Radiografía de la evolución del cultivo de la cereza a nivel mundial y previsión para la próxima campaña

La cereza se ha convertido en uno de los cultivos de mayor valor añadido dentro del panorama frutícola. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
La cereza se ha convertido en uno de los cultivos de mayor valor añadido dentro del panorama frutícola internacional, y la evolución de los últimos años así lo demuestra. Entre 2021 y 2024, los principales países productores han mantenido una tendencia ascendente o, al menos, estable. Turquía, Chile y Estados Unidos están a la cabeza, aunque con matices que muestran cómo cada país ha ido ajustando su capacidad productiva en función del clima y de la demanda.

Turquía ha mantenido su posición dominante con cifras que han oscilado entre las 656.000 y las 736.000 t, consolidándose como el primer productor mundial en un escenario de normalidad climática. Chile, por su parte, ha protagonizado uno de los crecimientos más destacados del sector: de 392.000 t en 2021 ha pasado a casi 600.000 en 2024. Estados Unidos también ha mostrado una recuperación notable tras un 2022 especialmente complicado, mientras que Uzbekistán e Irán han mantenido volúmenes relativamente estables.
En Europa, Grecia es el país cuyo crecimiento es el más destacado, situándose por encima de las 120.000 t en 2024, mientras que España ha mostrado una evolución más irregular —condicionada por el clima—, aunque con una tendencia positiva. Italia, en cambio, ha sufrido una caída progresiva desde 2022, reflejo de las dificultades que atraviesa parte del sector frutícola italiano.
Un atípico 2025
Si bien el periodo 21/24 muestra un escenario de estabilidad, esta fotografía se rompe por completo en 2025. La campaña de ese año fue, según coinciden diversas fuentes internacionales, tan atípica que no puede –ni debe– interpretarse como una tendencia. Las heladas y los eventos climáticos extremos registrados en primavera provocaron una caída de la producción de algunos de los principales países productores. De hecho, según publicó el USDA, las previsiones apuntaban a que producción mundial de cerezas frescas podría caer más de un 10% respecto a 2024.
El caso más extremo fue el de Turquía, cuyo desplome productivo alteró por completo el ranking mundial. Según fuentes del sector, la producción cayó hasta un 50 % en 2025, una reducción sin precedentes que dejó al país muy lejos de su volumen habitual.
España
Más allá del contexto internacional, el sector español continúa mostrando una evolución positiva. La superficie sigue creciendo de forma sostenida, impulsada por zonas como Extremadura, Aragón y Cataluña, y la producción también sigue una senda ascendente, según datos del MAPA.
El consumo también avanza, convirtiendo a la cereza en la única fruta que crece simultáneamente en superficie, producción y consumo en España. Este comportamiento refuerza su papel estratégico dentro del sector frutícola y evidencia un mercado dinámico, con margen para seguir mejorando en eficiencia, calidad y posicionamiento internacional.

Previsiones para 2026
El sector español encara la campaña con buen ánimo. Las primeras estimaciones apuntan a que el hemisferio norte –incluyendo España y otros competidores como Grecia o Turquía– podría registrar volúmenes altos de producción, algo que siempre es una buena noticia, aunque también implica que el mercado europeo podría verse más tensionado.
Aun así, la cereza sigue viviendo un momento dulce. Tras campañas con cifras récord, no se descarta que este año se pueda ir incluso más allá. Si el tiempo acompaña y no hay sobresaltos, el sector calcula que España podría acercarse a los 150 millones de kilos, cifra que consolidaría la tendencia al alza del cultivo. Todo dependerá de que la climatología respete las fases clave del desarrollo, especialmente en las semanas anteriores a la recolección, ese punto de la campaña en el que cualquier cambio brusco puede alterar las previsiones.












