Más de 25.000 agricultores y ganaderos, acompañados por miles de tractores, han protestado en una treintena de capitales de toda España

Los tractores colapsaron una treintena de capitales de todo el país. / ASAJA
Valencia Fruits. Redacción.
El campo español volvió a salir a la calle el pasado jueves 29 de enero en una jornada de movilización de gran alcance que ha pasado ya a la historia reciente del sector agrario como el “Súper Jueves”. Tractoradas y manifestaciones colapsaron cerca de una treintena de capitales de provincia en toda la geografía nacional, visibilizando el profundo malestar de agricultores y ganaderos.
Más de 25.000 agricultores y ganaderos, acompañados por unos 15.000 tractores, tomaron calles y carreteras en múltiples puntos del país para lanzar un mensaje claro a las administraciones: sin medidas eficaces de apoyo y protección al sector, el futuro del campo español está en juego.
La protesta, que fue convocada en unidad de acción por las tres principales Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAs) —Asaja, COAG y UPA— y contó con el respaldo de Unión de Uniones, supuso el punto culminante de una semana de movilizaciones iniciada el lunes, que fue ganando intensidad hasta alcanzar su momento álgido en la jornada del jueves.
De Galicia a Andalucía, del interior peninsular al litoral mediterráneo, el sector mostró su rechazo frontal al acuerdo comercial con Mercosur y exigió de frenar los recortes en la Política Agraria Común (PAC), además de reclamar políticas que garanticen la viabilidad económica de las explotaciones agrarias.
Arco mediterráneo e islas
La zona del mediterráneo se situó entre los principales focos de las movilizaciones agrarias con una participación que superó las expectativas en la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia, donde las protestas evidenciaron la preocupación del sector hortofrutícola por la política comercial europea, la evolución de la PAC y el acceso al agua.
Valencia se convirtió en uno de los epicentros de la jornada. Más de 2.000 agricultores y cerca de 200 tractores procedentes de distintas comarcas de la Comunitat Valenciana se desplazaron a la capital en una tractorada que recorrió varios puntos de la ciudad. La marcha arrancó en la sede de la Confederación Hidrográfica del Júcar y concluyó ante la Delegación del Gobierno, con acciones simbólicas destinadas a visibilizar la situación del sector.
En la provincia de Alicante, alrededor de 200 tractores protagonizaron una protesta convocada por Asaja, con un recorrido por las principales vías urbanas de la capital. La movilización puso el acento en la defensa del trasvase Tajo-Segura y en la necesidad de garantizar recursos hídricos suficientes para la agricultura, en un territorio especialmente dependiente del agua para su actividad productiva.
La Región de Murcia registró una de las mayores movilizaciones del país, con miles de tractores y vehículos agrícolas en carreteras y ciudades. Las organizaciones agrarias destacaron la elevada participación y situaron entre las principales reivindicaciones los recortes en la PAC, la competencia desleal derivada de los acuerdos comerciales y, de forma muy destacada, el acceso al agua como factor determinante para el futuro del sector.
En las islas, las protestas también fueron visibles. En Canarias, los agricultores se concentraron en Las Palmas y Tenerife con la participación del sector platanero, mientras que en Baleares, en Mallorca y Menorca, los “payeses” se movilizaron para denunciar la incertidumbre sobre la futura PAC, el aumento de los costes de producción y los efectos de la competencia exterior sobre la rentabilidad de las explotaciones.
Franja sur
Granada, Jaén, Almería, Córdoba, Málaga, Huelva y Cádiz vivieron también intensas movilizaciones, que llenaron calles y plazas con tractoradas y concentraciones. La jornada, que se integró en la ola de protestas que recorrió toda España, tuvo que suspenderse en Sevilla debido al temporal.
En Granada, unas 96 unidades de tractor avanzaron acompañadas a pie por más de un centenar de agricultores, recorriendo el centro y la circunvalación de la ciudad. La protesta transcurrió de manera pacífica, con paradas ante la Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento, aunque se vivieron momentos de tensión al lanzar paja como símbolo de rechazo a la competencia desleal y los recortes de ayudas europeas.
En Jaén, los líderes regionales de UPA y COAG alertaron sobre los riesgos para la sostenibilidad alimentaria, mientras que en Almería la movilización reunió a Asaja, COAG, Cooperativas Agroalimentarias y Coexphal. Córdoba y Málaga acogieron concentraciones frente a las sedes gubernamentales, reivindicando el valor de sectores estratégicos como la ganadería, los cítricos y la aceituna de mesa. En Málaga, el coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero, se sumó a los agricultores para respaldar su protesta clamando que “el campo está harto y tiene motivos para salir a la calle”.
Huelva y Cádiz también se sumaron con manifestaciones y tractoradas, acompañadas de representantes políticos de distintas formaciones. En Cádiz, cuatro tractores y alrededor de 200 personas mostraron su rechazo a las políticas que consideran perjudiciales para la agricultura local, y en la provincia onubense, bajo el lema “Huelva no puede esperar más”, cientos de agricultores y ganaderos se concentraron a las puertas de la Subdelegación del Gobierno.
Centro peninsular
En Castilla-La Mancha y Castilla y León miles de agricultores y ganaderos también se echaron a la calle para unirse a este “Súper Jueves” agrario. En Toledo, unas 3.100 personas y 110 tractores, según los organizadores —la Delegación del Gobierno cifró 1.400 participantes y 60 tractores—, recorrieron el casco histórico desde la plaza de toros hasta la plaza de Zocodover. La lluvia no impidió que los agricultores mostraran su determinación y su mensaje, resumido en el lema “No más mentiras”, contra los recortes en la PAC, la renacionalización de fondos europeos y las plagas de conejos que afectan al sector.
El presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, destacó la alta participación y agradeció el apoyo de la sociedad y la coordinación institucional, mientras que el secretario general de UPA, Julián Morcillo, subrayó la necesidad de cláusulas de salvaguarda en los acuerdos comerciales y reclamó una Unión Europea que priorice al sector agrario.
En Castilla y León, la protesta se extendió por varias provincias, con más de 2.500 tractores en capitales como Burgos, León, Valladolid, Salamanca y Zamora. Destacó la concentración de Burgos, con un millar de tractores y 1.500 agricultores y ganaderos que entregaron sus reivindicaciones en sedes políticas, y León, donde 600 tractores y 3.000 personas a pie recorrieron el centro de la ciudad. En Valladolid, los manifestantes expresaron su protesta con peleles de paja de políticos, mientras que en Zamora y Salamanca se organizaron iniciativas de proximidad como reparto de pizzas y caldereta de carne elaboradas con productos locales.
Por su parte y, al igual que Sevilla, en Madrid la tractorada prevista tuvo que cancelarse debido a la climatología adversa, aunque las organizaciones convocantes, Asaja y UPA, anunciaron que las movilizaciones continuarán hasta que se atiendan sus demandas.
Norte
El norte peninsular fue otro de los escenarios movilizaciones que se extendieron por el País Vasco, Asturias, Cantabria, La Rioja y Navarra, y en las que el peso del sector ganadero y las particularidades territoriales marcaron el tono de las protestas.
En Bilbao, unos 70 tractores recorrieron el centro de la ciudad tras confluir en la explanada de San Mamés, convocados por los sindicatos EHNE y ENBA. La marcha avanzó por la Gran Vía hasta el Teatro Arriaga, donde se leyó un comunicado en defensa del sector y se apeló al consumo de producto local como garantía de futuro.
En Asturias, cientos de agricultores y ganaderos se concentraron en Barres, Bustio y Campomanes, con cortes intermitentes de carretera que se realizaron sin incidentes, mostrando el carácter organizado de la protesta.
La Rioja registró una de las movilizaciones más numerosas del norte, con unos 400 tractores y cerca de 1.500 agricultores y ganaderos en cortes de tráfico intermitentes en Briones, Nájera, Calahorra, Agoncillo y Albelda de Iregua.
En Cantabria, la tractorada en Santander reunió a un centenar de vehículos y culminó ante la Delegación del Gobierno, donde se produjeron momentos de tensión con la policía al entregar un manifiesto con reivindicaciones específicas, entre ellas el control de los ataques del lobo y la revisión de políticas sanitarias del sector.
Si bien en Extremadura, Cataluña y Aragón no hubo movilizaciones destacables el 29 de enero, las tres comunidades sí se han sumado en otras fechas a esta campaña de protesta nacional. Una campaña cuyo objetivo es dejar claro que el sector agrario español sigue siendo un actor imprescindible en la vida económica y social del país, y que busca defender su trabajo, sus derechos y la sostenibilidad de la producción nacional. La fuerza de las tractoradas y concentraciones demuestra que, más allá de las diferencias regionales o de cultivos, el campo español mantiene la unidad y la determinación de hacerse oír, recordando a las administraciones que el futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria es un asunto que no admite retrasos ni medias tintas.





