Champiñones y setas europeas, un alimento made in Europe nutritivo y sostenible

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Estos alimentos presentan un interesante perfil nutricional, sobre todo los champiñones, porque contienen agua, fibra, vitaminas, sales minerales, oligoelementos y proteínas

Los champiñones y setas cultivados en Europa no solo son una opción nutricionalmente rica, sino que también destacan por su notable sostenibilidad en términos de producción y envasado. / ASOCHAMP

Valencia Fruits. Redacción.

Los champiñones y setas cultivadas en Europa, destacadas por su exquisito sabor y versatilidad culinaria, son mucho más que un ingrediente; son una joya nutricional que merece un lugar destacado en cada dieta equilibrada. Aunque no se consideran verduras desde una perspectiva botánica, los nutricionistas las clasifican como tales debido a su perfil nutricional excepcional.

Champiñones y setas europeas para una alimentación nutritiva y equilibrada

Estos alimentos presentan un interesante perfil nutricional, sobre todo los champiñones, porque contienen agua, fibra, vitaminas, sales minerales, oligoelementos y proteínas, tanto si se consumen crudos como cocidos, frescos o en conserva, según McCance y Widdowson, directrices de la UE.

Son muchos los beneficios para la salud de los champiñones: no contienen grasa, son bajos en calorías, ricos en fibra y en proteínas (el 57 % de sus calorías proceden de las proteínas) y son una fuente de potasio, selenio, riboflavina, niacina, folato, ácido pantoténico y biotina.

  • Agua. Como la mayoría de las verduras, los champiñones se componen de al menos un 90 % de agua. Esto los hace especialmente bajos en calorías, ya se consuman crudos o cocinados, frescos o en conserva.
  • Vitaminas. Los champiñones son una fuente de vitaminas B2, B3, B5, B7 y B9, que ayudan al mantenimiento de huesos, dientes y músculos, reducen la fatiga, mantienen una función psicológica normal y, en general, contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso.
  • Minerales y oligoelementos. Ligeramente cocinados o cocidos, los champiñones son una fuente de potasio y selenio. También son bajos en sodio, por lo que resultan ideales para las dietas bajas en sal. El potasio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, a una función muscular normal y al mantenimiento de una tensión arterial saludable, mientras que el selenio contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, a una función tiroidea normal y a la protección de las células frente al estrés oxidativo.
  • Proteínas. Una de las principales particularidades de los champiñones reside en su contenido en proteínas (1 g por cada 100 g), independientemente de que se consuman crudos, cocinados, frescos o en conserva. Esto los convierte en aliados útiles en un momento en que se recomienda a los consumidores reducir su consumo de carne o para adoptar una dieta vegetariana o vegana. Las proteínas también contribuyen al aumento y el mantenimiento de la masa muscular y de los huesos en condiciones normales, además de ser necesarias para el crecimiento y desarrollo normales de los huesos en la infancia.

Las setas son una fuente valiosa de potasio, selenio y otros nutrientes clave, y su capacidad para realzar el sabor de los platos las hace ideales para reducir el consumo de sal. Cumplen con las guías alimentarias de varios países europeos, lo que respalda su papel como un componente crucial de una alimentación saludable y equilibrada.

Compromiso con la sostenibilidad

Los champiñones y setas cultivados en Europa no solo son una opción nutricionalmente rica, sino que también destacan por su notable sostenibilidad en términos de producción y envasado. El método de cultivo, que utiliza subproductos agrícolas como compost, minimiza el desperdicio y aprovecha eficientemente los recursos naturales. Además, el sector se esfuerza por adoptar prácticas de envasado más sostenibles, utilizando materiales reciclados y desarrollando alternativas al plástico. Los estudios e investigaciones en curso en toda Europa buscan mejorar aún más la sostenibilidad del sector, desde la creación de compost más ecológico hasta la gestión eficaz de los residuos, representando un modelo ejemplar de producción alimentaria sostenible.