El temporal afecta la cosecha de patata en el principal valle agrícola del norte marroquí

Las explotaciones agrícolas de la provincia norteña marroquí de Larache se han visto gravemente afectadas por las intensas lluvias y la crecida del río Loukkous

patata

La patata ha sido uno de los cultivos más afectados. / Archivo

Mohamed Siali. Efeagro.

Las intensas lluvias de los últimos diez días en la provincia norteña marroquí de Larache, junto a la crecida del río Loukkous, han arrasado amplias zonas agrícolas de este fértil valle, uno de los más importantes del país. “La pobre gente ha visto cómo las aguas se llevaban sus patatas”, lamentó un agricultor local.

Según pudo constatar EFE, hay campos arrasados por las aguas del río, otros convertidos en lagunas por las crecidas y parcelas alejadas del cauce donde el agua se ha acumulado por unas precipitaciones sin precedentes, que han golpeado duramente a los agricultores en plena campaña de la patata y de otros cultivos.

Campos de patata dañados

“Nunca habíamos visto lluvias así en tantos años. Nos han destruido gran parte de la cosecha, sobre todo la patata. He perdido dos tercios de lo plantado”, lamentó a EFE Mohamed Berrahma, agricultor de El Auamra, cerca de Alcazarquivir, en la provincia de Larache, mientras recorría su finca afectada por las inundaciones.

Alcazarquivir, al este de Larache (capital de la región homónima), es la ciudad más afectada por la riada del río Loukkuos, evacuados sus 126.000 habitantes, se ha convertido en ciudad fantasma con accesos inundados y retorno prohibido por las autoridades.

El agricultor Berrahma dispone de más de 4 hectáreas, de las que dedica casi la mitad a patata, con una producción habitual de 80 toneladas por temporada destinadas al mercado marroquí y a la exportación a Mauritania. “He tomado medidas para minimizar pérdidas abriendo canales para drenar el agua”, subrayó.

En la zona donde se encuentra la finca de Berrahma predominan los cultivos al aire libre como patata y aguacates, mientras que los de invernaderos incluyen frutas rojas como la fresa y frambuesa, cuyas cubiertas han sido parcialmente arrancadas por los fuertes vientos.

La situación en el valle del Loukous, especialmente en Alcazarquivir, se agravó tras la apertura del embalse de Oued El Makhazine, uno de los más importantes del país, situado en el río Loukous a unos diez kilómetros de la urbe, después de que su nivel de llenado alcanzara los 1.150 millones de metros cúbicos, el 158% de su capacidad de almacenamiento.

Agricultores a la espera de ayuda

Zakaria Hamdun, agricultor de la aldea de El Heyayda, a pocos kilómetros de El Auamra, recorría con pesar sus tierras convertidas en charcos por las riadas. “La pobre gente ha visto cómo las aguas se llevaban sus patatas y su cebada”, relató, mientras mostraba los daños que ha dejado el temporal en la zona.

El agua acumulada no se irá hasta abril o mayo, con el alza de temperaturas, lo que implica perder la campaña y no poder replantar, advierte. Hamdun tiene 22 hectáreas todas en patata, de las que estima perdido la mitad, ya que “es un cultivo muy sensible”. En años normales produce hasta 400 toneladas anuales.

La ganadería, en general, se salvó de daños directos gracias a la rápida evacuación de los rebaños, aunque varios agricultores consultados por EFE lamentaron que se haya visto afectada de manera indirecta por el deterioro de los pastos.

Tanto Berrahma como Hamdun esperan ayudas estatales. “Hemos invertido en mano de obra y fertilizantes, carísimos. Los agricultores luchamos contra la pobreza creando empleo rural”, dice Hamdun. Además, pidieron canales para desviar el agua de las lluvias hacia ríos y evitar su acumulación en los campos.

La zona afectada se extiende desde Kenitra, cerca de Rabat, hasta Larache, 165 kilómetros al norte, e incluye los fértiles valles del Loukkous y Gharb, clave en remolacha azucarera, cereales, leguminosas, hortalizas y patata, entre otros cultivos.

Rachid Benali, presidente de la Confederación Marroquí de Agricultura y Desarrollo Rural (COMADER), consideró prematuro evaluar el alcance total de los daños debido a la persistencia del temporal, tras la emisión por parte de las autoridades marroquíes de una nueva “alerta naranja” por fuertes lluvias en la zona en las próximas horas. “Sabemos que decenas de miles de hectáreas siguen inundadas”, señaló.