La Comunitat Valenciana pulveriza su récord de tierras abandonadas

DIEGO MARTÍNEZ
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Una de cada tres hectáreas que se dejaron de cultivar en 2022 en España son valencianas

Abandono tierras agrarias

Foto de naranjos arrancados por la crisis de rentabilidad. / AVA-Asaja

Valencia Fruits. Redacción.

Un estudio de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) elaborado a partir de la encuesta Esyrce del Ministerio de Agricultura, constata que en 2022 la superficie agrícola de la Comunitat Valenciana dejada de cultivar aumentó en 6.437 hectáreas, lo que supone un incremento interanual del 3,9%, y de esta forma pulveriza su récord histórico con un total de 171.386 hectáreas abandonadas.

En el conjunto de España, el número de tierras que se dejaron de cultivar se incrementó un 2% respecto al año anterior, es decir, 20.240 hectáreas más que elevan el cómputo general a 1.043.239 ha. Con estos datos, la organización agraria concluye que una de cada tres hectáreas que se abandonaron en 2022 se situaron en la Comunitat Valenciana, lo que consolida de modo más destacado su posición de ‘farolillo rojo’ a nivel nacional y muy posiblemente de Europa en superficie agraria sin cultivar. No en vano, otras comunidades autónomas con mayor extensión agraria recuperaron terreno cultivable: Castilla-La Mancha un 1,53% (159.446 hectáreas baldías), Castilla y León un 1,33% (123.442 ha) o Andalucía un 1,05% (127.497 ha).

Los principales cultivos valencianos, sin excepción, experimentaron un importante retroceso de superficie. Los cítricos perdieron 6.151 hectáreas, lo que implica un 4,1% menos en comparación con 2021, al pasar de 149.648 a 143.497 hectáreas en regadío. El viñedo se redujo un 2,9%, con 1.953 hectáreas baldías más, en similares términos que el olivar, que bajó un 2% con 1.968 hectáreas. Otras producciones con tendencia negativa fueron las hortalizas y flores (–9,6%), el caqui (–2,1%) o las frutas de hueso (–0,8%). Por el contrario, crecieron en superficie cultivada el kiwi (+12%) y el aguacate (+0,07%) con una presencia aún minoritaria. Destaca el incremento de los huertos familiares, dedicados principalmente al autoconsumo, que tras aumentar un 16,4% en el último año superan las 12.062 hectáreas.

A la vista de estos nuevos datos, que según AVA-Asaja, corroboran la crisis de rentabilidad de los productores valencianos, la organización reitera la urgencia de adoptar una hoja de ruta consensuada entre todos los partidos políticos y el sector con el objetivo de garantizar una estabilidad económica a la actividad agraria que permita reactivar el relevo generacional y recuperar campos baldíos.

El presidente de la organización, Cristóbal Aguado, subraya que “la clase política ya no puede esperar más para reaccionar de manera urgente y eficaz. Somos líderes en tierras dejadas de cultivar, en envejecimiento de población agraria y en falta de incorporación de jóvenes. Las pseudopolíticas filosóficas con las que están experimentando nuestros gobernantes no solo no solucionan los problemas, sino que nos están expulsando de los campos y granjas. Cada vez nos imponen más exigencias ambientales, mientras dejan entrar importaciones con mayor huella de carbono y residuos fitosanitarios. Cada vez nos prohíben más medicinas de las plantas, mientras no piden esa reciprocidad a lo que viene de fuera. Cada vez nos hacen más inspecciones, mientras se dejan sin inspeccionar los abusos comerciales. Cada vez estamos peor y lo único que recibimos son buenas palabras, malas leyes y un acoso permanente. O cambian el rumbo o el problema no será solo de los productores, sino de toda la sociedad porque peligra la autosuficiencia alimentaria, el cuidado del territorio y la lucha contra el cambio climático”.