DECCO Zox: la herramienta que refuerza la protección postcosecha de los cítricos

Celia Payá profundiza en el papel de DECCO Zox como herramienta estratégica para reforzar la protección postcosecha

Celia Payá. 

DECCO Zox (azoxistrobin 250 SC) es la primera y única formulación con azoxistrobin registrada en Europa para postcosecha de cítricos, un hito que abre una alternativa real a los tratamientos tradicionales y contribuye a minimizar el desperdicio alimentario al reducir de forma significativa las pérdidas comerciales asociadas a las pudriciones durante conservación, transporte y comercialización. En este contexto, el control eficaz de Penicillium digitatum (moho verde) y P. italicum (moho azul), principales responsables de las mermas postcosecha en cítricos, resulta crítico para preservar la calidad comercial de la fruta y garantizar su llegada al mercado en condiciones óptimas.

MODO DE ACCIÓN

Azoxistrobin pertenece al grupo de los inhibidores de la quinona externa (QoI, FRAC 11) y actúa inhibiendo la respiración mitocondrial del hongo lo que impide la síntesis de ATP y, en consecuencia, la germinación de esporas y el crecimiento micelial. Esta diana específica lo diferencia de otros fungicidas postcosecha de uso habitual, como los inhibidores de la desmetilación (DMI, FRAC 3; imazalil), los fungicidas fenilpirroles (FRAC 12; fludioxonil) o las anilinopirimidinas (AP, FRAC 9; pirimetanil). 

La presión derivada del uso prolongado de estos grupos fungicidas en postcosecha ha favorecido la selección de poblaciones de Penicillium spp. con sensibilidad reducida, limitando la eficacia de los programas tradicionales. En este contexto, la incorporación de un FRAC 11 en rotación o combinación permite diversificar las dianas bioquímicas y reducir la presión de selección sobre mecanismos de acción ampliamente utilizados, contribuyendo a mitigar la aparición y fijación de mutaciones. 

Desde una perspectiva de gestión integrada del control postcosecha, DECCO Zox se posiciona como una herramienta técnica complementaria que permite reducir la dependencia de los fungicidas convencionales en postcosecha, mantener la eficacia global del programa y prolongar su sostenibilidad operativa frente a Penicillium spp. en cítricos.

EFICACIA Y SINERGIAS DEMOSTRADAS

 La eficacia de azoxistrobin frente a Penicillium spp. ha quedado confirmada en su uso dentro de programas postcosecha aplicados en centrales hortofrutícolas, donde ha mostrado un control eficaz de las principales pudriciones a lo largo del periodo de conservación. Su incorporación en programas que combinan distintos modos de acción, especialmente junto a fungicidas como imazalil (FRAC 3) o pirimetanil (FRAC 9), permite incrementar el nivel de control y reducir la capacidad de desarrollo del patógeno, contribuyendo a un comportamiento más estable del sistema de tratamiento a lo largo del tiempo.

En este marco de aplicación, cuando DECCO Zox se integra de forma rutinaria en programas postcosecha junto a pirimetanil o imazalil, aporta un efecto aditivo y complementario que se traduce en un mayor nivel de eficacia frente a P. digitatum y P. italicum en comparación con el uso individual de estos fungicidas. Esta interacción positiva entre modos de acción refuerza la solidez del control de pudriciones a lo largo de la conservación y permite optimizar el desempeño global de los programas postcosecha en cítricos.

SEGURIDAD DEL CONSUMIDOR Y CUMPLIMIENTO EN MERCADO

En cítricos, azoxistrobin cuenta con un límite máximo de residuos (LMR) de 15 mg/kg, establecido tanto en la Unión Europea como en el Codex Alimentarius, lo que proporciona un amplio margen regulatorio y facilita la comercialización de la fruta en mercados nacionales e internacionales. Este perfil de residuos, alineado con los principales estándares regulatorios, aporta seguridad técnica a los operadores y simplifica el cumplimiento de los criterios habituales de compra de la gran distribución, especialmente en programas postcosecha orientados a mercados exigentes.

Desde el punto de vista toxicológico, azoxistrobin presenta un perfil favorable para el consumidor, con una ingesta diaria admisible claramente establecida y sin necesidad de definir una dosis de referencia aguda (ARfD)

En definitiva, DECCO Zox se posiciona como una solución postcosecha diferencial para cítricos al combinar un modo de acción único, eficacia contrastada frente a Penicillium spp., sinergia con los programas fungicidas existentes y un perfil regulatorio favorable. Su uso permite mejorar la consistencia del control de pudriciones, reducir pérdidas comerciales y contribuir a la reducción del desperdicio alimentario, manteniendo el acceso a mercados exigentes y optimizando el rendimiento global de la operativa postcosecha.

Celia Payá Montes R&D – Innovation Lead de DECCO Ibérica