El mercado de la manzana mantiene el pulso con menos stock y costes al alza

Assomela constata ventas estables y existencias por debajo de la media, pero alerta del impacto de la crisis en Oriente Medio sobre la rentabilidad del sector

A 1 de abril, las ventas se mantienen estables y en línea con los planes de salida de producto, con unos niveles de existencias en Italia inferiores a la media, especialmente en las variedades tradicionales. / Assomela

Valencia Fruits. Redacción.

A 1 de abril, las ventas se mantienen estables y en línea con los planes de salida de producto, con unos niveles de existencias en Italia inferiores a la media, especialmente en las variedades tradicionales. En el caso de Golden Delicious, las existencias se sitúan en 241.352 toneladas, lo que supone un descenso del 4,6% respecto a la media de los últimos cuatro años y del 6% en comparación con la campaña anterior, con un ritmo de ventas en marzo similar al del pasado ejercicio. Por su parte, la Red Delicious presenta los niveles de stock más bajos de los últimos cinco años, con existencias reducidas a la mitad respecto a 2025 y sólo un 14% aún almacenado.

Las ventas de Gala finalizarán a lo largo de este mes, impulsadas por un ritmo superior a la media de los últimos cuatro años (+6%), mientras que las existencias de Granny Smith también descienden (–19,4% respecto a 2025). En paralelo, la comercialización de las variedades club evoluciona de forma positiva y conforme a lo previsto, en línea con el progresivo aumento de su producción.

A la vista del actual ritmo de ventas y de unos niveles de stock inferiores a la media en varias variedades, Assomela confirma el análisis realizado en relación con la crisis en Oriente Medio: en el momento del estallido del conflicto, la campaña comercial hacia los países afectados se encontraba prácticamente en su fase final. Sí se ha producido, en cambio, el esperado incremento de los volúmenes destinados al mercado doméstico, tanto italiano como europeo, especialmente durante el mes de marzo.

No obstante, para tener una visión completa de la situación, el sector muestra preocupación por los efectos colaterales derivados de la guerra y de la creciente inestabilidad geopolítica. Más de un mes después del inicio del conflicto, estos impactos ya son cuantificables, con aumentos en los costes de materias primas y transporte que podrían comprometer la rentabilidad de las explotaciones agrícolas. En este contexto, las estructuras del sector deberán adaptarse para proteger los ingresos de los fruticultores, los más expuestos a este tipo de crisis.

Aunque el sistema organizado del sector melícola italiano sigue demostrando una buena capacidad de resistencia y adaptación a los problemas logísticos, preocupa especialmente un posible prolongamiento del conflicto, por sus potenciales repercusiones macroeconómicas, como un aumento de la inflación o una desaceleración del consumo, con posibles efectos negativos también a largo plazo.

En este sentido, el sector confía en una rápida desescalada del conflicto en Oriente Medio, acompañada en cualquier caso de una mayor responsabilidad por parte de toda la cadena de valor para afrontar situaciones complejas, no convencionales y difíciles de controlar.