El consumo de alimentos ecológicos se estabiliza en 2025 tras dos años de retrocesos

En 2025 se refleja un crecimiento del 4,2% en valor para el conjunto de la alimentación bio y una estabilidad del volumen

El volumen de ventas de alimentos y bebidas ecológicos se mantuvo estable en 2025 respecto al ejercicio anterior. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

Tras dos años de retrocesos provocados por la inflación, el volumen de ventas de alimentos y bebidas ecológicos se mantuvo estable en 2025 respecto al ejercicio anterior, según datos de Nielsen facilitados a EFE por la patronal Asobio.

El comportamiento del segmento de ecológicos envasados fue especialmente positivo, con un incremento del 4,6% en los kilos vendidos, por encima del crecimiento del 2% registrado por el conjunto de productos de gran consumo.

“En 2025 los indicadores vuelven a mostrar una clara reactivación de la demanda, que retoma la senda de crecimiento estructural previo a la pandemia” del COVID, han asegurado desde la Asociación Española de Elaboradores y Comercializadores Ecológicos (Asobio), tras procesar los datos de mercado de la consultora Nielsen.

Las compras de alimentos y bebidas ecológicos aumentaron en valor un 1,7% en 2024 y un 7% en 2023, impulsadas por la subida de precios, aunque el volumen vendido descendió un 2% y un 1%, respectivamente.

En 2025, la información de Nielsen manejada por Asobio refleja un crecimiento del 4,2% en valor para el conjunto de la alimentación bio y una estabilidad del volumen (0 %). En el caso de los ecológicos envasados, considerados la subcategoría más innovadora, los incrementos alcanzan el 6% en valor y el 4,3% en volumen.

Asobio ha destacado “crecimientos a doble dígito” en valor en productos “directamente vinculados a salud y bienestar”, como yogures (+26%), refrescos funcionales y kombuchas (+21%), semillas (+20%), panificación (+17%), alimentación infantil (+14%) y tés e infusiones (+12 %). Asimismo, ha señalado dos categorías con “especial potencial de crecimiento”: las bebidas vegetales y las alternativas a la proteína vegetal.

Un consumo condicionado por el precio

El mayor precio de los alimentos ecológicos frente a los convencionales y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores han provocado una reducción del consumo. Ante este escenario, el sector reclama un mayor apoyo institucional para desarrollar campañas promocionales que difundan las ventajas de estos productos.

En diciembre, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) publicó el Análisis de la Caracterización y Proyección de la Producción Ecológica 2024, que evidenció un cambio de tendencia, con descensos anuales en producción y consumo tras el impulso generado por el interés por una alimentación saludable durante la pandemia.

En 2024, España redujo su superficie ecológica un 1,57%, hasta 2,95 millones de hectáreas, respecto al año anterior, y su producción cayó un 24,06%, hasta 3,7 millones de toneladas. El consumo per cápita de productos ecológicos retrocedió un 2%, hasta 59,44 euros por persona y año, según datos del MAPA.

“La crisis está afectando también al sector ecológico. Los consumidores tienen menos dinero y reducen sus gastos en alimentación”, ha asegurado a Efeagro la presidenta de la Asociación Vida Sana, Montse Escutia, quien ha defendido que el Gobierno impulse una “promoción clara de los alimentos ecológicos”.
Escutia ha subrayado la importancia de “evitar la confusión que se está creando” con denominaciones como ‘agricultura sostenible’ y ha apostado por un “apoyo decidido” a la producción ecológica, al considerar que este modelo es “el mejor sistema para obtener alimentos de forma sostenible de verdad”, sin herbicidas ni plaguicidas.

Desde Intereco, la asociación que agrupa a los organismos públicos de control y certificación ecológica de España, su presidenta, Regina Monsalve, ha señalado que durante la pandemia en el sector “nacieron muchos proyectos con ilusión, pero no siempre con la estructura, conocimiento técnico, planificación y capacidad de gestión que exige la agricultura ecológica”.

“El sector ecológico tiene una base muy sólida, pero ahora mismo está en una fase de ajuste y madurez, no de crecimiento automático”, ha apuntado Monsalve, antes de añadir que la parte positiva es que existe “un crecimiento interesante del producto transformado de calidad que abre oportunidades reales de futuro”.

La presidenta de Intereco ha identificado tres retos principales: lograr que “la economía verde sea rentable”, resistir a la “irregularidad climática” y superar los “ajustes coyunturales” que condicionan la demanda interna.

Por su parte, desde Ecovalia, organización que agrupa a productores, ganaderos e industria ecológica, su secretario general, Diego Granado, ha añadido que la promoción, la mejora del proceso de transformación y el desarrollo de los canales de distribución de los alimentos bio son factores clave para que el sector español —líder europeo en producción— genere más valor y aumente el consumo interno.