Productores y consumidores reclaman más información, trazabilidad y cercanía para reforzar la confianza entre campo y ciudad durante una nueva edición de Desayunos del Campo celebrada en Murcia

En la última edición de Desayunos del Campo, hemos reunido a productores, consumidores y expertos para abordar un reto clave: cómo reconectar el campo con la ciudad y facilitar decisiones de compra más informadas. / DESAYUNOS DE CAMPO
Valencia Fruits. Redacción.
El origen de los alimentos se consolida como un factor cada vez más determinante en la decisión de compra de los consumidores, reabriendo el debate sobre la confianza entre el mundo rural y el urbano y la necesidad de reforzar la transparencia en la cadena alimentaria. Así se puso de manifiesto durante una nueva edición de Desayunos del Campo, organizada por Legados junto a Fundación Ingenio bajo el título “¿Eres consciente de lo que comes? Origen y confianza: diálogo entre productores y consumidores”.
El encuentro, celebrado en el Centro Cultural Las Claras Cajamurcia de Murcia, reunió a productores, consumidores y expertos del sector agroalimentario, quienes coincidieron en señalar que el origen de los alimentos ha dejado de ser un elemento secundario para convertirse en un indicador clave de calidad, seguridad y sostenibilidad.
Durante la jornada se puso en valor el modelo agrícola español, caracterizado por elevados estándares de control, innovación y certificaciones internacionales que garantizan la trazabilidad de los productos a lo largo de toda la cadena alimentaria.
El presidente de Fundación Ingenio, Adolfo García, destacó las garantías que ofrecen los productos de proximidad y señaló que la agricultura del Campo de Cartagena constituye un referente internacional tanto por sus técnicas productivas como por sus exigentes sistemas de control.
Por su parte, el director ejecutivo de Legados, Javier Dorado, subrayó la importancia de situar el territorio en el centro del sistema alimentario y reivindicó el papel del agricultor como pieza esencial. En este sentido, afirmó que los agricultores son “custodios del territorio” que trabajan para mejorar el campo y garantizar el abastecimiento alimentario, contribuyendo a que los consumidores se sientan cada vez más seguros y confiados.
Uno de los principales consensos alcanzados durante el encuentro fue la necesidad de mejorar la información disponible para el consumidor, facilitar la identificación del producto local en los puntos de venta y avanzar hacia mayores niveles de transparencia y trazabilidad en toda la cadena alimentaria.
Los participantes coincidieron también en señalar una tendencia creciente hacia la valorización del producto de proximidad. Según el Eurobarómetro 2025 sobre seguridad alimentaria de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el 42 % de los ciudadanos europeos sitúan el origen de los alimentos entre los factores más relevantes a la hora de realizar sus compras.
Asimismo, se evidenció la existencia de una cierta desconexión entre el entorno urbano y el rural, lo que refuerza la necesidad de impulsar espacios de diálogo y pedagogía que acerquen al consumidor a la realidad del campo y al proceso productivo de los alimentos.
Desde la perspectiva del consumidor se reclamó una mayor presencia y mejor identificación del producto local en los establecimientos comerciales. Durante el debate se señaló que existe una voluntad creciente de consumir productos de proximidad, aunque se demanda que su localización resulte más sencilla para el comprador.
La jornada concluyó con una reflexión compartida por los participantes: la calidad del producto ya no es suficiente si no va acompañada de información, cercanía y confianza. Reforzar el vínculo entre campo y ciudad se perfila así como uno de los grandes retos de futuro del sistema alimentario. El encuentro finalizó con la proyección del documental Las Morenas, que puso rostro a la realidad del campo y recordó que detrás de cada alimento existe una historia que merece ser conocida.









