España esquiva la ruta de fertilizantes por el Estrecho de Ormuz pero no el alza de precios

Según los últimos datos oficiales provisionales, España produjo en 2024 un total de 4,7 millones de toneladas de fertilizantes e importó 3,2 millones en total

Hasta un 30% del comercio global de fertilizantes (unos 16 millones de toneladas anuales) pasan por el Estrecho de Ormuz. / ARCHIVO

Belén Delgado. Efeagro.

España ha podido esquivar la ruta de los fertilizantes por el Estrecho de Ormuz, por donde pasa un tercio del comercio mundial de esos productos, pero no está libre del impacto de la guerra en Irán, que puede elevar sus precios hasta un 20% en la primera mitad de 2026.

Fuentes de la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe) han destacado a Efeagro que la mayor parte de las sustancias que se importan para fabricar fertilizantes no pasan por Ormuz, sino que proceden sobre todo de Egipto y Argelia.

Sin embargo, han reconocido que el encarecimiento del petróleo y el gas natural sí afectan a la producción.

Según los últimos datos oficiales provisionales, España produjo en 2024 un total de 4,7 millones de toneladas de fertilizantes e importó 3,2 millones en total.

Los elementos fertilizantes comprados del exterior sumaron, por su parte, 1,67 millones de toneladas, de las que 650.655 toneladas eran nitrogenados, 278.849 eran fosfatados y 237.612 eran de potasio.

En 2025, las importaciones de urea, uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en la agricultura, procedieron especialmente de Egipto (481.088 toneladas), Argelia (152.868) y Rusia (133.377).

Fertilizers Europe, la patronal del sector en la Unión Europea (UE), confirmó a mediados de mes que no había problema de disponibilidad de fertilizantes en el mercado europeo debido a la alta producción europea y los elevados niveles de importación en el último trimestre del año pasado.

“Dado que los mercados de fertilizantes son globales, las perturbaciones en cualquier punto del sistema pueden tener rápidamente repercusiones en los costes de los insumos”, ha advertido -no obstante- la asociación, que ha considerado que el conflicto aumenta la presión sobre los costes de producción de fertilizantes nitrogenados.

Los fabricantes están trabajando por “mantener un suministro fiable durante este periodo de mayor incertidumbre” y han pedido a la UE que considere reforzar la asistencia a los agricultores europeos y apoyar la resiliencia de la industria europea de fertilizantes si la situación persiste o se agrava.

El impacto de la energía

En un reciente informe, la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estimaba que los precios mundiales de los fertilizantes pueden subir de media entre un 15 y un 20 % en la primera mitad de 2026 en comparación con un año antes si la crisis persiste.

Hasta un 30% del comercio global de fertilizantes (unos 16 millones de toneladas anuales) pasan por el Estrecho de Ormuz, bloqueado parcialmente por Irán en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel.

La región del Golfo proporciona un 30-35% de las exportaciones mundiales de urea y un 20-30% de las de amoniaco.

La FAO ha subrayado que el conflicto está bloqueando la ruta mundial de fertilizantes, interrumpiendo las líneas de suministro que conectan las plantas petroquímicas del Golfo con las explotaciones agrícolas de Asia, África y otras regiones.

El ataque a las instalaciones de Ras Laffan (Catar), por ejemplo, interrumpió la producción de 112.000 millones de metros cúbicos de gas natural licuado y amoniaco, mientras que las principales plantas de fertilizantes de ese país, Emiratos, Arabia Saudí, Irán y Jordania redujeron o suspendieron la producción por la inseguridad.

El gas natural es la materia prima clave para los fertilizantes, por lo que el alza de precios del gas y el petróleo, junto a la interrupción de la producción y del transporte marítimo en el Golfo, ha llevado a un aumento “vertiginoso” de los precios de los fertilizantes, según la FAO.

Los futuros de fertilizantes se han encarecido en torno a un 10% desde el pasado 28 de febrero, cuando comenzó la escalada del conflicto.

El impacto regional ha sido todavía mayor: en cuestión de días, los precios de la urea se dispararon un 28% en Egipto, alcanzando los 625 dólares por tonelada, y la urea granular de Oriente Medio subió el 19%, a 590 dólares por tonelada.