La asociación reclama extender las estrategias a todos los ciclos de cultivo en Almería, mejorar la aplicación de los protocolos y evitar tratamientos incompatibles con la fauna auxiliar

IBMA España defiende que el control biológico debe plantearse desde el inicio de forma preventiva y adaptada a cada situación, siempre con asesoramiento técnico cualificado. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
IBMA España ha reclamado que la estrategia oficial frente a Thrips parvispinus se aplique durante todo el año en las zonas productoras de Almería. La asociación, que representa al sector del biocontrol, ha expresado su preocupación por la presión de esta plaga sobre la horticultura almeriense y ha pedido a empresas, cooperativas, técnicos y agricultores que refuercen la coordinación para aplicar de forma colectiva el protocolo de control biológico establecido por la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía.
La organización advierte de que la eficacia de las herramientas disponibles no depende únicamente de las medidas adoptadas en cada explotación, sino también de lo que sucede en su entorno. Las entradas continuadas de la plaga desde parcelas próximas, los arranques sin suficientes medidas de contención y los tratamientos químicos incompatibles con la fauna auxiliar pueden comprometer las estrategias de control, incluso en aquellas fincas que las aplican correctamente.
Continuidad entre cultivos y campañas
Una de las prioridades señaladas por IBMA España es extender y mantener el control biológico en los distintos cultivos y ciclos productivos, incluidos los de primavera y verano. La asociación considera que concentrar los esfuerzos en determinados cultivos o épocas del año deja espacios en los que la plaga puede multiplicarse y desplazarse hacia nuevas plantaciones.
El objetivo es reducir la presión inicial de Thrips parvispinus y evitar que las explotaciones que recurren a enemigos naturales queden como actuaciones aisladas en un entorno con una elevada presencia de la plaga.
Proteger las herramientas disponibles
IBMA España defiende que el control biológico debe plantearse desde el inicio de forma preventiva y adaptada a cada situación, siempre con asesoramiento técnico cualificado. La asociación advierte de que recurrir a los enemigos naturales cuando la plaga ya alcanza niveles elevados, especialmente después de aplicar tratamientos químicos que dificultan su establecimiento, reduce las posibilidades de éxito.
Por ello, insiste en que ninguna herramienta ofrece por sí sola una respuesta universal. La combinación de enemigos naturales, medidas preventivas, seguimiento del cultivo y buenas prácticas recogidas en el protocolo de la Junta de Andalucía permite desarrollar estrategias para mantener la plaga por debajo de los niveles que ocasionan daños económicos.
La organización también reclama que los tratamientos fitosanitarios respeten las condiciones de uso y sean compatibles con la fauna auxiliar, teniendo en cuenta sus posibles efectos secundarios. A ello suma la necesidad de reforzar los controles y el cumplimiento de las obligaciones aplicables.
Aplicar los protocolos en el campo
Las empresas del sector han participado, junto con la Administración y otros agentes, en la elaboración de protocolos para semilleros, cultivos y arranques. Para IBMA España, este trabajo debe trasladarse de forma efectiva a las explotaciones, revisarse a partir de la experiencia acumulada y acompañarse de asesoramiento técnico.
La retirada de los cultivos afectados es otro de los puntos que considera prioritarios para reducir la dispersión de la plaga hacia parcelas próximas. En cuanto a posibles medidas adicionales, como las interrupciones coordinadas de cultivo, la asociación plantea que se evalúen desde un punto de vista técnico y se acuerden con los agentes implicados.




