Asaja, COAG y UPA anuncian una semana de protestas, con el jueves 29 como jornada central, para defender el sector ante acuerdos comerciales y la burocracia agrícola

Las tres organizaciones profesionales agrarias llaman a sus afiliados a secundar masivamente las protestas para lograr mejorar la complicada situación que atraviesa el sector. / UPA
Valencia Fruits. Redacción.
Las principales organizaciones profesionales agrarias de España, Asaja, COAG y UPA, han convocado una serie de movilizaciones por todo el país durante la última semana de enero para denunciar los efectos negativos de acuerdos comerciales, como el de Mercosur, y los recortes previstos en la Política Agrícola Común (PAC).
Los líderes de estas organizaciones —Pedro Barato (Asaja), Miguel Padilla (COAG) y Cristóbal Cano (UPA)— han explicado en rueda de prensa conjunta que el día culmen de estas protestas será el jueves 29 de enero, cuando se desarrollarán acciones generalizadas en todo el país, incluyendo actos previstos en Madrid. Para el resto de las jornadas (26, 27, 28 y 30 de enero), las delegaciones regionales tendrán flexibilidad para organizar movilizaciones según las particularidades de cada territorio.
Estas convocatorias se suman a las protestas que ya se están celebrando, como la concentración de ganaderos de la cornisa cantábrica en Irún o la tractorada prevista mañana en Extremadura. Se esperan acciones similares en Toledo, el Levante y Valladolid, abiertas a la participación de otras organizaciones. Pedro Barato subrayó que “cualquier protesta, de cualquier organización, tiene nuestro respeto, comprensión y apoyo siempre y cuando se hagan para el interés del sector agrario”. Asimismo, dejó abierta la posibilidad de que este calendario culmine en una manifestación estatal en el futuro.
Mercosur en el foco de las protestas
El avance del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur es el principal detonante de las movilizaciones. La postura de Asaja y COAG se muestra más beligerante que la de UPA. Barato rechazó “rotundamente” el pacto “en su forma actual”, alegando falta de reciprocidad y un impacto “muy negativo” en sectores como el vacuno de carne, el azúcar, la remolacha y los cítricos. Criticó además que las cláusulas de salvaguarda conseguidas por el sector primario son “imposibles de aplicar” y denunció que el Gobierno español apoyó el acuerdo “a cambio de nada”, con un perjuicio tanto para los consumidores como para la calidad alimentaria.
El avance del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur es el principal detonante de las movilizaciones
Miguel Padilla, de COAG, considera que los acuerdos comerciales solo son aceptables si se establecen “en igualdad de condiciones”, pero advierte que el pacto con Mercosur generará una competencia “absolutamente desleal”. Según el secretario general, la UE “está vendiendo al sector agrario por calderilla”, ya que incluso la Comisión Europea estima que el acuerdo solo aumentará un 0,1 % el PIB comunitario, y las cláusulas de salvaguarda no serán efectivas. Padilla estima que la entrada en vigor del acuerdo provocará la pérdida de más del 20 % de la producción de vacuno de carne europea, la desaparición de zonas arroceras, el colapso del sector de la remolacha, una invasión de zumos que afectará al sector citrícola y daños también en la apicultura.
Por su parte, Cristóbal Cano, de UPA, considera que las cláusulas son un “avance” aunque “no son suficientes”, y apuesta por aplicarlas de forma ágil y con seguimiento. Subraya que las movilizaciones europeas han conseguido que el sector agrario sea tenido en cuenta en las negociaciones y defiende acuerdos comerciales “necesarios”, siempre basados en reglas claras y con socios confiables.
La PAC y la burocracia agraria
Los recortes anunciados para la próxima PAC también motivan estas movilizaciones. Las organizaciones critican que la propuesta comunitaria amenaza la “arquitectura” de la PAC tal como se conoce, aumenta la renacionalización y debilita a Europa. Señalan que desmantelar el segundo pilar, destinado al desarrollo rural, supone el “principio del fin” de una PAC común.
Además, la falta de rentabilidad derivada de los elevados costes de producción y las quejas por la excesiva burocracia completan la lista de motivos de las protestas que se desarrollarán la última semana de enero.




