El campo intensifica sus rutinas de trabajo para hacer frente a una sequía histórica

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Esta sequía histórica no da tregua al campo y los agricultores y ganaderos llevan semanas con unas rutinas de trabajo más duras para conseguir que a cada cultivo y a cada animal no les falte ni una gota de agua

La situación es especialmente grave en el sur peninsular, en provincias como Córdoba. / VIP

Efeagro/ Juan Javier Ríos. 

Eso les lleva a gastar más tiempo, por la necesidad de buscar agua en otras zonas alejadas de las fincas; y más dinero, por el gasto extra en gasóleo en el transporte de agua y la necesidad de adquirir, en muchos casos, cisternas.

De hecho, la venta de cubas de agua nuevas está repuntando respecto a otros veranos menos secos, según señalan varios fabricantes.

En Hierros “El Almendral”, ubicado en Caniles (Granada), aseguran que la venta ha subido pero no todo lo esperable para la situación de escasez que hay.Se debe a que muchos agricultores acuden con prisa y no pueden esperar a los plazos de entrega de un mes que les ofrecen.

Algo similar refieren a Efeagro desde Maquinaria MG, con sede en Porcuna (Jaén), desde donde también apuntan a esa “falta de previsión” de los agricultores y los ganaderos ante los efectos de la sequía.
A pesar de todo, han incrementado las ventas de cisternas a toda España, con una oferta de cubas de hasta 14.000 litros de capacidad y con precios que oscilan entre los 3.000 y los 15.000 euros.

La urgencia ha llevado por lo tanto a que sea la segunda mano la que más presión comercial esté sintiendo.

Según ha comprobado Efeagro, cada día salen ofertas nuevas en portales de compra-venta en Internet en los que se pueden adquirir cubas de 5.000 litros con bebedero automático adosado por 4.500 euros, cisternas de 15.000 litros por 6.500 euros, otras con 6.000 litros de capacidad por 5.500 euros y si el bolsillo del productor no puede permitírselo se opta por comprar portes de agua a la finca.

La situación es especialmente grave en el sur peninsular, en provincias como Córdoba, donde el ganadero Francisco Luis Herruzo y el ingeniero agrónomo Fernando López desarrollan su actividad.

López está encargado de la gestión de varias fincas familiares en la campiña cordobesa donde este año han cultivado trigo duro, colza y girasol y explica que han tenido problemas para asegurar el agua porque muchos “pozos estaban secos a la hora de hacer los tratamientos” de primavera.

Ha tenido que ir calculando con precisión dónde tenía aún agua, qué cantidad y dónde la usaba y, mientras tanto, ganar tiempo para que los pozos fuesen recargando algo. “Nos costó mucho más que cualquier año normal”, destaca.

Por su formación como agrónomo avisa también de que hay cultivos de olivar o almendro en secano, especialmente los de las plantaciones jóvenes, que están recurriendo a cubas de agua para dar “riego de apoyo y facilitar” que “enraícen bien en la tierra” y crezcan.

Hay cultivos de olivar o almendro en secano, especialmente los de las plantaciones jóvenes, que están recurriendo a cubas de agua para dar “riego de apoyo y facilitar” que “enraícen bien en la tierra” y crezcan

La compra de agua para recargar balsas vuelve, por lo tanto, a la realidad del agricultor en este período de sequía.

Avisa de que este otoño debería llover el doble de un año medio en precipitaciones para que los acuíferos, los embalses, el resto de las infraestructuras hidráulicas y la tierra recuperen sus niveles normales. Mientras eso no ocurra, López tiene claro que “la única manera que tenemos de librarnos, un poco, es con el seguro agrario” que al menos le suele dar para cubrir los costes.