Más de 50.000 hectáreas afectadas por las borrascas en el campo andaluz

El Ministerio y la Junta aceleran peritaciones y preparan ayudas excepcionales ante la afección a cítricos, hortícolas, ganadería e infraestructuras

Visita de Luis Planas a los invernaderos afectados en Moguer, Huelva. / MAPA

Valencia Fruits. Redacción.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Junta de Andalucía y las principales organizaciones agrarias han acordado reforzar la coordinación institucional para hacer frente a las graves consecuencias que el tren de borrascas ha provocado en el campo andaluz. Así lo pusieron de manifiesto tras una reunión celebrada en Sevilla entre el ministro Luis Planas, el consejero autonómico del ramo y representantes de Asaja, UPA, COAG y Cooperativas Agroalimentarias.

El ministro valoró de forma muy positiva el encuentro, en el que quedó patente la voluntad de colaboración entre administraciones y sector para articular una respuesta conjunta ante unos daños que calificó de “muy importantes por cobertura sectorial y territorial”, especialmente en las provincias de Huelva y Cádiz, aunque con afección generalizada en toda la comunidad. Durante los últimos días, Planas ha visitado explotaciones de cítricos inundadas en localidades como Villaverde del Río, Posadas o Palma del Río, constatando sobre el terreno el alcance del impacto.

Entre las actuaciones propuestas figuran la flexibilización de los requisitos y plazos de la Política Agraria Común (PAC), la activación de la reserva de crisis agrícola de la Unión Europea, la reparación de infraestructuras rurales dañadas y la adopción de medidas fiscales y financieras. En este sentido, el ministro avanzó que ya se ha prenotificado a la Comisión Europea la activación de dicha reserva, aunque será necesario elaborar un expediente completo cuando se disponga de una valoración más precisa de los daños.

Entre las actuaciones propuestas figuran la flexibilización de los requisitos y plazos de la Política Agraria Común (PAC), la activación de la reserva de crisis agrícola de la Unión Europea, la reparación de infraestructuras rurales dañadas y la adopción de medidas fiscales y financieras

En materia de seguros agrarios, Planas subrayó la importancia de contar con pólizas contratadas y anunció que se ha dado instrucciones a Agroseguro para que los peritos aceleren las evaluaciones y se puedan abonar las indemnizaciones con la mayor celeridad posible. Asimismo, indicó que se está reflexionando sobre posibles excepciones en las franquicias aplicables a las pólizas. Según estimaciones provisionales de Agroseguro, los daños afectarían inicialmente a unas 14.500 hectáreas, una cifra que podría casi duplicarse, con impacto no solo en superficie, sino también en cultivos, capacidad productiva, caminos rurales e infraestructuras de regadío.

Por su parte, el consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, destacó el clima de colaboración institucional y reconoció que la situación sigue siendo compleja, ya que en muchas explotaciones todavía no es posible acceder para cuantificar los daños debido a las inundaciones. Actualmente, más de 900 técnicos de la Junta trabajan sobre el terreno, en coordinación con organizaciones agrarias y cooperativas, para notificar y evaluar las pérdidas en la agricultura y la ganadería andaluzas.

El responsable autonómico avanzó además que el Gobierno andaluz reformulará su presupuesto para ponerlo al servicio de la reconstrucción del sector y aplicará la máxima flexibilización posible de la PAC dentro de sus competencias. En paralelo, el Ministerio mantendrá la próxima semana una reunión con las comunidades autónomas para abordar de forma conjunta estas flexibilizaciones y está a la espera de confirmar la visita del comisario europeo de Agricultura a Andalucía.

Efectos devastadores

Los efectos del paso consecutivo de hasta ocho borrascas en las últimas semanas han sido generalizados, afectando a cítricos, frutos rojos, olivar, cultivos herbáceos, hortalizas e incluso producciones subtropicales. A esta situación excepcional, subrayó Planas, “hay que darle una respuesta excepcional”, articulada en torno al seguro agrario, los fondos europeos y posibles compensaciones suplementarias para facilitar la recuperación de la actividad productiva.

En este contexto, el Colegio de Registradores ha activado el Portal Registral de Emergencias para identificar parcelas y fincas dañadas mediante la integración de datos registrales con información geográfica del sistema Copernicus. Según datos preliminares, en Andalucía se habrían visto afectadas más de 56.000 hectáreas y cerca de 2.000 fincas. Solo en la provincia de Sevilla se han inundado más de 46.790 hectáreas de poblaciones como Alcalá de Guadaíra, Carmona, Écija, Marchena u Osuna, entre otros, con más de 1.384 fincas registrales y 50 edificaciones afectadas. En Cádiz, la superficie incluida en el área reflejada por Copernicus alcanza las 6.200 hectáreas y más de 700 fincas registrales en municipios como Jerez de la Frontera y la Línea de la Concepción. Según el informe, en la provincia de Córdoba, los daños se centran en las riberas de los embalses cercanos a la capital y en el eje de Montoro a Palma del Rio, incluyendo un área de 2.453 hectáreas y 122 fincas afectadas.

Según datos preliminares, en Andalucía se habrían visto afectadas más de 56.000 hectáreas y cerca de 2.000 fincas, con especial incidencia en Sevilla, Cádiz, Córdoba y Granada

A la preocupación general se suma la situación específica de Almería, donde la COAG ha reclamado a la Junta y al Ministerio un paquete urgente de medidas ante un escenario que califica de catastrófico. La organización cifra en más del 50% las pérdidas de producción en cientos de explotaciones agrícolas y ganaderas, con daños severos en invernaderos, ganadería y cultivos de secano.

COAG cifra en más del 50% las pérdidas de producción en cientos de explotaciones agrícolas y ganaderas, con daños severos en invernaderos, ganadería y cultivos de secano

El sector hortofrutícola almeriense también sufre un doble impacto, con estructuras de invernaderos derribadas por el viento y una elevada incidencia de plagas y enfermedades derivadas del exceso de humedad, como botrytis, mildiu y pudriciones, que han mermado la producción en más de un 50% respecto a la campaña anterior. Desde la organización agraria insisten en que no bastan soluciones puntuales y reclaman un sistema sólido de ayudas que permita recuperar y modernizar las estructuras productivas ante un clima extremo que, advierten, “ha llegado para quedarse”.

Las organizaciones agrarias han coincidido en valorar positivamente la voluntad de diálogo mostrada por las administraciones, aunque han reclamado rapidez en la aprobación y puesta en marcha de las medidas para que las ayudas lleguen cuanto antes a los agricultores y ganaderos afectados.