Cataluña abona el 90% de las ayudas de la PAC

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La Generalitat ha aportado ayudas directas por valor de 136 millones de euros

Este es el primer año de aplicación del nuevo periodo de la PAC, basada en su plan estratégico para el periodo 2023-2027, en el que se han incorporado nuevas ayudas.. / Archivo

Efeagro.

La Generalitat de Cataluña ha abonado 136 millones de euros correspondientes al 90% de las ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea para 2023, la principal partida en volumen económico y número de beneficiarios que mueve siete de cada diez euros de esas subvenciones europeas.

Según ha explicado el Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda rural este viernes en un comunicado, la gestión efectuada por el ejecutivo catalán ha posibilitado el pago de la mayoría de las cuantías en el primer día hábil que permite la normativa.

Los beneficiarios del presente pago son 38.078 agricultores y ganaderos, repartidos en tres partidas: ayuda básica a la renta para la sostenibilidad, con 105 millones; ayuda redistributiva complementario a la renta, con 27 millones; y ayuda para jóvenes complementaria a la renta, con cerca de cuatro millones.

Este es el primer año de aplicación del nuevo periodo de la PAC, basada en su plan estratégico para el periodo 2023-2027, en el que se han incorporado nuevas ayudas.

El Govern, para disminuir los tiempos de pago, ha tenido que simplificar la gestión de los controles de las solicitudes, junto con el esfuerzo que han hecho para las entidades colaboradoras para agilizar plazos.

Las ayudas de la PAC están financiadas al 100 % por el Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y su presupuesto anual disponible en España es de unos 4.800 millones de euros, de las cuales Cataluña gestiona cerca de 255 millones.

Las subvenciones de la PAC tienen como objetivo mejorar los ingresos de los 22 millones de agricultores y trabajadores agrícolas europeos, así como asegurar una fuente de alimentos estable, variado y seguro para los ciudadanos europeos.

En la producción alimentaria, la Unión Europea establece regulaciones que no existen en otras partes del mundo, lo que requiere compensaciones económicas en algunos sectores para mantener la competitividad de sus explotaciones y no perder ni capacidad productiva ni los efectos positivos del primer sector en algunas regiones.