Asedas pide certidumbre regulatoria para reforzar la confianza del consumidor y advierte de posibles impactos en los costes, el consumo y la cadena de suministro si la crisis se prolonga

El incremento de precios registrado hasta el momento no resulta todavía lo suficientemente preocupante como para comprometer la cadena logística. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
La patronal de supermercados Asedas ha reclamado apoyo fiscal y una reducción del IVA como medidas clave para reforzar la confianza de los consumidores ante la incertidumbre económica generada por el conflicto en Oriente Medio, al tiempo que ha asegurado que el sector de la distribución alimentaria actuará “con gran responsabilidad” si la situación deriva en una nueva crisis.
Así lo manifestó el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, durante una jornada organizada por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y el grupo de distribución IFA, en la que insistió en la necesidad de reducir cargas regulatorias y ofrecer mayor estabilidad al tejido empresarial. En este sentido, reclamó “una vez más, menor coste de regulación, certidumbre, seguridad jurídica y apoyo fiscal”.
En relación con el IVA de los alimentos —cuya supresión defendió recientemente el presidente de Mercadona, Juan Roig—, García Magarzo señaló que los impuestos al consumo incrementan de forma significativa la recaudación pública cuando suben los precios, por lo que consideró necesario devolver esos ingresos a la sociedad para reforzar la confianza y la capacidad de compra de los ciudadanos.
El responsable de Asedas advirtió de que, si el eventual bloqueo del Estrecho de Ormuz desemboca en una crisis económica, esta sería la duodécima que afronta la distribución alimentaria desde 2008. No obstante, subrayó la capacidad demostrada por el sector para adaptarse a escenarios complejos marcados por dificultades económicas, incrementos de costes, fenómenos climáticos y crisis sanitarias.
García Magarzo destacó la flexibilidad mostrada por empresas y trabajadores en momentos difíciles y recordó que la distribución alimentaria mantuvo precios estables durante dos décadas, hasta 2021, con incrementos puntuales. Tras afrontar situaciones “inéditas” como la crisis de materias primas y energética entre 2021 y 2024, aseguró que el sector volverá a actuar con responsabilidad si se repite un escenario similar.
García Magarzo señaló que los impuestos al consumo incrementan de forma significativa la recaudación pública cuando suben los precios, por lo que consideró necesario devolver esos ingresos a la sociedad para reforzar la confianza y la capacidad de compra de los ciudadanos
Asimismo, defendió que la amplia diversidad de la oferta comercial existente en España favorece la competencia y garantiza una formación eficiente de los precios, al permitir que los consumidores elijan entre distintos establecimientos.
Incertidumbre económica y gestión de costes
Durante la jornada, la socia directora de AFI, María Romero, señaló que la demanda de alimentos se mantiene como un elemento “muy resiliente” incluso en contextos económicos complejos, lo que contribuye a la generación de empleo en el sector. Sin embargo, advirtió de que la elevada volatilidad actual obliga a las empresas a gestionar con mayor cautela costes como los energéticos, además de las dificultades vinculadas al transporte y la logística.
Romero apuntó que algunos productos podrían verse comprometidos si se prolonga el cierre del Estrecho de Ormuz y alertó del posible incremento de los costes laborales como efecto indirecto de una crisis prolongada, por lo que la evolución dependerá principalmente de la duración e intensidad del conflicto. Asimismo, indicó que la incertidumbre económica puede afectar al consumo y provocar el aplazamiento de inversiones empresariales.
Por su parte, la directora de Relaciones Laborales de CEOE, Rosa Santos, afirmó que las empresas han demostrado una notable capacidad de resiliencia, aunque actualmente afrontan dificultades relacionadas con la repatriación de trabajadores desde la región del Golfo y con disrupciones en la cadena de suministros, como ocurre en el caso de los fertilizantes.
En cuanto a la evolución de los precios, Santos señaló que el incremento registrado hasta el momento no resulta todavía lo suficientemente preocupante como para comprometer la cadena logística, si bien la patronal mantiene un seguimiento constante de la evolución de la crisis internacional.










