La organización advierte de que una eventual aplicación provisional del acuerdo sería letal para el sector citrícola europeo y valenciano, incluso con medidas correctoras

En el caso de que se apruebe el acuerdo UE-Mercosur, La Unió pide un contingente anual de cítricos en fresco de esos países de 239.000 toneladas y de 499.000 de cítricos para industria, así como un arancel corrector del 15% en el caso de superar esos volúmenes. / LA UNIO
Valencia Fruits. Redacción.
La Unió Llauradora ha solicitado al Gobierno de España que, en el caso de que finalmente se apruebe el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, reclame ante el Consejo y la Comisión Europea el establecimiento de un contingente anual para los cítricos en fresco procedentes de esos países de 239.000 toneladas, así como de 499.000 toneladas para cítricos destinados a la industria. Además, plantea la aplicación de un arancel corrector del 15% en el supuesto de que se superen dichos volúmenes.
No obstante, la organización agraria reitera su rechazo frontal al acuerdo UE-Mercosur y advierte de que su posible aplicación provisional, mientras está pendiente el dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), sería letal para el sector citrícola europeo y valenciano, incluso aunque se incorporaran medidas correctoras.
El acuerdo UE-Mercosur reconoce la existencia de productos sensibles y establece para algunos de ellos contingentes arancelarios y mecanismos de protección, como ocurre con el arroz, la miel o las producciones de vacuno y aviar. Sin embargo, los cítricos, pese a tratarse de un sector claramente sensible y estratégico para varias regiones productoras europeas, no cuentan con ningún contingente específico, lo que, a juicio de La Unió, supone una incoherencia interna del propio acuerdo.
Esta carencia resulta especialmente grave en el contexto actual, marcado por la solicitud de un dictamen al TJUE por parte del Parlamento Europeo, el debate sobre una posible aplicación provisional del acuerdo y la acumulación de los efectos de otros acuerdos comerciales ya en vigor. Todo ello, según la organización, refuerza la necesidad de oponerse al acuerdo, tal y como defiende La Unió, y no de acelerar su entrada en vigor, como pretenden el Gobierno español y la presidencia de la Comisión Europea.
Las importaciones medias de cítricos en fresco procedentes de países del Mercosur se sitúan en torno a las 239.000 toneladas anuales. A esta cifra se suma el efecto acumulativo de otros acuerdos comerciales, especialmente el Acuerdo de Asociación Económica entre la UE y los Estados del África Meridional, con especial protagonismo de Sudáfrica. En este caso, las importaciones medias de cítricos en la UE alcanzaron aproximadamente las 794.500 toneladas anuales entre 2020 y 2024, y las 954.490 toneladas entre enero y octubre de 2025. La Unió subraya que el mercado europeo no puede absorber indefinidamente estos volúmenes sin provocar perturbaciones graves, especialmente cuando las importaciones coinciden con los primeros meses de la campaña europea, entre septiembre y noviembre.
Las importaciones medias de cítricos en la UE alcanzaron aproximadamente las 794.500 toneladas anuales entre 2020 y 2024, y las 954.490 toneladas entre enero y octubre de 2025. La Unió subraya que el mercado europeo no puede absorber indefinidamente estos volúmenes sin provocar perturbaciones graves, especialmente cuando las importaciones coinciden con los primeros meses de la campaña europea
Si se aplicara a los cítricos en fresco un tratamiento similar al otorgado a otros productos considerados sensibles, la organización considera imprescindible, como mínimo, un contingente anual equivalente a las importaciones medias actuales, fijado en 239.000 toneladas, junto con la aplicación de un arancel corrector del 15% una vez superado ese volumen y la puesta en marcha de un mecanismo mensual de protección durante los meses más delicados de la campaña. “El hecho de que ni siquiera estas medidas básicas estén contempladas en el acuerdo pone de relieve hasta qué punto el sector citrícola ha sido sacrificado como moneda de cambio”, afirma Carles Peris, secretario general de La Unió.
En el ámbito de los cítricos transformados, la situación es aún más preocupante. El bloque Mercosur, y en particular Brasil, domina estructuralmente el mercado europeo del zumo, con importaciones medias cercanas a las 900.000 toneladas anuales y picos que, en algunos ejercicios como 2023, han superado las 1.050.000 toneladas. De hecho, el 70% del zumo de naranja que se consume en el mundo procede de Brasil. Pese a ello, este producto no está considerado sensible en el acuerdo, a pesar de que la industria transformadora europea absorbe aproximadamente el 20% de la producción citrícola, actúa como un mecanismo esencial de regulación del mercado en fresco y sostiene empleo y actividad económica en las zonas productoras. Cada año, en España se retiran del mercado en fresco para su transformación en zumo entre 650.000 y 850.000 toneladas de cítricos. Una liberalización adicional de este mercado, advierte La Unió, desestabilizaría gravemente esa función reguladora y de valorización de la cosecha, evidenciando que el acuerdo no respeta el equilibrio del mercado ni los objetivos de la Política Agraria Común.
El bloque Mercosur, y en particular Brasil, domina estructuralmente el mercado europeo del zumo, con importaciones medias cercanas a las 900.000 toneladas anuales y picos que, en algunos ejercicios como 2023, han superado las 1.050.000 toneladas
La organización también denuncia uno de los déficits más graves de la política comercial europea: la ausencia de una evaluación del impacto acumulativo de los distintos acuerdos. El sector citrícola europeo se enfrenta de manera simultánea al acuerdo UE-SADC con Sudáfrica, al acuerdo UE-Egipto y ahora al acuerdo UE-Mercosur. Analizar cada uno de ellos de forma aislada, sostiene La Unió, oculta el impacto real sobre los precios, la renta agraria y la viabilidad de las explotaciones, y refuerza la necesidad de oponerse al acuerdo con Mercosur.
En este sentido, Peris considera que “el Gobierno de España debe utilizar todos estos argumentos técnicos y jurídicos para oponerse al acuerdo y rechazar cualquier intento de aplicación provisional, especialmente mientras esté pendiente el dictamen del TJUE”, al tiempo que debería impulsar un frente común con otros Estados miembros productores que comparten estas preocupaciones.
“Este acuerdo, tal y como está concebido, no es compatible con la defensa del sector citrícola europeo ni con el mantenimiento de una agricultura viable, equilibrada y socialmente sostenible. El hecho de que sea necesario plantear medidas correctoras de gran calado demuestra que el problema no es técnico, sino estructural”, concluye el secretario general de La Unió.








