Unos 2.500 agricultores y más de 360 tractores han recorrido Madrid en un ambiente fúnebre para alertar de que el acuerdo comercial y la reducción de fondos agrarios ponen en riesgo el futuro del sector primario

La tractorada bajó por las calles principales de la capital madrileña. Efeagro /Celia Arcos
Valencia Fruits. Redacción.
Alrededor de 2.500 agricultores y más de 367 tractores han vuelto a ocupar este miércoles el centro de Madrid en una nueva movilización del sector primario para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur y contra los recortes previstos en la Política Agraria Común (PAC). La protesta, convocada por Unión de Uniones y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), se ha desarrollado con un marcado tono fúnebre para simbolizar, según los organizadores, la “muerte del campo” si se aplican estas políticas.
Los datos de asistencia corresponden a la Delegación del Gobierno, mientras que las organizaciones convocantes han elevado la participación hasta unas 8.000 personas. La manifestación ha partido en cinco columnas de tractores que han terminado confluyendo en la Plaza de Colón y que, posteriormente, han recorrido el eje Recoletos-Prado hasta llegar a la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en Atocha, donde se leyeron varios comunicados.
En total, los tractores han accedido a la capital en cinco rutas: 82 por la ruta sur, 73 desde Castilla-La Mancha, 100 desde Castilla y León, 56 por el norte y 37 por el Levante. A las 11.00 horas, las cinco columnas habían pasado ya a la demarcación de la Policía Nacional con 348 tractores, a la espera de la llegada de dos columnas más procedentes de Torrejón de la Calzada y El Espinar. Además, han llegado a Madrid 56 autobuses con manifestantes. El dispositivo de seguridad ha estado formado por más de 1.800 agentes.
La tractorada ha devuelto a la capital una imagen similar a la de las grandes protestas agrarias de hace dos años, que llegaron a colapsar buena parte de la ciudad. Esta acción se suma a las movilizaciones que el sector viene protagonizando desde principios de año en distintos puntos del país, organizadas por diferentes organizaciones agrarias. En paralelo a la protesta de Madrid, este mismo miércoles se han desarrollado tractoradas en La Rioja y una movilización de apicultores en Mérida.
Esta acción se suma a las movilizaciones que el sector viene protagonizando desde principios de año en distintos puntos del país, organizadas por diferentes organizaciones agrarias
Las organizaciones convocantes han salido a la calle para mostrar su rechazo al acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, al que consideran perjudicial por fomentar una competencia sin igualdad de condiciones, y para denunciar la reducción del presupuesto de la PAC. Entre sus reivindicaciones también se encuentran el problema del relevo generacional en el campo y la defensa de la soberanía alimentaria.
El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, ha reiterado que el acuerdo con Mercosur “no es un buen acuerdo” porque implica competir de forma desleal, y ha señalado directamente a los partidos políticos que, a su juicio, “lo están permitiendo”. Cortés ha advertido además del impacto que puede tener en los consumidores: “Hoy sabemos que si compramos un filete, ese filete es sano y se puede comer. A partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonado”.
El responsable de Unión de Uniones ha mostrado también su rechazo a las cláusulas de salvaguarda aprobadas este martes por el Parlamento Europeo, recordando que existen otras actualmente en vigor que, según ha señalado, no se cumplen, como ocurre en el sector del arroz. Asimismo, ha reprochado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, el incumplimiento del acuerdo firmado con su organización.
Por su parte, el presidente de Unaspi, Miguel Ángel Aguilera, ha calificado el acuerdo con Mercosur como “la puntilla” para el sector primario y ha advertido de que sus consecuencias no solo afectarán al campo, sino también directamente a los ciudadanos, que pasarán a consumir productos de peor calidad debido a una pérdida de soberanía alimentaria y de libertad de elección. Aguilera ha rechazado igualmente las cláusulas de salvaguarda, al considerar que “no se van a cumplir” y que supondrán “una ruina total” para sectores como los cítricos, el vitivinícola o el aceite.
“Hoy es un día importante, la gente está respondiendo adecuadamente”, ha señalado Aguilera, quien ha asegurado que el objetivo es “seguir presionando” para defender el medio rural, el sector primario y el derecho de los ciudadanos a consumir alimentos de calidad.
El ambiente de la manifestación ha estado marcado por tonos oscuros y una escenografía fúnebre, bajo un cielo lluvioso y plomizo. Los organizadores han exhibido dos ataúdes, una gran cruz custodiada por un agricultor disfrazado de sacerdote y han animado a los participantes a vestir de negro para simbolizar un campo que, según denuncian, “se ahoga”, tanto por las políticas agrarias como por las dificultades que atraviesan muchas explotaciones, algunas de ellas afectadas además por las recientes borrascas.
Los organizadores han calificado la convocatoria de “éxito” y han anunciado que solicitarán una mesa de negociación con el Gobierno y con el Partido Popular. En caso de no obtener respuesta, han advertido de que continuarán con las movilizaciones y mantendrán la presión en la calle.







