Cultivar cítricos y seguidores, el salto digital de un agricultor valenciano

Carlos Soler, agricultor valenciano, lleva su pasión por los cítricos a las redes sociales mostrando su día a día de manera cercana, divertida y educativa

Julia luz. Redacción.

La citricultura ha dado pasos de gigante en muy pocos años. Con la profesionalización del sector, la formación continua, nuevas variedades, métodos y técnicas de cultivo innovadoras eficientes… y, por supuesto, nuevas formas de comunicarse y darse a conocer.

De los agricultores tradicionales —aquellos que todos tenemos en el imaginario colectivo al leer la palabra “agricultor”—, ahora han surgido unos personajes que rompen con todos los clichés. Aunque su trabajo y oficio sigue siendo el mismo, muchos han escogido una vía inesperada: se han convertido en influencers. O, mejor dicho, agro-influencers.

Este es el caso de Carlos Soler (@solerpremiumoranges), agricultor natural de Turís, de familia de agricultores, que a principios de año decidió lanzarse a Instagram, Youtube y TikTok para mostrar cómo es realmente el día a día de un agricultor. 

Cuando le preguntamos qué le llevó a dar el salto a las redes sociales, Carlos explica sin rodeos que “el 99% de la gente sólo sabe que una naranja es una fruta grande que se pela con cuchillo… y que una mandarina es algo pequeño que se pela con las manos. No saben nada más. Entonces pensé ¡hay un déficit total de conocimiento sobre los cítricos! Y que eso pase aquí, en la Comunidad Valenciana, donde los cítricos forman parte de nuestra riqueza, de nuestro PIB y de nuestra cultura desde hace siglos… Me parecía tan importante mostrar cómo es realmente este mundo que no podía quedarme de brazos cruzados”.

Un mundo que Carlos muestra desde sus propios campos, donde cultiva variedades que él mismo define como de primera división. “En la agricultura hay muchas variedades distintas, y a mí me gusta apostar por las más punteras. Casi todo lo que cultivo —por no decir todo— son variedades con royalties, más exclusivas, pero que ofrecen algo diferente. Me gusta jugar con ese tipo de cítricos y enseñar lo que no es tan común”, explica. Nadorcott, Leanri, Tango, la Navel Chocolate o la Kirkwood son las protagonistas habituales de sus vídeos. Precisamente estas dos últimas despiertan una curiosidad especial entre los usuarios por sus características poco habituales y su aspecto tan llamativo. La primera, por el característico color marrón de su piel, la segunda, por tratarse de una variedad de pulpa roja y ser rica en licopenos, un agente antioxidante.

A lo largo de este mes y medio, este nuevo influencer ha ido aprendiendo qué le interesa a la gente, qué formatos funcionan mejor y qué le piden sus seguidores. Por eso se ha lanzado a experimentar con nuevos tipos de contenido, siempre con un tono divulgativo, pero sin perder la diversión y el entretenimiento. “Empecé haciendo vídeos cortos de entre 1 y 3 minutos de mis propios campos. Más adelante incluso grabé algún vídeo desde algún almacén de naranjas… todo explicado de manera sencilla y cercana”. Por ejemplo, explica qué es un injerto, las diferencias entre unas variedades y otras o por qué determinados cítricos tienen unas características concretas. También comparte datos curiosos, como por qué una naranja roja es rica en licopenos y qué significa realmente eso para el consumidor. Pero sus vídeos van mucho más allá. En ellos pone en valor el trabajo de quienes recogen la fruta, charla con expertos en sondas de riego, visita viveros y almacenes y muestra todo el proceso, desde el árbol hasta que el cítrico llega al consumidor final, siempre con un tono divulgativo, cercano y pensado para entretener.

La gran aceptación y el interés de los usuarios ha dejado sorprendido a Carlos, quien nos cuenta uno de los casos que más le llamó la atención. “Me acuerdo de un vídeo que publiqué y que tuvo muchísimo éxito, lo titulé ‘Un peine en la agricultura no sirve para peinarse’. Claro, todo el mundo sabe que un peine sirve para peinarse, pero en agricultura, el peine es de donde salen las gomas para regar. Esa palabra sólo la entiende quien se dedica al campo, los demás ni idea… ¿cómo van a saberlo?”. Y esta es, según nos cuenta Carlos —y según reza en su descripción de Instagram— su principal intención, ser “ameno, divulgativo y didáctico”.

Pero, del mismo modo que disfruta mostrando su trabajo y defendiendo el campo desde sus redes sociales, Carlos también es muy consciente de los problemas que arrastra el sector citrícola. A su juicio, desde hace años no existe un organismo claro que se encargue de impulsar la promoción de los cítricos y eso, asegura, se nota en los datos. “Las gráficas de consumo de los últimos veinte años van claramente a la baja y eso es muy preocupante. Hace falta hacer publicidad”, señala. En su opinión, la competencia cada vez es mayor y juega en contra de productos como la naranja. “Hoy en el supermercado hay muchos yogures, muchos postres fáciles, cosas que se abren en un momento y no manchan nada”, explica. Frente a eso, lamenta que el cítrico haya quedado relegado a un segundo plano. “La naranja está totalmente olvidada y no debería ser así. Hay que fomentar el consumo, insistir, continuar e invertir”, concluye.

Y es precisamente en este punto donde Carlos defiende que las redes sociales pueden convertirse en una nueva vía de contacto directa entre el agricultor y el consumidor. Un espacio desde el que mostrar los beneficios de un producto tan valenciano, tan saludable y tan ligado a nuestra tierra, acercando el campo a la sociedad y devolviendo a los cítricos el valor que merecen.

Para concluir la entrevista, Carlos nos adelanta un proyecto personal que verá la luz en los próximos meses y que supone un paso más en su apuesta por la diferenciación y la cercanía con el consumidor. Su objetivo es lanzar su propia venta online el próximo año, un proyecto que ya tiene muy pensado y organizado bajo una marca propia.

“Quiero empezar el año que viene con la venta online, con una marca propia de Navel Chocolate y Kirkwood. Quiero empezar precisamente por estas dos variedades porque son algo diferente y no las encuentras fácilmente en los supermercados”, explica. Además, Carlos destaca que su presencia en redes sociales también juega un papel clave en este nuevo camino. “Si la gente ya te ve en redes, empieza a conocerte y a ver cómo trabajas, eso también se convierte en un reclamo”, concluye.

Con su mirada puesta en el futuro, este agricultor no sólo quiere enseñar y divertir, sino también reivindicar la importancia de los cítricos valencianos y el trabajo de quienes los cultivan. 

Entre divulgación, curiosidades y proyectos personales, Carlos demuestra que la agricultura puede ser tan atractiva y sorprendente como cualquier otra historia que se cuente en pantalla.

Acceso a la noticia en las páginas 42-43 del dossier de Cítricos en el ejemplar de Valencia Fruits.

Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.