La cosecha de almendra cae un 36% en Cataluña

Bioibérica CT
Fedemco 2021 01

El descenso de la producción se debe en gran parte a la helada del 21 de marzo que castigó a buena parte de las zonas productoras

Las comarcas de Lleida representan más de la mitad del potencial productivo, con 15.795 hectáreas en producción de almendra. / FCAC

Valencia Fruits. Redacción.

La Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC) ha cifrado en 4.066 toneladas de almendra las expectativas de producción de la actual campaña frente a las 6.352 toneladas de la anterior. Esta caída del 36% se debe a la incidencia de diversas heladas, siendo la más importante la registrada el pasado 21 de marzo, y ni la progresiva entrada de la producción de nuevas plantaciones de regadío son capaces de compensar la afección de esta adversidad meteorológica.

A lo largo de toda la campaña 21/22 la superficie productiva se ha incrementado, a nivel global, un 2,5%, llegando así a las 30.144 hectáreas en comparación con las 29.377 de la campaña anterior. Del total, las plantaciones de regadío ya ocupan 8.020 hectáreas, mientras que la superficie de las explotacioens de secano ha experimentado un retroceso del 3,7%.

Josep Pere Colat, responsable de fruta de secano de la FCAC, alerta que “se va consolidando la entrada en producción de las nuevas plantaciones de almendra de regadío en Cataluña y esto puede poner en peligro la continuidad de las explotaciones tradicionales de secano, que no hay que olvidar que actúan como garantía del equilibrio territorial en zonas donde ningún otro cultivo es viable”.

En Lleida está prevista una disminución de la cosecha del 39,3% y en las comarcas de Tarragona se situaría en un 30,1%

Per demarcacions territorials, a Lleida está prevista una disminución de la cosecha del 39,3% que representa pasar de 3.953 a 2.399 toneladas de grano. En las comarcas de Tarragona, el decrecimiento es de menor magnitud y la cosecha pasaría de las 2.325 toneladas de grano del año pasado a 1.625.

Las comarcas de Lleida representan más de la mitad del potencial productivo, con 15.795 hectáreas en producción, y se trata del territorio donde más ha aumentado la superficie de cultivo en relación con la campaña precedente (un 5,7%). En Tarragona, la superficie se mantendría más estable, en unas 13.763 hectáreas.

Por variedades

Por variedades, se estima que el grupo Largueta representaría el 11,1% de la producción total; Marcona, el 8,0%; Guara, el 35,4%; Lauranne, el 15,7%; Valencia floración tardía, un 6,6%, y Valencia tradicional, el 23,2%. Las superficies productivas que más han crecido son las de Guara y Lauranne (20,7% y 19,1%, respectivamente) y las que muestran cierta tendencia a la baja son los grupos de Largueta y comunas, tanto de floración tardía como tradicional.

Estudio y estadísticas

Por segundo año consecutivo se ha apostado por el cambio metodológico en la hora de hacer el estudio, puesto que el nuevo sistema aporta un conocimiento más fiel a una realidad que resulta muy cambiante con la entrada de nuevas plantaciones. Así pues, la superficie productiva se estima a partir de los datos objetivos de la superficie declarada en la DUN 2020 y teniendo en cuenta el efecto sobre la productividad del año de plantación, sistema de producción (secano/regadío), grupo varietal y demarcación territorial. También se estiman los rendimientos en campo y el porcentaje grano/caparazón para cada una de las combinaciones de estos diferentes parámetros con el objetivo de obtener cifras muy cuidadosas.

De este modo se concluye que, de las 33.935 hectáreas declaradas, 3.791 hectáreas no se consideran productivas porque su edad de plantación es inferior a 4 años en regadío y 5 en secano. De las 30.144 ha productivas de almendra en Cataluña, en regadío solo ha implantado un 26,6% de la superficie total si bien se estima que aportará el 69,9% de la producción total.

Por otro lado, en algarroba está prevista una disminución del 51,9% pasante de las 27.000 a las 13.000 toneladas de este año. La cosecha anterior fue excepcional y, este año, la floración escasa y un invierno y primavera sin excesivas precipitaciones en la zona productiva explican la previsión de reducción de la producción.