El campo valenciano cierra 2025 con pérdidas de 150 millones por el clima, las plagas y las importaciones

El balance agrario de La Unió Llauradora i Ramadera alerta de problemas estructurales que condicionan el futuro del sector

El granizo y los temporales de lluvia han sido determinantes en las pérdidas agrarias registradas en 2025, según el balance de La Unió. / LA UNIÓ

 

Valencia Fruits. Redacción

La climatología adversa ha vuelto a pasar factura al campo valenciano en 2025. Según el balance anual presentado por La Unió Llauradora i Ramadera, las pérdidas superan los 150 millones de euros, como consecuencia de los distintos temporales de lluvias y pedrisco registrados a lo largo del año y de la pérdida de capacidad productiva derivada de la dana de octubre de 2024.

Sólo en 2025, varios episodios de pedrisco dejaron daños millonarios en explotaciones agrícolas, sin que, según la organización, se activaran medidas suficientes de apoyo por parte de la Administración. A ello se suma una pérdida de más de 214.000 toneladas de producción en cultivos como cítricos, caqui, viña, olivar, frutos secos, frutales, hortalizas y viveros, valorada en 103,6 millones de euros, que sigue condicionando la recuperación de muchas explotaciones.

La Unió denuncia además la lentitud y limitación de las ayudas públicas, muchas de ellas sujetas al régimen de minimis, insuficiente para recuperar plenamente la capacidad productiva. También alerta de que infraestructuras agrarias básicas —caminos, acequias o sistemas de riego— continúan sin estar plenamente operativas en diversas zonas afectadas.

Importaciones y acuerdos comerciales

El aumento de las importaciones procedentes de terceros países ha vuelto a presionar los precios en origen. En el caso del aguacate, las cotizaciones del producto valenciano cayeron más de un 29%, coincidiendo con un incremento del 68% de las importaciones en España y del 89% en el caso de Marruecos.

Respecto al acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, La Unió destaca como avance la inclusión de los cítricos como producto sensible, aunque advierte de que el balance comercial sigue siendo claramente desfavorable y mantiene su oposición al tratado.

 

Sanidad vegetal: plagas y controles

La organización agraria alerta de la expansión del Trips de Sudáfrica (Scirtothrips aurantii), presente ya en la práctica totalidad de las zonas citrícolas y en otros cultivos como caqui y granada, con efectos directos sobre la calidad comercial del fruto.

También subraya el aumento del 45% en los rechazos de productos hortofrutícolas de terceros países por presencia de materias activas no autorizadas o por superar los límites máximos de residuos, según los datos del sistema europeo de alertas RASFF.

 

Por cultivos

En cítricos, el aforo oficial para la campaña 2025/26 prevé una producción de 2,5 millones de toneladas, un 8% menos que la campaña anterior. La Unió insiste en la necesidad de un plan integral de reconversión citrícola para afrontar el envejecimiento de las plantaciones, la adaptación varietal y los problemas estructurales del sector.

El caqui continúa afectado por la presión de plagas como el cotonet y la mosca blanca, con una superficie cultivada que ha descendido cerca de un 20% en los últimos seis años.
En uva de mesa, la campaña se ha visto marcada por una caída de precios en origen superior al 40% y por el aumento de la competencia exterior.
Las hortalizas han sufrido especialmente la incidencia de plagas como Tuta absoluta en tomate, mientras que los frutos secos siguen arrastrando los efectos de la sequía de 2024.

 

Relevo generacional y estructura agraria

El balance pone de relieve una preocupante falta de relevo generacional. Sólo el 7,1% de los titulares de explotaciones tiene menos de 40 años, mientras que más de la mitad supera los 55, una situación que compromete la continuidad del sector a medio plazo.

La Unió concluye el balance anunciando la continuidad de las movilizaciones en 2026 para denunciar los recortes, la política agraria europea y los acuerdos comerciales que, a su juicio, ponen en riesgo la viabilidad de la agricultura valenciana.