El campo valora el frío como aliado frente a plagas y enfermedades

Algunas organizaciones agrarias destacan los efectos positivos de las bajas temperaturas sobre la sanidad vegetal, aunque advierten de posibles daños puntuales por heladas

heladas fruta

Las bajas temperaturas ayudan a frenar algunos vectores transmisores de enfermedades, una cuestión que genera especial preocupación en el sector primario. / ARCHIVO

Efeagro.

El sector agrario ha recibido con optimismo la bajada generalizada de temperaturas asociada a la borrasca Francis, que ha activado alertas por frío, nieve y otros fenómenos adversos en gran parte de España. Agricultores y ganaderos coinciden en que este episodio invernal contribuye a frenar la actividad de patógenos e insectos que afectan tanto a la sanidad animal como a la vegetal.

Así, las bajas temperaturas han sido bien acogidas en la mayoría de territorios y sectores productivos. Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), el secretario de Organización en Andalucía y secretario provincial de Málaga, Antonio Rodríguez, ha señalado que este temporal marcado por el frío está teniendo, en términos generales, consecuencias “muy positivas” para el sector primario.

En declaraciones, Rodríguez ha subrayado que el campo llevaba años necesitando un episodio de frío de estas características, ya que las bajas temperaturas tienen la capacidad de “paralizar” patógenos e insectos perjudiciales para animales y cultivos. “Salvo algunos daños localizados, que lamentamos, a nivel general esta lluvia, nieve y frío vienen muy bien”, ha afirmado.

En la misma línea, fuentes de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) han explicado que el frío invernal es un fenómeno “normal” y “beneficioso” para el campo. Según la organización, los cultivos herbáceos se desarrollan adecuadamente en estas condiciones, mientras que los frutales y el viñedo necesitan acumular horas de frío para completar correctamente su ciclo vegetativo.

UPA ha destacado además que las bajas temperaturas ayudan a frenar algunos vectores transmisores de enfermedades, una cuestión que genera especial preocupación en el sector primario ante la propagación de patologías en la sanidad animal y de plagas en los cultivos. La organización también ha recordado que las precipitaciones de carácter torrencial registradas previamente, especialmente en el área mediterránea, ponen de relieve la importancia de mantener los suelos cubiertos para evitar la erosión y de tener en cuenta esta realidad en la planificación de infraestructuras hídricas.

Por su parte, Unión de Uniones ha indicado que, hasta el momento, no se han registrado daños significativos en los cultivos a causa de las heladas, ya que las temperaturas no han alcanzado niveles especialmente intensos. No obstante, persiste cierta preocupación por el posible impacto de las heladas en cultivos frutícolas del interior de Andalucía, como los naranjos del Valle del Guadalquivir. Aun así, fuentes del Consorcio de Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) han confirmado que las temperaturas bajas y, especialmente, la nieve han tenido un efecto positivo en el conjunto de los cultivos leñosos y han contribuido a la recarga de los acuíferos.