El sector se reúne tras la detección del virus de la clorosis amarilla en la Comunitat Valenciana

La Generalitat ha presentado a las principales entidades del sector las medidas de prevención y control de este virus que afecta sobre todo a los cítricos

El Servicio de Sanidad Vegetal trabaja, de forma coordinada con el IVIA, para desarrollar nuevos métodos de diagnóstico más rápidos y eficaces. / GVA

Valencia Fruits. Redacción.

La Conselleria de Agricultura confirma la presencia del virus de la clorosis nervial amarilla en cítricos de la Comunitat Valenciana. Tras un total de 62 prospecciones aleatorias realizadas por parte de la Conselleria en campos de cultivo, se ha informado de que existen 22 casos positivos ya confirmados en localidades de las tres provincias y en prácticamente todas las especies citrícolas, sobre todo en plantaciones y brotes jóvenes.

Hay que señalar que ya fue localizado en septiembre del pasado año en Cataluña en un limonero situado en un huerto y en un ejemplar ubicado en un jardín urbano, mediante análisis realizado por el laboratorio oficial de sanidad vegetal de aquella comunidad autónoma y posteriormente ratificada por el Laboratorio Nacional de Referencia.

Su presencia oficial en Cataluña, a la espera de la confirmación oficial en la Comunitat Valenciana, evidencia la entrada del patógeno en el Estado español y el riesgo real de dispersión territorial, especialmente asociado al movimiento de material vegetal y a la presencia de cítricos ornamentales en entornos no estrictamente productivos.

La importancia estratégica del sector citrícola en la Comunitat Valenciana, tanto desde el punto de vista económico como social y territorial, obliga a actuar con anticipación ante cualquier riesgo fitosanitario emergente que pueda comprometer la sanidad vegetal, la viabilidad de las explotaciones y la seguridad del sistema productivo

La importancia estratégica del sector citrícola en la Comunitat Valenciana, tanto desde el punto de vista económico como social y territorial, obliga a actuar con anticipación ante cualquier riesgo fitosanitario emergente que pueda comprometer la sanidad vegetal, la viabilidad de las explotaciones y la seguridad del sistema productivo. El riesgo no se limita exclusivamente a las plantaciones comerciales, sino que se extiende también a los cítricos ornamentales, a los viveros y al conjunto del material vegetal, que pueden actuar como vía de entrada y diseminación del patógeno. Desde el punto de vista técnico, la clorosis nervial amarilla es una virosis que puede afectar varias especies de cítricos, principalmente limonero, lima y naranjo amargo, con sintomatología que puede generar confusión con otras alteraciones fisiológicas o carencias nutricionales. Sin embargo, su impacto potencial sobre el vigor de los árboles, la producción y la calidad del fruto hace especialmente relevante la detección temprana y el seguimiento sistemático.

En este sentido, hay que recordar que el Reglamento (UE) 2016/2031, relativo a las medidas de protección contra las plagas de los vegetales, establece obligaciones claras en materia de vigilancia, prospección, notificación y adopción de medidas fitosanitarias adecuadas ante la presencia o sospecha fundada de organismos nocivos. Este marco normativo, junto con la normativa estatal y autonómica de sanidad vegetal, atribuye a la autoridad competente la responsabilidad de informar el sector y de actuar de manera preventiva y proporcional para minimizar riesgos. La Unió considera fundamental garantizar la máxima transparencia informativa y una coordinación efectiva con el sector productor.

Por todo esto, La Unió ha solicitado formalmente a la Conselleria de Agricultura que se informe de en qué especies cítricas se ha detectado el virus y con qué alcance territorial. La organización también demanda las actuaciones de vigilancia, prospección, muestreo o seguimiento que se están llevando a cabo o se prevén activar, teniendo en cuenta los antecedentes confirmados en Cataluña; así como si se han tomado o se plantean medidas fitosanitarias con carácter preventivo, de contención o, si procede, de erradicación.

Del mismo modo, La Unió traslada a Conselleria si prevé el establecimiento de una línea de ayudas específica u otros mecanismos de apoyo para las personas productoras que puedan tener o llegan a tener parcelas afectadas, incluyendo compensaciones por pérdidas, arranques obligatorios, reposición vegetal o limitaciones productivas derivadas de medidas oficiales. Carles Peris, secretario general de La Unió, considera que “una vez más se constata que los controles en frontera son totalmente insuficientes en las importaciones y al final acabará pagando la factura el sector”.

El sector se reúne

En este sentido, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca reunió el pasado 6 de febrero al sector citrícola de la Comunitat Valenciana para abordar la situación del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV).

A la reunión asistieron el secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Vicente Tejedo; el director general de la PAC, Ángel Marhuenda; el director del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), Alejandro Tena; el coordinador del Centro de Protección Vegetal del instituto, Antonio Vicent, y representantes de las organizaciones agrarias AVA-Asaja, la Unió Llauradora i Ramadera, Asaja Alicante, UPA, así como la Federació de Cooperatives Agroalimentàries de la Comunitat Valenciana, el Comité de Gestión de Cíticos y la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana (ASFPLANT).

El encuentro tuvo como objetivo informar al sector sobre las características de esta enfermedad, su situación a nivel internacional y europeo, así como detallar las medidas preventivas y de control que ya se han adoptado tras la detección de este virus en el campo y en el sistema viverístico de la Comunitat Valenciana.

“Teniendo en cuenta la incertidumbre existente en algunos aspectos de su epidemiología e impacto potencial en nuestras zonas de cultivo, y por precaución, la Comunitat Valenciana ha activado una serie de actuaciones preventivas tanto en el campo como en el sistema viverístico”, explicó el secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Vicente Tejedo.

“Entre las medidas adoptadas destacan el refuerzo de la prospección y la vigilancia en parcelas comerciales y jardines privados, el seguimiento específico de los posibles insectos vectores, el muestreo y análisis intensivo del material vegetal de reproducción, así como la inmovilización cautelar de las instalaciones viverísticas afectadas”, agregó el secretario autonómico.

Durante la reunión se ha expuesto el estado actual del conocimiento sobre el virus, los resultados de las prospecciones realizadas en campo y en los viveros de la Comunitat Valenciana, así como las acciones coordinadas con los servicios oficiales de sanidad vegetal de otras comunidades autónomas y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

En el encuentro quedó patente que la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca intensificará la labor de información y formación dirigida a técnicos, viveristas y agricultores, y que el Servicio de Sanidad Vegetal y el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), continuarán trabajando de forma coordinada para intensificar las prospecciones y desarrollar nuevos métodos de diagnóstico más rápidos y eficaces.

Carles Peris, por su lado, afirmó que “de lo que se nos ha transmitido en esta reunión, destacamos que estamos en una fase inicial, que se trata de una enfermedad bastante desconocida y que el riesgo es relativamente bajo en la mayor parte de la superficie citrícola, sobre todo en naranjo y mandarino, y más alto en limonero”.

¿Cómo afecta el virus de la clorosis amarilla?

El virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, CYVCV, es un potexvirus cuyos síntomas se observaron por primera vez en Pakistán en 1988 y que se consiguió identificar en 2012.

Afecta principalmente a los limoneros, las limas y al naranjo amargo. Los síntomas incluyen un aclaramiento amarillento de las venas, deformaciones foliares y de fruto, y en los casos más graves, una reducción significativa de la producción y de la calidad comercial. El virus puede infectar también a otras especies de cítricos, como naranjos y mandarinos, que pueden permanecer asintomáticos y actuar como reservorios del patógeno. Estudios científicos han demostrado que este virus se trasmite por pulgones y mosca blanca, así como por injerto y herramientas de poda.

Actualmente no es un patógeno regulado ni considerado de cuarentena en la Unión Europea. A finales de 2022 se incluyó en la lista de alerta de la Organización Europea y Mediterránea de Protección de las Plantas, la EPPO.