La innovación definirá el horizonte agrario

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Este concepto se ha establecido como Objetivo Transversal de la PAC y se convierte en la herramienta necesaria para modernizar el sector agroalimentario

Los cambios en la agricultura y la gestión del campo durante las últimas décadas han sido revolucionarios. / Rags Fehrenbach

Alba Campos. Redacción.

No sé qué hubiéramos pensado hace unos años si alguien nos hubiera dicho que en el futuro existirían máquinas que, mediante la combinación de algoritmos, superarían incluso algunas de las capacidades del ser humano. O que determinadas aplicaciones móviles te permitirían calcular con exactitud cuánta agua, fertilizante o pesticidas necesita un cultivo. Lo más seguro es que nos hubiéramos llevado las manos a la cabeza. Hoy en día convivimos con la inteligencia artificial y otra serie de tecnologías avanzadas y, a pesar de su rápida evolución, ya no nos sorprenden como antes los descubrimientos en esta línea. 

Parece fácil hablar de innovación. Lo sencillo es relacionar este término con “novedad”, “originalidad” o “creatividad” y hoy más que nunca con “tecnología”, “digitalización” y “sostenibilidad”. Aun así, el concepto de “innovación” va mucho más allá. No es simplemente la acción de crear o modificar un producto ya existente para introducirlo en el mercado, conlleva también la capacidad de anticiparse a las necesidades de la sociedad e inventar o transformar lo que sea necesario para adaptarse a ellas. 

Los AKIS

En el sector de la agroalimentación el término “innovación” se encuentra más latente que nunca desde hace ya algunos años. Tanto es así, que el Consejo de la Unión Europea ya introdujo en 2008 el concepto AKIS (Sistemas de Conocimiento e Innovación Agrícolas), que hace referencia al conjunto de organizaciones e instituciones que usan y producen conocimientos para utilizarlos en la agricultura y ámbitos relacionados con la misma. Es decir, los AKIS son el intercambio de conocimientos sobre innovación agrícola y divulgación de resultados entre diferentes entidades y actores relacionados con el sector agroalimentario. 

En 2010, en el seno del Comité Permanente de Investigación Agraria (SCAR), y debido a su relevancia, se creó el Grupo de Trabajo (que se estableció como Estratégico desde 2014) sobre Sistemas de Conocimiento e Innovación Agrícolas (SWG SCAR-AKIS). Este grupo de trabajo reúne a expertos que han ido desarrollando trabajos y profundizando en el concepto, así como en  las diferencias entre los Estados Miembros, y su importancia de cara a hacer frente a los retos del sector agroalimentario. De este modo, se hace cada vez más patente la importancia de unos AKIS bien desarrollados para lograr un sector competitivo, capaz de adaptarse a las demandas de la sociedad y a los retos del sector. 

La UE ha incorporado el concepto AKIS en su periodo de PAC 2023-2027 como objetivo transversal, convirtiéndose en la herramienta para modernizar el sector agrario y rural a través del fomento y la puesta en común del conocimiento, la innovación y la digitalización en las zonas agrarias y rurales

A lo largo de estos años, su importancia se ha ido incrementando tomando un papel fundamental dentro de la Política Agraria Común 2023-2027 incluyéndose como Objetivo Transversal de la PAC. Este sistema trata de colocar en el centro a los agricultores y mejorar los flujos de conocimiento mediante un enfoque multiactor e interactivo que potencia la innovación, la digitalización y el intercambio de conocimiento para una agricultura más competitiva, inteligente y sostenible. 

En este sentido, el MAPA ha aumentado las ayudas para fortalecer la innovación de la AEI-Agri “Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas” que presta apoyo a los AKIS. En el sector agroalimentario y forestal las ayudas alcanzan los 75 millones de euros para el periodo 2023-2027, que se repartirán en 2 convocatorias de 37,5 millones de euros cada una (en 2023 y 2025). 

Los conceptos están claros, pero, materialmente hablando, ¿qué transformaciones se han llevado a cabo en los últimos años en el sector agrícola? 

Biotecnología

Una de las innovaciones más importantes es la biotecnología aplicada a la agricultura. La agricultura no se entiende sin la biotecnología y sus transformaciones genéticas, las cuales provocan que las frutas y hortalizas consigan ser más resistentes a las enfermedades y plagas, la tolerancia a herbicidas, el hecho de poder añadir mejores calidades nutricionales, y un largo etcétera de aplicaciones. 

Mediante el uso de prácticas agrícolas sostenibles, la biotecnología puede mejorar el suelo con: reducción de pesticidas que permite el uso de herbicidas más respetuosos del medio ambiente; conservación de la calidad del suelo a través del uso de la labranza de conservación; disminuye los nutrientes de la escorrentía agrícola; aumento de la eficiencia del fertilizante; y conserva la tierra vegetal. 

Todo ello sin olvidar los grandes avances que se ha ido experimentando en laboratorios en cuanto a la creación de nuevas variedades. De esta manera se eligen las plantas que ofrecen la ventaja que buscamos y se cruzan de forma selectiva entre variedades para obtener descendencia con mejores rendimientos o características.

Agrotech

La tecnología agrícola, también conocida como “agrotech“, abarca una amplia gama de disciplinas y dispositivos que mejoran, tanto la producción agrícola, como todo el ámbito relacionado con la postcosecha y los almacenes. 

Big data, robótica, inteligencia artificial (IA), las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), aplicaciones informáticas (Apps), drones, satélites… todas las innovaciones en materia de digitalización y tecnología están logrando llegar a un nivel de precisión excelente en el sector agrícola. 

La gestión postcosecha de frutas y hortalizas se encuentra cada vez más mecanizada y digitalizada. Gracias a las nuevas innovaciones se agiliza este proceso que abarca desde la llegada del producto a los almacenes hasta la distribución a los puntos de venta para ser comprados por el consumidor final. Puertas que se abren sin contacto, equipos industriales que permiten detectar defectos en el embalaje y sistemas que informan sobre la temperatura y la humedad en el transporte son algunas de las innovaciones en este ámbito. 

Por otro lado, las aplicaciones informáticas, el Big data y las TIC ayudan a que el trabajo de los agricultores y los comercializadores sea más eficaz agilizando los procesos. De esta manera, los productores ya no aplican agua, fertilizantes, pesticidas y otros insumos “a ojo” como antaño. Ahora la tecnología les ofrece la información necesaria para que sean precisos en sus labores. 

Lucha biológica

La lucha biológica consiste en la utilización de organismos vivos o su comportamiento natural para impedir o reducir los daños causados a los cultivos por plagas. Esta innovación cada vez está ganando más peso en la agricultura. La plaga que ataca al cultivo es al mismo tiempo atacada por un depredador. Según explican desde Proexport, su desarrollo tiene una antigüedad de entre cinco y diez años y debido a la alta dinámica de los cultivos en recintos relativamente aislados, es necesario repetir las sueltas de la fauna auxiliar con mucha frecuencia. 

Por otro lado, la técnica del insecto estéril también ha ganado importancia. Se trata de un método que no actúa contra el medio ambiente y que consiste en liberar a una gran comunidad de insectos previamente esterilizados con radicación. Esta innovación ya ha acabado con el gusano barrenador que afecta a las frutas tropicales como el aguacate o la pitaya. En el ámbito nacional, también cabe destacar los avances que se están realizando en la pionera bioplanta de Caudete de las Fuentes (Valencia) donde se lleva a cabo la técnica del insecto estéril para la lucha contra la mosca de la fruta (Ceratitis capitata). 

Nuevos horizontes

Según el informe “Cómo cosechar prosperidad: Mayor tecnología y productividad en la agricultura” del Banco Mundial “los países en desarrollo deben aumentar de forma drástica la innovación agrícola y el uso de la tecnología por parte de los agricultores para eliminar la pobreza, satisfacer la creciente demanda de alimentos y hacer frente a los efectos adversos del cambio climático”. Sin embargo, parece complicado cumplir con estas expectativas cuando la coyuntura económica inflacionista actual y los efectos climáticos adversos amenazan al campo. 

Lo que está claro es que los cambios en la agricultura y la gestión del agro durante las últimas décadas han sido revolucionarios, una tendencia al alza que seguro nos sigue impactando y mejorando la calidad de vida en los próximos años. 

Acceso al artículo en la página 2 del dossier Lanzamientos, Objetivos, Novedades en el ejemplar de Valencia Fruits.

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