Manuel Tornel (ITUM): “Las variedades sin semilla han transformado por completo la experiencia del consumidor”

Entrevista al Investigador y coordinador del equipo de mejora de uva de mesa del IMIDA – ITUM, Manuel Tornel

Manuel Tornel. / Itum

Julia Luz. Redacción.

 ITUM se ha consolidado como un referente europeo en innovación varietal en uva de mesa. Con más de 20 años de trayectoria, sus más de 20 variedades registradas ya se cultivan en 11 países de los cinco continentes. Las uvas sin semilla son su sello distintivo, pero su trabajo va mucho más allá. Desarrollar variedades más manejables para el agricultor, resistentes a enfermedades y con sabores innovadores y una calidad excepcional son ahora sus objetivos. Incluso trabajan en nuevas líneas más saludables. Todo esto en un contexto global en el que el consumo de uva de mesa se ha más que duplicado en lo que va de siglo, consolidándose como una “fruta de IV gama natural”.

Valencia Fruits. ¿Cuál es la función principal de ITUM? ¿Cuál es vuestro modelo de trabajo en cuanto a la obtención de nuevas variedades?

Manuel Tornel. Investigación y Tecnología de Uva de Mesa S.L. (ITUM) nace en 2002 como una pyme impulsada y constituida por empresas del sector de la uva de mesa de la Región de Murcia, incluyendo cooperativas y pequeñas y medianas empresas, que se unieron con el objetivo de promover la innovación varietal en el sector. Precisamente, para el desarrollo de nuevas variedades, ITUM estableció un acuerdo con el IMIDA, el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario, que aporta a los investigadores y recursos necesarios.

“ITUM es una pyme impulsada y constituida por empresas del sector de la uva de mesa de la Región de Murcia, incluyendo cooperativas y pequeñas y medianas empresas, que se unieron con el objetivo de promover la innovación varietal en el sector”

En cuanto a nuestro modelo de trabajo, se basa en un programa de mejora genética en el que cada año realizamos cruzamientos entre distintas variedades para obtener entre 12.000 y 15.000 nuevas plántulas o seedlings, que luego evaluamos en busca de aquellas que muestren las características que estamos buscando.

“La primera característica fundamental es que las uvas sean sin semilla. Además, se busca que tengan una textura muy crujiente”

VF. ¿Cuáles son, actualmente, las características más buscadas en una variedad de uva?

MT. La primera característica fundamental es que las uvas sean sin semilla. Además, se busca que tengan una textura muy crujiente. Para el productor, es muy importante que las variedades sean más “amigables” en cuanto a manejo, es decir, que requieran menos mano de obra, laboreo y fertirrigación, así como un menor uso de fitosanitarios. También se valoran mucho las variedades que tienen una elevada productividad, ya que esto supone una mayor rentabilidad, con más kilos por planta y un manejo más sencillo.

En cuanto al consumidor final, el sabor es clave. Buscamos perfiles de sabor que puedan variar desde un toque moscatel tradicional hasta sabores más neutros con un equilibrio adecuado entre acidez y azúcar. El color también debe ser uniforme, tanto en uvas blancas, como rojas o negras, para cumplir con las exigencias de los supermercados. Al final, nuestros clientes son los supermercados y, por tanto, nuestro objetivo es ofrecer uvas de la mejor calidad posible que respondan a las demandas actuales del mercado.

VF. En este sentido, con más de 20 años de historia… ¿cuántas variedades propias habéis registrado hasta ahora? ¿Cuáles son las más demandadas?

MT. Fruto de la colaboración y el trabajo conjunto con las empresas del sector, hemos registrado unas 20 nuevas variedades. De ellas, 10 son de uvas blancas y 10 de uvas de color, incluyendo variedades rosas, rojas, violetas y negras, todas sin semilla.

En variedades tempranas, sobresalen Rose CaramelTM o Itumfifteen y Itumseventeen. Estas dos incorporan genes de resistencia a enfermedades fúngicas, lo que las hace excepcionales para un cultivo temprano y son muy demandadas por los agricultores. 

En cuanto a variedades de media estación y tardías, podemos mencionar las negras Black JoyTM, la violeta Crispy Dreams TM y las blancas CoolgrapeTM, que también están ganando popularidad en el mercado.

VF. Hablando de variedades tempranas y tardías… estaba también en vuestros objetivos alargar el calendario productivo?

MT. Alargar el calendario productivo está implícito en el desarrollo de nuevas variedades. Con las que comentaba anteriormente —Rose CaramelTM y CoolgrapeTM—, hemos conseguido extender el calendario en nuestra región desde junio hasta diciembre y esta es, de hecho, una de nuestras grandes conquistas. Hemos ampliado el periodo de producción a casi siete meses, cuando con las variedades tradicionales el cultivo apenas duraba tres: agosto, septiembre y algo de octubre. El resto del año, durante los meses de enero a mayo o junio, la uva proviene del hemisferio sur, de países como Chile, Brasil, Perú, India o Egipto.

VF. Después de extender el calendario productivo en la región, ¿cómo ha sido la internacionalización de vuestras variedades?

MT. Nuestro proyecto ha tenido una expansión internacional muy buena. 

Las variedades desarrolladas por ITUM se cultivan en 11 países de los cinco continentes: Australia, Sudáfrica, Namibia, Chile, Perú, Brasil, Argentina, India, México, Estados Unidos y, por supuesto, España. 

“Una de nuestras principales líneas de investigación está enfocada en la introgresión de genes de resistencia a enfermedades fúngicas, lo que permite reducir los tratamientos fitosanitarios”

“Otra de nuestras líneas de trabajo está centrada en obtener variedades con nuevos perfiles de sabor, como notas de caramelo o dulces tipo candy”

VF. ¿Cuáles son ahora vuestras principales líneas de investigación?

MT. Ahora, una de nuestras principales líneas de investigación está enfocada en la introgresión de genes de resistencia a enfermedades fúngicas. Esto consiste en incorporar genes de resistencia provenientes de otras variedades, ya sean de uva de vino o de especies silvestres del género Vitis, mediante cruzamientos e hibridación. Y gracias a este trabajo, ya contamos con dos variedades que poseen esta característica, las conocidas como 15 y 17.

Este tipo de variedades facilitan enormemente la agricultura ecológica y orgánica, ya que para el control de plagas se aplican métodos alternativos al uso de insecticidas, como feromonas, trampas y otras técnicas integradas. Esto permite reducir los tratamientos fitosanitarios, lo que se traduce en uvas con menos residuos para los consumidores y, por supuesto, un menor impacto ambiental. Beneficios que valoran tanto productores como consumidores.

Otra de nuestras líneas principales de trabajo está centrada en obtener variedades con nuevos perfiles de sabor. Más allá de reforzar el característico sabor moscatel, tradicional en nuestras uvas, estamos cruzando con variedades de Vitis labrusca para conseguir sabores nuevos, como notas de caramelo o dulces tipo candy. Son dos las variedades que han destacado en esta línea: la número 19, que presenta un sabor afrutado tropical, y la 20, que ofrece un perfil dulce con matices que recuerdan al azúcar quemado o crème brûlée.

“Lo último en lo que estamos trabajando es en desarrollar uvas más saludables, más healthy, estas variedades no sólo duplican, sino que multiplican por cinco o seis la capacidad antioxidante y el contenido de compuestos fenólicos en comparación con las variedades tradicionales”

VF. ¿Alguna novedad a la vista?

MT. Lo último en lo que estamos trabajando es en desarrollar uvas más saludables, más healthy. Para ello, estamos creando variedades con pulpa tintorera, es decir, uvas con pulpa roja. Estas uvas no sólo duplican, sino que multiplican por cinco o seis la capacidad antioxidante y el contenido de compuestos fenólicos en comparación con las variedades tradicionales.

Este desarrollo de uvas healthy viene a competir o a asimilarse directamente con el auge de los frutos rojos, que están tan de moda precisamente por su alta capacidad antioxidante. La ventaja es que, consumiendo una ración normal de uvas —unos 150 a 200 gramos— se estaría ingiriendo el equivalente en compuestos antioxidantes a más de un kilo de uva tradicional, lo que supone un gran beneficio para la salud. Y, dado que la sociedad cada vez está más concienciada con el cuidado personal y los hábitos saludables, esta línea de trabajo tiene mucho futuro y encaja perfectamente con las tendencias actuales de consumo.

Es cierto que a fecha de hoy no tenemos variedades registradas con este objetivo, pero sí contamos con selecciones muy avanzadas. Las empresas asociadas a ITUM ya están realizando pruebas de campo con estas variedades en sus fincas experimentales.

VF. ¿Cuáles cree que serán las claves del futuro de la uva de mesa en cuanto a innovación varietal?

MT. Creo que el futuro de la innovación varietal en uva de mesa va claramente en la línea de lo que ya estamos trabajando. Este futuro pasa por seguir desarrollando variedades sin semilla, con una alta resistencia a enfermedades, lo que permite reducir el uso de fitosanitarios y minimizar residuos e impacto ambiental. A esto se suma también la búsqueda de una calidad extraordinaria, casi como si habláramos de “uvas de diseño”, pensadas para destacar en el lineal del supermercado, no sólo por su sabor y textura, sino también por su aspecto y presentación. 

El consumo global de uva de mesa se ha más que duplicado en lo que llevamos de siglo. Es una fruta en auge. Las variedades sin semilla han transformado por completo la experiencia del consumidor: son fáciles de comer, no requieren preparación… es prácticamente una fruta de IV gama natural.

Acceso a la entrevista en las páginas 4-5 del dossier de Uva en el ejemplar de Valencia Fruits. 

Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.