Entrevista al Presidente de la DOP Níspero de Callosa d’en Sarrià, Juan Vicente Espasa

Juan Vicente Espasa dice que mientras el agricultor obtenga un rendimiento adecuado, “el níspero seguirá teniendo recorrido” / DO
Nerea Rodriguez. Redacción.
La Denominación de Origen Protegida Níspero de Callosa d’en Sarrià encara la campaña 2026 poniendo el foco en la calidad certificada y en la promoción como ejes para reforzar el valor del producto. Su presidente, Juan Vicente Espasa, subraya el papel del sello como garantía de origen y exigencia, en un contexto en el que resulta clave mantener la diferenciación y reforzar la presencia del níspero en el mercado más allá de su campaña en fresco.
Valencia Fruits. ¿Qué valoración general hacen desde la DOP del arranque de la campaña 2026 del níspero de Callosa d’en Sarrià?
Juan Vicente Espasa. En este momento, las valoraciones son positivas. Estamos en los primeros compases de la campaña y la afrontamos con optimismo, dentro de un contexto que sigue siendo complejo para el cultivo.
La calidad de la fruta es buena en general, aunque los episodios de viento registrados a principios de marzo han podido afectar a parte de la producción inicial.
Por otro lado, persisten algunas dificultades estructurales, como la falta de mano de obra y el incremento de los costes, tanto en campo como en almacén y transporte, debido al encarecimiento de la energía y el combustible.
En este escenario, se prevé una campaña normal, pendiente de su evolución en las próximas semanas.
VF. Este año la campaña viene algo más tardía. ¿Cómo influye este tipo de ajustes en el posicionamiento del níspero como una de las primeras frutas de la primavera?
JVE. Venimos de dos o tres campañas muy tempranas, mientras que este año la producción se ha retrasado ligeramente. Esto puede hacer que el níspero coincida en mayor medida con otras frutas de hueso a lo largo de la campaña, perdiendo en parte esa ventaja de ser de las primeras frutas en llegar al mercado.
En cualquier caso, la entrada en producción suele ser progresiva, ya que la recolección se realiza de forma escalonada, seleccionando los frutos en su punto óptimo de maduración. Por ahora, ya se están recolectando los primeros nísperos, aunque todavía con volúmenes poco significativos.
VF. ¿Qué características está presentando el níspero esta campaña en términos de calidad?
JVE. La calidad del níspero está siendo buena, con un adecuado nivel de azúcar y una buena coloración de la fruta. En cuanto al calibre, se sitúa en niveles normales para la campaña.
No obstante, parte de la producción inicial no está pudiendo comercializarse bajo el sello de la DOP, debido a daños superficiales provocados por el viento y a la presencia de alteraciones como la mancha púrpura, que impiden que la fruta supere los controles de calidad exigidos.
VF. En un contexto de mercado cada vez más competitivo, ¿qué papel juega la DOP a la hora de diferenciar el producto?
JVE. La DOP actúa como una garantía de calidad para el producto. El níspero amparado por este sello ha superado una serie de controles que verifican aspectos como el grado de azúcar, el estado de maduración o su calidad comercial.
Además, la denominación de origen certifica el origen del producto, asegurando que se trata de níspero cultivado, recolectado y envasado en la zona protegida, lo que refuerza su identidad y diferenciación en el mercado.
VF. ¿El hecho de estar amparado por la DOP se traduce realmente en un mayor valor para el producto?
JVE. Sí, consideramos que el sello de la DOP aporta un valor añadido al producto. Se trata de un sistema de control que abarca todo el proceso, desde el cultivo hasta el envasado, lo que garantiza que el níspero cumple con unos estándares de calidad exigentes.
Este control continuo refuerza su diferenciación en el mercado, ya que tanto la distribución como el consumidor reconocen y valoran ese sello como un indicativo de calidad certificada.
VF. ¿Qué líneas de trabajo está desarrollando la DOP en materia de promoción del níspero?
JVE. Desde la DOP venimos desarrollando distintas acciones de promoción, principalmente a través de iniciativas gastronómicas, colaboraciones con otras denominaciones de origen y la elaboración de contenidos divulgativos.
En este sentido, trabajamos junto a cocineros y profesionales del sector para desarrollar propuestas culinarias que ponen en valor el níspero, que posteriormente se difunden a través de distintos canales, incluidas las redes sociales.
Entre las últimas acciones, destacan colaboraciones con productos como queso, mejillones o sobrasada, todos ellos también amparados por denominación de origen, con el objetivo de generar sinergias y reforzar la visibilidad del producto.
VF. Más allá de colaboraciones concretas, ¿qué papel juegan este tipo de iniciativas en la estrategia de promoción del níspero?
JVE. Este tipo de acciones tienen como objetivo mantener la presencia del níspero más allá de su campaña en fresco, que se concentra principalmente entre los meses de abril y mayo.
En este sentido, la línea de productos transformados permite alargar su consumo a lo largo de todo el año, a través de elaboraciones como nísperos en conserva, mermeladas, ginebras, cervezas o panettones. De hecho, iniciativas como el panettone de níspero, lanzado hace dos campañas y que se ha vuelto a repetir en las navidades de 2025, contribuyen a reforzar el conocimiento del producto y a que el consumidor no lo asocie únicamente a un periodo muy concreto.
VF. El cambio social que se está dando en general ¿cómo afecta al níspero, que siempre se ha caracterizado por ser un cultivo familiar?
JVE. El níspero ha sido tradicionalmente un cultivo muy vinculado al ámbito familiar, pero ese modelo está cambiando como consecuencia de la evolución social y generacional.
Hoy en día, tanto hombres como mujeres desarrollan su actividad profesional fuera de la explotación, y las nuevas generaciones prolongan su formación, lo que dificulta la continuidad de ese modelo en el que toda la familia participaba en el cultivo.
A ello se suma la dificultad para encontrar mano de obra, un problema generalizado en el sector agrario que, en el caso del níspero, se ve acentuado por la corta duración de la campaña. No es lo mismo ofrecer empleo durante todo el año que durante apenas dos meses.
En este contexto, aunque la campaña se saca adelante, es necesario recurrir cada vez más a empresas de trabajo temporal y a trabajadores que enlazan distintas campañas agrícolas. El modelo familiar persiste en algunos casos, pero es ya minoritario.
VF. ¿Qué retos principales identifica la DOP para garantizar la continuidad del cultivo en los próximos años?
JVE. El principal reto para garantizar la continuidad del cultivo es la rentabilidad. Mientras el agricultor obtenga un rendimiento adecuado, el níspero seguirá teniendo recorrido.
En este sentido, la inversión en mejoras como nuevas variedades o sistemas de protección, como las mallas antigranizo, permite optimizar la producción y mantener la viabilidad de las explotaciones.
No obstante, cada vez es más difícil alcanzar esa rentabilidad, ya que los costes de producción no dejan de aumentar y resulta más complejo obtener los kilos necesarios para sostener el cultivo.
VF. Tras las dificultades que ha venido afrontando el cultivo en los últimos años, ¿qué perspectivas maneja la Denominación de Origen del Níspero de Callosa para esta campaña?
JVE. Esperamos que sea una buena campaña, siempre condicionada por la evolución de la climatología. El níspero es un cultivo muy sensible, por lo que es fundamental contar con unas condiciones propias de la primavera, sin episodios extremos de frío o calor.
A partir de ahí, confiamos en que la comercialización se desarrolle con normalidad y que los almacenes puedan defender bien el producto en el mercado, logrando una liquidación adecuada para el agricultor.











