Incertidumbre para la campaña de patata del noroeste europeo

Bayer cítricos control total
Diego Martínez
Nadorcott
Giró centenario
HERNANDORENA INVIERNO 25 2

El encarecimiento de las semillas y los altos costes de producción preocupan a los productores de patata europeos que ven como disminuye la rentabilidad por hectárea

El sector de la patata está experimentando una bajada de rendimiento. / ARCHIVO

Alba Campos. Redacción.

La campaña 2024 de patata de los productores de la zona NEPG (Bélgica, Países Bajos, Francia y Alemania) ha sido difícil. Ha estado marcada por una gran incertidumbre debido a lo que ya parece ser una tendencia que se viene observado en los últimos años: el encarecimiento de las semillas. Ello, sumado a las lluvias durante la temporada de siembra y el verano hicieron que las plantaciones se extendieran durante diez semanas, principalmente en Bélgica y en Países Bajos. 

Cosecha y precios

La cosecha de patatas de 2024 en la zona NEPG ascendió a 24,7 millones de toneladas, un 6,9% más que la cosecha de 2023. Alcanzando un área de cultivo de aproximadamente 560.000 hectáreas, 37.000 hectáreas más que en la temporada anterior. 

Los precios al productor subieron de 12,50 euros/100 kg en octubre-noviembre de 2024 a 30 euros/100 kg a principios de febrero de 2025, según expone la Asociación de Productores de Patata de Alemania, Holanda, Francia y Bélgica (NEPG).

El aumento del precio desde principios de enero ha sido bastante sorprendente. La evaluación de las existencias en los próximos meses, así como el calendario y las condiciones de la siembra, tendrán una importancia clave para los precios durante esta temporada.

Costes de producción

La tendencia de los últimos años es preocupante. Los rendimientos continúan bajando, lo que se traduce en mayores costes de producción por hectárea. Los precios contractuales se encuentran estables, pero los costes de producción no paran de aumentar. Sin embargo, los plantones son, en general, más baratos que la primavera pasada. 

Exportación

La situación general es la de un mercado mundial incierto y grandes retos para las exportaciones de patata. El sector europeo se ve influido por los mayores riesgos y costes asociados a las decisiones presidenciales de Estados Unidos. Además, la expansión de las exportaciones de patata de China e India, y el endurecimiento de las restricciones medioambientales en la Unión Europea preocupan al sector y según el NEPG “los productores europeos de patata deben ser conscientes del crecimiento de otros actores en la exportación de patatas, como China, India y Japón”. Además, el NEPG afirma que las exportaciones de patata congelada de la Unión Europea “podrían verse afectadas por las futuras decisiones del nuevo presidente de EEUU”, debido a las medidas arancelarias que está barajando Donald Trump. 

Retos

Mientras tanto, el cambio climático, el endurecimiento de la normativa europea, la disponibilidad de plaguicidas y pesticidas, el aumento de los problemas relacionados con el suelo (nematodos, gusanos de alambre, coquillo…), el desarrollo de enfermedades como el stolbur, así como los problemas y la legislación relativos a los nitratos en las aguas subterráneas, “hacen que las patatas sean técnica y económicamente más difíciles de producir y financieramente más arriesgadas”, explica el NEPG.

Si a todo ello le sumamos la gran incertidumbre que existe sobre los precios en el mercado libre y las ventas de productos transformados para la próxima campaña, se hace evidente la dificultad y preocupación de los productores europeos. 

Con un aumento de la superficie dedicada a la patata y un mercado de exportación incierto, “los productores necesitan ser conscientes de que corren riesgos al aumentar su superficie de patatas”, afirma el NEPG.

Acceso a la noticia en la páginas 16 del dossier de Patatas, Ajos y Cebollas en el ejemplar de Valencia Fruits. 

Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.