La UE detecta las primeras naranjas de Egipto con residuos y fitosanitarios prohibidos

AVA-Asaja alerta de un nuevo incumplimiento detectado por el RASFF en plena segunda mitad de la campaña citrícola y reclama prioridad para los cítricos europeos

AVA-Asaja apela a los importadores y gran distribución que “prioricen los cítricos europeos si de verdad apuestan por la seguridad alimentaria y la sostenibilidad”. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

Con la segunda mitad de la campaña citrícola ya en marcha, la red de alerta rápida de la Unión Europea para alimentos y piensos (RASFF) ha detectado los primeros lotes de naranjas procedentes de Egipto que incumplen la normativa comunitaria en materia de seguridad alimentaria. En concreto, se trata de partidas con presencia de residuos por encima del límite máximo permitido (LMR) y de materias activas fitosanitarias cuyo uso está prohibido en los cítricos cultivados en la Unión Europea.

Según denuncia la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), las autoridades italianas interceptaron naranjas egipcias con 0,21 mg/kg de Chlorpropham, un herbicida y regulador del crecimiento prohibido en la UE desde 2019. Este nivel de residuos puede llegar a superar hasta en 21 veces lo que permite la legislación comunitaria.

Desde la organización agraria advierten de que no se trata de un hecho puntual. En lo que llevamos de 2026, las frutas y hortalizas procedentes de Egipto ya acumulan siete incumplimientos notificados por el RASFF. La evolución de los últimos años confirma, según AVA-Asaja, una tendencia preocupante: en 2025 Egipto registró 131 interceptaciones, de las cuales 83 correspondieron a frutas y hortalizas y 26 a cítricos, mientras que en 2024 alcanzó su máximo histórico con 180 interceptaciones, 86 en frutas y hortalizas y 34 en cítricos. En el acumulado de los últimos cinco años, el país suma un total de 672 detecciones en los puntos de entrada europeos.

En lo que llevamos de 2026, las frutas y hortalizas procedentes de Egipto ya acumulan siete incumplimientos notificados por el RASFF

Las materias activas detectadas en los productos hortofrutícolas egipcios durante este periodo incluyen, por orden de prohibición para los productores de la UE, Clorfenapir (insecticida-acaricida prohibido en 2001), Phentoate (insecticida prohibido en 2002), Profenofos (insecticida prohibido en 2002), Diazinon (insecticida prohibido en 2007), Dimetoato (insecticida prohibido en 2019), Clorpirifos (insecticida prohibido en 2020), Flumetralin (herbicida y regulador del crecimiento prohibido en 2025), además del propio Chlorpropham.

A la vista de estos datos, el presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, afirma que “Egipto es un país que viene incumpliendo las normas de seguridad alimentaria y está poniendo en riesgo la salud de los consumidores europeos”. En este contexto, hace un llamamiento a los operadores comerciales, importadores y cadenas de la gran distribución para que “den prioridad a los cítricos cultivados en la UE, con estándares mucho más exigentes que los frutos de países terceros, si de verdad se creen la responsabilidad social corporativa que tanto les gusta proclamar y apuestan ante sus clientes por la frescura, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los productos agrarios que venden”.

El dirigente agrario también apela directamente a los consumidores a “comprar los cítricos de aquí que, a diferencia de Egipto y otros países no comunitarios, sí garantizan la máxima salud y respeto al medioambiente”. En este sentido, Aguado pone como ejemplo a Francia e Italia, donde “primero compran lo suyo y solo cuando se lo han acabado, empiezan con lo de fuera”, y advierte de que “si dejamos de consumir nuestras naranjas, desaparecerán nuestros citricultores y con ellos un patrimonio irrepetible”.

Por último, desde AVA-Asaja se señala a las instituciones comunitarias como responsables de esta situación. “Los enemigos del campo están en Bruselas, que abren las puertas de Europa a importaciones en condiciones de competencia desleal, y va siendo hora de que transformen las buenas palabras en hechos, aplicando los controles y las sanciones que han anunciado”, concluye Aguado.