Intercitrus sigue enrocada en una situación de bloqueo

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Los productores vetan en la comisión de gobierno la propuesta del comercio privado y las cooperativas para retomar la publicidad sin coste para el citricultor

Comercio privado y cooperativas proponían costear las campañas de promoción durante las tres próximas temporadas. / ARCHIVO

Óscar Orzanco. Redacción.

Intercitrus, la interprofesional española de la naranja y la mandarina, sigue enrocada en una situación de bloqueo debido a las divisiones internas entre los colegios profesionales que la conforman. Estas divergencias y desconfianzas quedaron plasmadas, una vez más, durante la comisión de gobierno de la entidad celebrada el pasado viernes, en la que los productores vetaron retomar las campañas de publicidad sin coste alguno para el citricultor. Una propuesta pactada por el comercio privado y las cooperativas para volver a realizar acciones de promoción después de 16 años de inactividad en este sentido. El Comité de Gestión de Cítricos (CGC) ha calificado de “error histórico” el rechazo del colegio productor, conformado por Asaja, UPA y COAG, a la extensión de norma necesaria para retomar las campañas promocionales de naranjas y mandarinas.

La iniciativa tenía escasas opciones de prosperar porque antes de celebrar la reunión Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja, ya dejó entrever, durante la presentación del balance de la organización del ejercicio 2023, que la propuesta no se aprobaría si no se atendían las demandas del sector productor. “Quieren impulsar un contrato de promoción que financiarán los comercios y las cooperativas. Los agricultores que no paguen, pero que lo aprueben. ¿Alguien se cree que el coste lo van a costear ellos? ¿A quién se lo van a repercutir? Aquí todo se repercute en el que produce. Lo que quieren es que se apruebe por extensión de norma, que obliga a todos, y que nosotros seamos espectadores amordazados y que no podamos ni hablar. Eso es decirnos que somos tontos y, además, querer reírse”, señaló Aguado.

“El comercio privado y las cooperativas llevan a la comisión el acuerdo de promoción. Nosotros queremos hablar de un contrato agrario, llegar a un acuerdo sobre la ‘pinyolà’, la gestión varietal y de mercados, debatir sobre la disponibilidad laboral y cualificación para analizar las consecuencias, y, a propuesta de Asaja Andalucía, estudiar la posibilidad de ubicar la sede de la interprofesional en otro lugar que no sea Valencia”, explicó el presidente de AVA, señalando que previsiblemente no se aprobaría ningún punto previsto en el orden del día de la comisión de gobierno.

El CGC ha calificado de “error histórico” el rechazo del colegio productor, conformado por Asaja, UPA y COAG, a la extensión de norma necesaria para retomar las campañas promocionales de naranjas y mandarinas

Acuerdo de promoción

El CGC había mantenido contactos previos con Cooperativas Agro-alimentarias, con la que había acordado que los operadores —comercios y cooperativas— asumieran íntegramente el coste por parte del sector de la cofinanciación con fondos europeos de este proyecto de promoción. Esta fue la iniciativa que se presentó en la comisión de gobierno de la interprofesional el pasado viernes. Desde el comercio privado indican que, “pese a que la publicidad para incentivar el consumo de naranjas y mandarinas podría beneficiar al conjunto del sector, y a que no iba a suponer gasto alguno para los productores, los sindicatos agrarios han apostado por rechazar tal oportunidad”. Estas acciones, destinadas a promover una dieta más saludable, están ampliamente respaldadas por la Comisión Europea, que asume entre el 70 y hasta el 80% de su coste, exigiendo al sector que financie el porcentaje restante.

“Llevamos años tratando de superar sin éxito una situación de bloqueo, planteando la necesidad de reactivar el consumo de naranjas y mandarinas. Tenemos la oportunidad de aprovechar a través de la interprofesional cada año varios millones de euros en ayudas europeas y habíamos propuesto liberar a los citricultores de tener que realizar el esfuerzo de cofinanciarlas. Perdemos competitividad frente a la oferta de países terceros y estamos perdiendo cuota en los mercados globales y en la propia UE. No se ha demostrado la altura de miras ni la madurez necesaria para entender lo que está en juego”, destacó Inmaculada Sanfeliu, presidencia del CGC y de Intercitrus, tras concluir la reunión.

La extensión de norma es el instrumento que la legislación otorga a las interprofesionales para obligar a cumplir sus acuerdos a todo el sector y en Intercitrus siempre debe aprobarse por unanimidad de todos sus colegios miembros. En este caso, la extensión de norma que se proponía era para recaudar los recursos necesarios para cofinanciar las campañas promocionales de las tres próximas temporadas (2024/2025; 2025/26 y 2026/27) pero ahora esta decisión, por primera vez, únicamente vinculaba a los comercializadores en fresco de toda España en la primera operación de compra-venta de naranjas y del grupo mandarinas. El CGC había llegado a un acuerdo con Cooperativas Agro-alimentarias con la intención de aprovechar la convocatoria de ayudas europeas para este año, que se abrirá el próximo 14 de enero y cuyo plazo para presentar propuestas concluirá el 24 de mayo. El veto de la iniciativa implica perder por tanto la oportunidad de esta convocatoria con lo que, en el mejor de los casos, retomar las promociones se retrasaría a la temporada 2025/2026. Si bien, a priori, para la primera campaña y tras tantos años de inactividad, la propuesta inicial no aspiraba a máximos, las promociones de Intercitrus del pasado —con las aportaciones del sector, de la UE así como de otras entidades públicas para acciones puntuales en determinados mercados— lograban movilizar anualmente recursos de entre 7,5 y 10,5 millones de euros.

Por su parte, el sector productor, que ya preveía antes de la reunión que no se aprobaría ningún punto del orden del día, ha solicitado una mesa de mediación en Intercitrus con participación del ministerio y las consejerías de Agricultura de España, organizaciones de consumidores y representantes de las cadenas comerciales. “Nuestra voluntad es que, de una vez por todas, se llegue a un acuerdo sobre todos los puntos propuestos y se realice una campaña de promoción de por lo menos cinco años, con una extensión de norma que no sea sólo nacional sino europea, para incentivar el consumo de cítricos en Europa. Creo que desde el diálogo se pueden conseguir más cosas que con una postura de desdeñar y tapar la boca a los que producen los cítricos”, remarcó Cristóbal Aguado.

Intercitrus, de forma pionera en España, acometió en la temporada 1998/1999 su primera campaña promocional y supo mantenerlas con éxito durante toda una década, hasta la 2007/2008. En aquellos años se impulsaron acciones de envergadura en más de doce países para divulgar las propiedades saludables e incentivar la compra de clementinas y naranjas. No sólo se recordaban sus cualidades gustativas y nutricionales, sino que se fomentaban nuevos momentos de consumo. Se trata de incentivar con estos programas el consumo de productos frescos, de frutas y hortalizas, pero no específicamente de un Estado miembro. El CGC considera, pese a ello, que promocionar de forma genérica las naranjas y mandarinas europeas en el propio mercado comunitario beneficiaría fundamentalmente a las naranjas y mandarinas españolas ya que Italia, la segunda potencia citrícola europea, dirige casi toda su producción a su mercado doméstico, y Grecia, la tercera, se concentra en otros destinos y tiene una producción muy baja.

Sin embargo, el veto del sector productor a la propuesta de las campañas de promoción impulsada por el comercio privado y las cooperativas vuelve a mostrar las divergencias y la desconfianza existente entre los miembros que componen Intercitrus, que ya vivió durante muchos años en hibernación y sin actividad alguna, precisamente tras otro veto del sector productor en 2008 a aprobar las campañas de promoción que se gestionaban desde la interprofesional. 

Tras diez años sin actividad, desde 2018 la entidad trata de recuperar sin éxito su protagonismo, su misión de vertebrar al conjunto del sector citrícola español y su capacidad de actuación conjunta

Tras diez años sin actividad, desde 2018 la entidad trata de recuperar sin éxito su protagonismo, su misión de vertebrar al conjunto del sector citrícola español y su capacidad de actuación conjunta. Sin embargo, las divisiones internas están socavando los cimientos de una entidad cuya operatividad actual es muy limitada, y que no cumple los objetivos para los que fue creada en 1998.

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