial ha conseguido que los mercados estén abastecidos de esta fruta “todo el año”, gracias a lo cual su consumo forma ya “parte de la dieta” y es un alimento habitual en las cestas de la compra de Europa y América.

“Aún es un producto gourmet, pero no exótico, que hace que tenga mucho valor para la gente joven que quiere comer alimentos saludables”, ha apostillado.

Ha resaltado su creciente introducción en nuevos mercados, entre los que ha mencionado China, Corea del Sur, Malasia, Tailandia o la India, y las recientes incorporaciones de Australia y Nueva Zelanda.

“Hoy podríamos decir que estamos en un momento de compradores, en contraste con el de productores de hace años, es decir, ahora hay más demanda que producción”, ha indicado.

Cambio climático

Sobre el cambio climático, ha opinado que sus efectos “están afectando a todo, a la vida y en el mundo”, así como al “modelo de plantación” del aguacate.

En algunos de los principales países productores como “México y Colombia, cada vez se manejan más con el agua regular de la lluvia y solo precisan de sistemas de irrigación en épocas de sequía pero, si se mira el mapamundi, el hemisferio norte y Chile han sufrido mucho” con la falta de precipitaciones, ha descrito.

De su tierra natal, Perú, ha resaltado las inversiones importantes que se han acometido para asegurar la dotación de agua desde la cuenca del Amazonas hacia la costa que, junto a la utilización del agua del subsuelo y el riego por goteo ha conseguido postergar la preocupación por ella.

Durante la última campaña, la baja producción por los efectos del cambio climático, la sequía y las heladas en México —el primer productor mundial— se vio compensada con un inesperado mayor volumen en otros países, como Israel o España.

Dicha situación, según Horney, “perturbó la dinámica del mercado e hizo que los precios y el consumo se ralentizaran”.

Sobre España, ha destacado “el importante papel que juega” en el comercio del aguacate americano en Europa, en gran medida por “el idioma”, ya que, junto a Holanda y su puerto de Rotterdam, es la principal puerta de entrada a este continente.