La Unió reclama activar las cláusulas de salvaguardia frente a las importaciones citrícolas sudafricanas

La organización insta al Gobierno a iniciar gestiones ante la Comisión Europea al considerar acreditado un daño grave al sector citrícola tras el aumento del 83% de las importaciones desde la entrada en vigor del acuerdo UE–SADC

La Unió solicita al Ministerio de Agricultura que inicie formalmente las gestiones ante la Comisión Europea para abrir una investigación sobre la existencia de daño grave o amenaza de daño grave en el sector. / LA UNIO

Valencia Fruits. Redacción.

La Unió Llauradora ha exigido al Gobierno de España que, en coherencia con las declaraciones públicas realizadas tanto por el PSOE como por el PP en defensa de la aplicación de cláusulas de salvaguardia en acuerdos comerciales cuando se produzcan distorsiones de mercado, inicie de forma inmediata las gestiones ante la Comisión Europea para activar el artículo 34 del Acuerdo UE–SADC. Este mecanismo contempla precisamente la aplicación de medidas de salvaguardia y, según la organización agraria, resulta necesario ante el impacto que están teniendo las importaciones citrícolas procedentes de Sudáfrica.

La petición se fundamenta en un informe técnico elaborado por la propia organización, que acredita que desde la entrada en vigor del acuerdo, en octubre de 2016, las importaciones totales de cítricos sudafricanos han aumentado un 83%. El crecimiento es aún más acusado en el caso de los pequeños cítricos —mandarinas y clementinas—, cuyas entradas han registrado un incremento del 303%.

La petición se fundamenta en un informe técnico elaborado por la propia organización, que acredita que desde la entrada en vigor del acuerdo, en octubre de 2016, las importaciones totales de cítricos sudafricanos han aumentado un 83%

Según el análisis, este aumento de las importaciones no ha ido acompañado de un crecimiento equivalente del consumo europeo, lo que implica una ganancia de cuota de mercado extracomunitaria en detrimento del productor europeo. Además, una parte significativa de estas entradas se concentra en los meses de septiembre, octubre y noviembre, coincidiendo con el inicio de la campaña citrícola española y valenciana, un periodo especialmente sensible para la formación de precios.

España es el principal productor de cítricos de la Unión Europea y la Comunitat Valenciana constituye el núcleo productivo del sector. En este contexto, la presión comercial al inicio de campaña condiciona la rentabilidad anual de miles de explotaciones y compromete la sostenibilidad económica, social y territorial de amplias zonas citrícolas.

La Unió subraya asimismo que los pequeños cítricos no están incluidos en el mismo régimen arancelario que la naranja dentro del Acuerdo UE–SADC, circunstancia que ha favorecido un crecimiento exponencial de las exportaciones sudafricanas en este segmento. De hecho, en 2025 más del 50% del volumen anual de pequeños cítricos procedentes de Sudáfrica entró en el mercado europeo antes del mes de enero, coincidiendo plenamente con el arranque de la campaña comunitaria.

La organización advierte de que esta situación está generando consecuencias estructurales en el sector, como la desinversión en variedades extratempranas, la reducción del margen comercial en origen y un envejecimiento acelerado de la actividad agraria.

El informe también recoge que, durante el periodo analizado, se han producido 640 interceptaciones fitosanitarias con presencia de plagas o enfermedades en envíos procedentes de Sudáfrica, lo que, a juicio de la organización, confirma que el riesgo fitosanitario no puede considerarse residual.

La organización advierte de que esta situación está generando consecuencias estructurales en el sector, como la desinversión en variedades extratempranas, la reducción del margen comercial en origen y un envejecimiento acelerado de la actividad agraria

Para La Unió, el actual debate político sobre la aplicación de cláusulas de salvaguardia en distintos sectores productivos debe traducirse en medidas concretas en el caso del sector citrícola. El secretario general de la organización, Carles Peris, señala que “si PSOE y PP defienden la aplicación de cláusulas de salvaguardia cuando existen distorsiones de mercado, tal y como han declarado con el acuerdo con Mercosur, ahora tienen la oportunidad de demostrarlo con el sector citrícola. Los datos son objetivos y encajan plenamente en los criterios de ‘daño grave’ o, como mínimo, de amenaza de daño grave que prevé la normativa europea”.

Peris añade que “no pedimos privilegios ni proteccionismo, sino la aplicación estricta de los instrumentos jurídicos que la propia Unión Europea contempla en el artículo 34 del Acuerdo UE–SADC y en el Reglamento (UE) 2015/478. La apertura comercial no puede implicar la desprotección de un sector estratégico para España”.

El dirigente agrario insiste además en la necesidad de actuar con carácter preventivo. “Hay que trabajar de forma previa una vez que los datos son contundentes y no esperar a la petición de la aplicación de la cláusula de salvaguardia una vez empezada la campaña, ya que en productos frescos, si no se aplican medidas correctoras con antelación, cuando el mecanismo se pone en marcha es tarde y el daño está hecho”, afirma.

En este contexto, La Unió solicita al Ministerio de Agricultura que inicie formalmente las gestiones ante la Comisión Europea para abrir una investigación sobre la existencia de daño grave o amenaza de daño grave en el sector. Asimismo, propone activar un mecanismo de vigilancia reforzada entre septiembre y noviembre, evaluar la aplicación de medidas de salvaguardia de duración limitada e impulsar la inclusión de los pequeños cítricos en un régimen específico que evite la actual distorsión estructural del mercado.

La organización considera imprescindible que España lidere esta iniciativa en defensa del sector citrícola europeo, garantizando un equilibrio real entre la apertura comercial y la protección de los sectores productivos estratégicos.