Los exportadores agroalimentarios españoles pierden negocio por la guerra en Oriente Medio

El Gobierno aprobará el viernes el plan de medidas para hacer frente a la guerra

El sector teme que la guerra impacte en las cadenas de suministro a gran escala en el tránsito entre Europa y Asia. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

Las empresas españolas exportadoras de productos agroalimentarios están notando pérdidas de negocio, bloqueos y subida de gastos como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y temen que, si dura, impacte en las cadenas de suministro a gran escala en el tránsito entre Europa y Asia.
Las exportaciones españolas de alimentos y bebidas a Oriente Medio superan los 1.200 millones de euros anuales, un 2% del total, pero la guerra desencadenada por los ataques de EEUU e Israel a Irán está perjudicando a sectores específicos y a las inversiones de los empresarios que apostaron por ese mercado.

Además, los responsables de las patronales de sectores exportadores como el hortofrutícola o el conservero consideran que el conflicto tiene un gran impacto indirecto, por el encarecimiento de los costes del fertilizante, del gasóleo y de los seguros marítimos, y porque si dura puede afectar gravemente a los flujos comerciales.

El presidente de la patronal de exportadores hortofrutícolas Fepex, Cecilio Peregrín, señala que, aunque los países de Oriente Medio no son mercados prioritarios, “cualquier conflicto afecta al comercio, sobre todo por la incertidumbre”.

El representante de la federación ha señalado que a nivel individual esta situación daña a los exportadores de frutas y hortalizas que han hecho inversiones para poder acceder a esos mercados.
Fepex, con datos de Aduanas, ha cifrado la exportación española de frutas en 69 millones, el 0,5% del total, con Arabia Saudí (34 millones) y Emiratos Árabes (27,1 millones) como principales destinos; allí se venden manzanas y en el caso saudí naranjas, peras y kakis.

Peregrín también ha citado como consecuencia indirecta el coste del transporte marítimo, porque los fletes de algunas rutas “se han multiplicado por dos”, además del alza de los fertilizantes y del gasóleo.
Por su aprte, el secretario general de la patronal de conservas de pescado Anfaco-Cytma, Roberto Alonso, ha confirmado la cancelación de embarques hacia puertos de la zona, desde el inicio del conflicto, y ha explicado que para los contenedores en tránsito se están analizando las rutas alternativas en coordinación con las navieras.“Las tensiones en esta zona estratégica para el comercio marítimo internacional generan importantes disrupciones en las cadenas logísticas y en la cadena de abastecimiento, ya no sólo en los envíos a esa zona, sino también en flujos comerciales procedentes de Asia con destino a la Unión Europea”, según indica Alonso.

La industria prevé un aumento en los tiempos de tránsito, retrasos y una mayor incertidumbre para las empresas en su planificación comercial.

Desde el Valle del Ebro, Castilla-La Mancha y Castilla y León, la organización agraria COAG ha alertado del bloqueo de la exportación española de alfalfa para los caballos y los camellos de Arabia Saudí y Emiratos, y del riesgo de perder un negocio de élite si sigue la guerra.

Comercio entre España y Oriente Medio

España exportó a los países de Oriente Medio alimentos, bebidas y tabaco por 1.215,11 millones de euros en 2025, según los datos del Ministerio de Economía, que incluyen doce naciones (Irán, Irak, Kuwait, Baréin, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Yemen, Líbano, Jordán y Siria). Las ventas agroalimentarias a esa zona crecieron un 8% mientras que las importaciones descendieron un 28,2% hasta 139,73 millones.

Arabia Saudí es el país de Oriente Medio que más productos agroalimentarios compra a España (553 millones de euros), seguido por Emiratos Árabes Unidos (352,8 millones), Líbano (97,3 millones), Jordania (90,3 millones), Kuwait (55,8 millones), Irak (48,9 millones) y Catar (42,1 millones). Las exportaciones a Omán se sitúan en 31 millones; a Irán, en 7,6 millones; a Siria, en 7,4 millones; a Baréin, en 13,9 millones; y a Yemen, en 5 millones.

Los preparados alimenticios son los productos más exportados a Oriente Medio (263,83 millones), junto con las frutas, hortalizas y legumbres (263,84); le siguen los piensos (216,18 millones), el azúcar, café y cacao (114,43 millones), los lácteos y huevos (59,68 millones), y los productos pesqueros (41,25 millones).

Fertilizantes

El encarecimiento de los fertilizantes, con el consiguiente incremento de los costes, y los posibles problemas de suministro es una de las preocupaciones que está generando la guerra en el sector agrario. El cierre del estratégico estrecho de Ormuz a raíz de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán está provocando interrupciones y un aumento de precios en múltiples mercados globales, no sólo en petróleo y gas natural, sino también en materias primas como fertilizantes, azufre, helio, aluminio y otros insumos industriales, según analistas y medios especializados.

En relación a la problemática con los fertilizantes, los fabricantes que operan en España han confirmado que cuentan en la actualidad con existencias suficientes para que los agricultores apliquen estos productos en sus cultivos, aunque han mostrado su preocupación por los efectos de la guerra de Irán en sus suministros.

La secretaria general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe), Paloma Pérez, ha asegurado que las compañías productoras instaladas en España “de momento tienen stock para suministrar a los agricultores, al menos para dos o tres meses”.

El problema con el que se enfrenta este sector —ha añadido— es que hay “mucha incertidumbre sobre cuánto va a durar el conflicto en Oriente Medio”, que incide directamente en el suministro de las materias primas que necesita, como la urea, el azufre o el gas. “Si se alarga, el fabricante español lo va a tener un poco complicado”, ha señalado Paloma Pérez.

Sobre la subida del precio de estos insumos fundamentales para la agricultura, la secretaria general de Anffe ha explicado que su valor está condicionado, al igual que el precio del petróleo, por los valores que fluctúan en el “mercado global, en el que, por ejemplo, la urea ha subido muchísimo”.

“La invasión de Ucrania por Rusia hizo que la oferta y la demanda del mercado de fertilizantes se desajustara, pero con la guerra en Irán se ha disparado de forma más acusada la falta de algunos suministros, ya que por el Estrecho de Ormuz transitan normalmente el 30% de la urea y el azufre, y cerca del 20% del gas natural del mundo”, ha señalado Pérez.

Ayudas del gobierno

El Gobierno aprobará el viernes, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, el plan de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas en España de la guerra en Irán.
De acuerdo con lo que ha avanzado el Ejecutivo, el plan de respuesta integral incluirá medidas estructurales y otras coyunturales ante la situación provocada por el conflicto en Oriente Medio.

Fuentes del Gobierno han recalcado que la intención es proteger a los más vulnerables y a los sectores más afectados por la subida de los precios y que planteará las medidas después de los contactos que sigue manteniendo con los grupos parlamentarios, los agentes sociales y los sectores especialmente expuestos.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha subrayado que el sector agroalimentario y el del transporte son los más afectados por la escalada de precios, tanto de los carburantes como de otros productos como los fertilizantes, y que está centrado especialmente en frenar el encarecimiento de la energía para que no desemboque en “efectos de segunda ronda” que eleven los precios de otros productos.
Pero ha vuelto a descartar la rebaja del IVA de los alimentos, aunque ha puntualizado que, si estos se encarecieran, el Gobierno está preparado para ir respondiendo de manera flexible y ampliando, si fuera necesario, el paquete de medidas.

La situación internacional impacta con fuerza en el sector primario

El sector de los fertilizantes atraviesa actualmente un momento complejo marcado por varios factores de carácter global que están afectando directamente a los cos-tes de producción agrícola.

Por un lado, desde el 1 de enero de 2026 ha entrado en vigor la tasa CBAM (Carbon Border Adjustment Mechanism), un mecanismo europeo que grava determinadas materias primas importadas, con el objetivo de equilibrar los costes medioambientales entre productores europeos y países terceros. Este nuevo sistema ha supuesto un incremento del precio del 10%-15%, “una subida que el sector ya preveía”, según comentan desde Medifer, empresa que afirma que había “comenzado a prepararse con antelación”.Sin embargo, la guerra ha generado un escenario mucho más complicado del previsto inicialmente. El conflicto ha provocado fuertes tensiones en los mercados de materias primas utilizadas para la fabricación de fertilizantes, lo que ha derivado en incrementos de precios de entre el 30% y el 40% desde el inicio de la guerra. La combinación de ambos factores está generando una presión significativa sobre toda la cadena agroalimentaria, especialmente sobre el sector primario.

Algunas empresas han emitido comunicados asegurando que garantizarán el suministro de fertilizantes y mantendrán el servicio a agricultores y distribuidores, “con el objetivo de que el impacto de la situación internacional sea el menor posible para el sector agrícola”, como comentan desde Medifer.