El proyecto ‘Naranja circular’ convierte desechos hoteleros en fertilizante natural utilizado en una finca de Búger, impulsando un modelo de economía circular y producción local sostenible

Es en la Finca Son Genet, en Búger, donde se emplea compost obtenido de residuos orgánicos hoteleros para el abonado de naranjos. / ARCHIVO
Efeagro.
Los residuos orgánicos generados por tres establecimientos hoteleros de Arabella Hospitality España en Mallorca se han transformado en compost y reutilizado como fertilizante natural en una explotación agrícola de Búger dentro del proyecto ‘Naranja circular’, una iniciativa que ya se encuentra en funcionamiento y que apuesta por reforzar el aprovisionamiento circular en el sector turístico.
La fase piloto del proyecto, desarrollada entre diciembre de 2025 y el pasado mes de febrero, ha permitido convertir los residuos orgánicos procedentes de Castillo Hotel Son Vida, Sheraton Mallorca y St. Regis Mardavall en compost mediante el tratamiento realizado por Tirme, según ha informado la propia entidad en un comunicado.
Posteriormente, este fertilizante natural se emplea en la finca Son Genet, situada en el municipio de Búger y propiedad de Antonio Perelló, donde se cultiva una variedad de naranja cuya recolección tiene lugar entre los meses de mayo y junio.
Durante los tres meses que ha durado la fase piloto se han producido aproximadamente 24.000 kg de compost y 14.547,33 kWh de energía verde a partir de unos 75.000 kg de residuos orgánicos tratados. Este proceso ha permitido evitar la emisión de 9,6 toneladas de CO₂e, contribuyendo así a la reducción del impacto ambiental.
Durante los tres meses que ha durado la fase piloto se han producido aproximadamente 24.000 kg de compost y 14.547,33 kWh de energía verde a partir de unos 75.000 kg de residuos orgánicos tratados
La empresa Fruita Bona utiliza este compost para abonar un total de 1.500 naranjos distribuidos en cinco hectáreas de cultivo. De este modo, el residuo se convierte en recurso y regresa a la mesa del cliente en forma de producto local, fresco y cultivado bajo criterios de sostenibilidad.
El gerente de Fruita Bona, Antonio Perelló, ha señalado que el proyecto supone aportar un valor añadido a su producción de zumo y demuestra que, “aunque sea a pequeña escala, estamos preparados para afrontar nuevos retos en beneficio del medioambiente y de la calidad de nuestro producto”.
Por su parte, el consejero delegado de Arabella Hospitality España, Francisco Viladestaca, ha destacado que los huéspedes “valoran cada vez más la sostenibilidad y apuestan por productos locales, de proximidad y con identidad propia”, además de apreciar conocer el origen de los alimentos que consumen y comprobar que su elección genera un impacto positivo y real en el entorno.











