El cacao español es una realidad después de cien años de intentos fallidos

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Los investigadores del IHSM La Mayora han logrado producir cacao en invernadero

El proyecto cuenta con 105 plantas en los invernaderos. / ARCHIVO

Rubén Figueroa. Efeagro.

Los intentos por cultivar cacao en Málaga se remontan a cientos de años atrás, siempre al aire libre y en todos los casos con resultado infructuoso, hasta que en 2022 vio la luz una cosecha diferente. Fue fruto de un proyecto controlado en invernadero, una iniciativa con un éxito aún incipiente, pero que ya ha despertado el interés de la industria del chocolate.

Los responsables de este logro, único en Europa, son los investigadores del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM) La Mayora, en Málaga, un centro mixto perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y a la Universidad de Málaga.

El estímulo para su puesta en marcha partió en 2019 del sector privado, en concreto de la empresa chocolatera sevillana La Despensa de Palacio, que propuso al responsable de Fruticultura Subtropical del IHSM, Iñaki Hormaza, la posibilidad de intentar tener algo de producción andaluza de cacao.

El IHSM llevaba muchos años trabajando con diferentes cultivos frutales tropicales, tanto para su cultivo al aire libre como en invernadero, con “notable éxito” en aguacates, mangos, carambolas, litchis, papayas, lúcumas, café, guanábanas y otros muchos, pero en el caso del cacao “el reto era mayor”, asegura Hormaza.

“La mayoría de los otros cultivos proceden de climas subtropicales y, por lo tanto, soportan las relativamente bajas temperaturas del invierno malagueño, mientras que el cacao está adaptado a climas tropicales y las plantas sufren mucho con temperaturas inferiores a los 15 grados”, explica el investigador.

Aun así, se puso manos a la obra y decidió llevar cabo el proyecto en dos invernaderos porque, según recuerda, “desde hace cientos de años ha habido varios intentos de cultivar cacao en Málaga al aire libre y todos infructuosos”.

Temperatura y polinización

Uno de los invernaderos cuenta con calefacción, con temperaturas no inferiores a 12 grados, mientras que en el otro no hay calefacción y “la temperatura nocturna se iguala con la del exterior, pero durante un periodo de tiempo breve”, señala.

El otro gran desafío era la polinización, ya que España no cuenta con los insectos nativos que la lleven a cabo, que son pequeñas moscas, fundamentalmente, por lo que realizaron polinizaciones manuales que, según cuenta Hormaza, “son complicadas porque el tamaño de la flor es muy pequeño”.

Con el paso del tiempo observaron algunos frutos procedentes de polinización natural, lo que, según ilustra el investigador, “indica que algunos de los insectos presentes en el invernadero de cultivo están actuando como polinizadores”.

Una cosecha de 70 kilos en 2023

Sembraron semillas de cuatro tipos distintos de cacao que empezaron a producir flores al tercer año. La primera recolección, en 2022, fue “fue muy escasa porque las plantas eran muy jóvenes”, pero en enero de 2023 produjeron 70 kilos de cacao, lo que es el mayor hito hasta el momento, ya que para este año Hormaza espera un resultado “significativamente menor”.

“Evidentemente el rendimiento es bajo comparado con la productividad en climas tropicales pero creemos que hay margen de mejora haciendo una selección de las variedades más adecuadas”, señala el investigador.

Además, destaca que el objetivo inicial que era evaluar si era viable producir cacao en invernaderos no calefactados y que eso “se ha cumplido”, aunque “como era de esperar, la planta vegeta mejor en el invernadero calefactado”.

El microclima malagueño

“La peculiaridad del microclima malagueño con temperaturas mínimas no excesivamente bajas hacen que sea factible que las plantas sobrevivan, florezcan y produzcan frutas en invernaderos no calefactados. Aunque finalmente la temperatura mínima nocturna se iguala con el exterior, el invernadero permite que las temperaturas mínimas tengan lugar durante menos tiempo”, explica el experto.

Hormaza señala que el proyecto se puede replicar en invernaderos no calefactados en regiones con inviernos suaves como los que se dan en la costa mediterránea andaluza. “En invernaderos calefactados sería posible en otras zonas, pero ahí hay que añadir el coste de calentar el invernadero”, indica el investigador.

Interés de la industria chocolatera

En la actualidad, el proyecto cuenta con 105 plantas en los invernaderos y el objetivo ahora es “optimizar el manejo del cultivo”, en lo que se refiere al cuidado de plagas y enfermedades, al análisis de las diferentes variedades y al manejo de los residuos, entre otras cuestiones, relata Hormaza.

Respecto a si ve factible que en el futuro se pueda producir cacao en invernaderos comerciales, señala que, de momento “es difícil” y que sólo lo ve posible “a largo plazo” debido a los “limitantes ambientales”, pero indica que “sí podría ser posible una muy pequeña producción para un mercado muy exclusivo”.

Dependerá también del interés por parte del sector productivo y, en ese sentido, comenta que le han transmitido el “interés por parte de empresas productoras de chocolate tanto, en España como en otros países europeos”.